Wonka Roca

  • Rocambolesc es la heladería de Jordi Roca, de El Celler, el mejor restaurante del mundo Coco y violeta es su sabor para el verano 2015

Para este verano ha incorporado el helado de coco y violeta y un siempre depurativo té verde, junto a sabores habituales de su carro de postres: el de manzana al horno, el dulce de leche o el de leche de oveja ripollesa (de la comarca de Ripoll). Con este último Jordi Roca confecciona el postre láctico, que también se vende para llevar y reproducir en casa, con la tarrina, salsas y una bolsa de barbapapá, el algodón dulce tan característico de los postres de El Celler. El mejor restaurante del mundo, el gerundense de los hermanos Roca, tiene una celebrada extensión heladera que llega hasta Madrid, a El Corte Inglés de la calle Serrano, y que se prepara para aterrizar en hoteles y supermercados delicatessen, al alcance de comensales que no pueden cruzarse España de un día para otro.

Rocambolesc es el nombre de este invento de Jordi Roca, una fantasía a lo Willy Wonka que va a cumplir cuatro años. Ese es el escenario para degustar sus tarrinas y (sus sorprendentes) cucuruchos, además de otros postres de la casa. Helados como el de guayaba o el de yogurt de leche de oveja, y también sabores básicos (chocolate, vainilla) que se sazonan con algunos de los 34 toppings, con frutos secos, gominolas insólitas y hasta flores, que llegan a dibujar efímeras obras de arte sobre las cremas.

Roca, elevado a mejor pastelero del mundo, aunque él insiste en que hace "postres, no pasteles", sigue explorando por las texturas y las formas, no sólo en el sabor. Su innovación no es tanto en el producto en sí, sino en la manera de tratarlo y presentarlo.

Postres en los que se complementan esencias y apariencias, como la cromoterapia de naranja, compuesta por crema de yema de huevo y licor de albaricoque, granizado de naranja y fruta de la pasión, y una compota ligera de zanahoria. O la adaptación de perfume, con gelatina de agua de rosas, crema tibia de melocotón, almíbar de vainilla y gelatina de miel. La línea de postres de El Celler tiene incluso su propia línea de perfume de los de verdad, Núvol de llimona (Nube de limón).

Hace dos veranos, para este periódico, Jordi Roca propuso una sangría de frutos rojos, mitad infusión, mitad granizado, con helado de vainilla. La sorpresa siempre está presente para este Wonka Made in Spain.

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