DESFILE STAR WARS El despertar de la fuerza contra el cáncer

  • Más de 200 figurantes pasean por Málaga con el fin de difundir la importancia de la donación de médula ósea

Tirando del título de la séptima entrega de la saga, las fuerzas imperiales del Universo Star Wars aterrizaron ayer en Málaga con una misión: el despertar de la fuerza. Más de 200 soldados uniformados desfilaron por el centro de la capital -desde el Paseo de la Farola hasta la plaza de la Constitución- en un desfile organizado por la Fundación Andrés Olivares con un objetivo: concienciar a los ciudadanos de la importancia de la donación de médula. Despertar la fuerza.

Los integrantes de la Legión 501, que reparten solidaridad por todo el territorio nacional presentándose como "los chicos malos que hacen cosas buenas", comenzaron su camino en el Restaurante Casa de Botes, abriendo el desfile hasta la curva del paseo del Muelle Uno. Allí, el emperador Palpatine -símbolo del mal, del engaño y la tiranía- y sus guardias desembarcaron del patrullero Tagomago de la Armada Española para unirse a la aventura.

El Palmeral de las Sorpresas, minutos antes de la llegada del desfile, era una auténtica pasarela de indumentaria inspirada en la saga. Los perfiles de Luke Skywalker, Han Solo, Chewbacca, Yoda, Obi Wan, Jarjar Bin, Patme o Kylo Ren estaban plasmados en decenas de camisetas, para todos los gustos y estilos. Tampoco faltaron los disfraces. Los más pequeños convirtieron el puerto en un auténtico universo de Star Wars.

En total, 170 miembros de la Legión 501, diez de los Mandalorian Mercs y 48 cadetes de la Galactic. El más aclamado a su paso fue, sin duda, Darth Vader. Aunque la figura más especial iba a unos metros de él, en la cabecera del desfile, junto a la Banda de Música Maestro Eloy García, que estableció el paso al ritmo de John Williams. Se trata del androide R2 KT, el único existente en Europa y que antes de recorrer las calles malagueñas pasó por decenas de hospitales para animar a los más pequeños.

Esta es la tercera vez que la Fundación Andrés Olivares organiza este desfile -la última fue en octubre de 2015-, es, por tanto, una vuelta a lo grande: con el doble de soldados, actividades paralelas y tan solo un día después del Día de Star Wars -que se celebra el 4 de mayo, a raíz de una felicitación a Margaret Thatcher en 1979 por su ascenso a primera ministra que decía "May the 4th Be With You, Maggie. Congratulations"-.

Ayer, entre los figurantes y las cientos de personas que abarrotaron el lugar se mezclaron decenas de voluntarios, con camisetas blancas y el logo de la Fundación Andrés Olivares. En sus manos, folletos informativos, huchas petitorias y papeletas para el sorteo de la réplica de un casco de Stormtropper Escala 1:1. Porque, ante todo, la finalidad de la fiesta fue hacer partícipes y conscientes a esa multitud atraída por la fuerzas imperiales de la importancia de la donación de médula, un proceso bastante sencillo para el que solo es necesario una extracción de sangre.

Con ese paso, el donante ya pasa a formar parte del registro Redmo y solo si algún día alguien con quien presenta una alta compatibilidad necesita de él, requerirán su "fuerza".

La médula ósea es un tejido esponjoso que se encuentra en el interior de algunos huesos, lugar donde se fabrican las células de la sangre y del sistema inmunitario. El trasplante consiste en sustituir las células que forman la sangre del paciente -dañadas-, las llamadas células madre, por las sanas de un donante. Una forma muy simple de salvar vidas.

"¡Tú siempre con tus 'no puede hacerse'! ¿Es que escuchándome no estabas?", le decía Yoda a Skywalker en El Imperio Contrataca. Que la fuerza retumbe en Málaga, una vez más.

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