Unicaja, magullado pero de pie
El Unicaja mantiene un buen ritmo de victorias desde que comenzó 2026 (nueve en los últimos 13 partidos) pese a los problemas físicos que se trasladan a un juego que no evoluciona como gustaría
NCAA y NBA Europa, visión desde el cerebro
El Unicaja va empatado a victorias con el cuarto clasificado de la ACB y está en los cuartos de final de la BCL, a una jornada de la fase de grupos, tras haber jugado la Copa del Rey, es cierto que con un papelón en un partido en el que no se compitió ante el Madrid. En marzo de 2022 hubiera parecido un panorama de los más edificante cuando había un nudo en la corbata porque el descenso estaba más cerca que el play off, pero en el mismo mes de 2026 hay menos satisfacción después del crecimiento experimentado.
El Unicaja cumple con los resultados, está magullado pero de pie. Ha ganado nueve de los últimos 13 partidos después de que cerrara las navidades con tres derrotas (Baskonia, Madrid y Lugo) y una victoria (Joventut). Desde ahí, perdió dos veces con el Madrid, en Liga con opciones hasta el último segundo y el durísimo varapalo copero, y en las salidas con el Joventut y el Wurzburg en la BCL. Lo demás, tres victorias en la competición europea (aún le permiten ser primero si gana por cinco puntos o más al Joventut) para asegurar el pase y siete triunfos en los últimos ocho partidos de Liga Endesa, con estimables victorias en pistas no sencillas como Valencia, Manresa y Girona más otros en casa como el del UCAM en la prórroga en los que se sudó sangre.
El Unicaja está inmerso en una dinámica de lesiones que se está convirtiendo en una espiral demoníaca que se va enconando. No hay equipos ajenos a los problemas físicos, de hecho lo acontecido en los tres años anteriores quizá fue más anómalo, un número bajo de lesiones y apenas una salida al mercado durante la temporada en tres años, que lo actual, cuando ya se acudió tres veces sin descartarse una cuarta.
No es la situación ideal, pero en el seno del club se valora cómo está apretando los dientes y compitiendo el equipo en una coyuntura complicada. Sin brillantez duradera, sin continuidad en el juego, pero mostrando espíritu y agarrándose a los partidos. No es un rival cómodo para nadie, incluso con los de Euroliga (salvo la Copa) compitió bien sin olvidar que hay momentos y momentos en los que los equipos aprietan más o menos.No obsta para que se analice de manera crítica lo que está sucediendo y que haya rendimientos particulares que estén defraudando y deba haber cambios en el verano. Hay también situaciones personales complicadas que han afectado a rendimientos más allá de las físicas. Ese círculo virtuoso del grupo de amigos que durante tres temporadas fluyó y era un equipo cañón ahora ha tenido reveses. Pero los rescoldos de ese equipo ganador siguen ahí ardiendo. Hay jugadores que se encargan de recordarlo periódicamente. Es díficil pensar ahora mismo en algo grande esta temporada, pero, como dijo Rudy Tomjanovich tras hacer un doblete en la NBA con los Rockets de Olajuwon, “nunca subestimen el corazón de un equipo campeón”. El Unicaja está magullado, sin las mejores piernas, pero sigue de pie.
Temas relacionados
No hay comentarios