El héroe de la gasolinera

Un trabajador de una estación de servicio entró en una vivienda en llamas para poner a salvo a una niña

El hombre que rescató a la niña.
El hombre que rescató a la niña.
Celina Clavijo Málaga

30 de enero 2015 - 01:00

"Uno no piensa en lo que puede pasar. Me acordé de mis dos hijas y entré a por la niña". El valor que demostró Miguel, un empleado de Alhaurín de la Torre, fue clave para poner a salvo a una menor y evitar una tragedia mayor en una familia de la urbanización La Capellanía tras el incendio de su vivienda.

El suceso, que ocurrió el pasado domingo hacia las 10:00, se conoció tras las primeras llamadas de aviso por parte de testigos que se encontraban en el exterior y familiares que se habían refugiado en la planta superior de la casa. Miguel, que trabaja en una gasolinera próxima, fue el artífice de que una niña, de unos 5 años, no quedara atrapada en el interior. "Estaba trabajando en la pista de la gasolinera, justo detrás del inmueble que se encontraba ardiendo, y escuché a cinco o seis personas gritar. Vi que una mujer salía a la terraza con una menor. Pedían auxilio", cuenta el hombre en declaraciones a este periódico.

Pese a que se apresuró en pedirle a una compañera que llamara a los bomberos, sabía que el tiempo corría en su contra, por lo que decidió adentrarse en la vivienda. "Cogí un extintor que tenemos en la pista de la gasolinera. Se gastó pronto y fui a por otro más grande. Me echaron la llave desde el balcón y cuando abrí la puerta comprobé que el salón era un infierno. Utilicé una escalera que había en la parcela con tres peldaños. Arriba estaban la madre, una niña y la abuela. Subí para bajar a la pequeña", relata Miguel.

Su preocupación no era otra que sentirse incapaz de sofocar el fuego de la casa. "Intenté entrar pero había una nube de humo muy grande. Tenía que quitar rápidamente de en medio a la menor. La cogí en brazos y se la di a un muchacho que estaba allí. Después, volví a por las dos mujeres, que sentían miedo por tener que saltar. La familia estaba atacada; intenté tranquilizarla diciéndole que aguantara y que no pasaba nada", señala. En ese momento, llegaron los bomberos y la Guardia Civil. "No pude hacer más nada", se lamenta Miguel. En 15 minutos acabó todo.

Aquel día, el hombre había comenzado su jornada de trabajo a las 7:00. No podía imaginar lo que, tras tomarse su bocadillo de media mañana, ocurriría. "Estoy muy contento de haber rescatado a la pequeña. Me gustan mucho los niños. Tengo dos hijas; una es maestra y otra enfermera. Las dos viven en Malta porque aquí no hay trabajo", sostiene. Era la segunda vez que se veía implicado en una experiencia similar. En otra ocasión, vio llegar a la gasolinera un coche ardiendo, que él mismo apagó.

Las primeras investigaciones apuntaban a un fallo en el cuadro eléctrico como causa del incendio de la vivienda, situada en la calle Maurice Ravel. Un total de seis personas fueron atendidas y trasladadas, algunas de ellas al hospital Regional. Otras fueron derivadas al Clínico.

A sus 56 años, Miguel está convencido de que volvería a repetir su actuación, siempre, eso sí, siendo consciente de los riesgos que conlleva un fuego. Los agradecimientos de la familia no tardaron en llegar. "La madre y la abuela vinieron llorando a la gasolinera para darme las gracias por haber sacado a la niña", recuerda.

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