balcón de notablesRosa Liarte alcaide. Profesora, premio meridiana de la Junta de Andalucía

"Las mujeres reales no están en los callejeros, sólo hay vírgenes y santas"

  • La docente premiada por '#merezcounacalle' quiere que los ayuntamientos se comprometan a la igualdad en los nombres

  • Dice que sus alumnos aprenden Historia con Twitter e Instagram

Rosa Liarte, el miércoles, a las puertas de la Diputación de Málaga. Rosa Liarte, el miércoles, a las puertas de la Diputación de Málaga.

Rosa Liarte, el miércoles, a las puertas de la Diputación de Málaga. / fotografíaS: javier albiñana

Rosa Liarte se ha convertido a sus 33 años en una de las profesoras más reconocidas de Málaga. En sólo una semana ha recibido el premio Meridiana, que otorga el Instituto Andaluz de la Mujer, por un proyecto iniciado con sus alumnos para denunciar la escasa presencia de nombres de mujer en el callejero. El miércoles recogió el premio Reconocidas de la Diputación de Málaga en el campo de la innovación tecnológica. Profesora de Geografía e Historia, ahora en el IES Cartima de Cártama, es una firme partidaria de los móviles como herramienta educativa en el aula. En las redes sociales es un fenómeno que ha traspasado barreras y su blog leccionesdehistoria.com es referencia para otros profesores. Nos recibe nada más recoger el último de los premios con una cara de satisfacción que no puede ocultar.

-Acaba de recibir su segundo premio en pocos días. ¿Qué sensación tiene?

-Lo primero de todo es una alegría, es algo que no te esperas. Que te reconozcan tu trabajo y te animen a seguir por esta labor de la lucha por la igualdad de género para mí es muy grande. No me lo esperaba. De hecho el lunes en Sevilla, con la entrega del premio Meridiana me lié una llorera que no lo pude evitar. Porque la docencia no está tan reconocida y precisamente es un trabajo de mujeres.

-El premio Meridiana se lo dan por el proyecto #merezcounacalle.¿Qué es exactamente?

-Ha sido por la labor docente, la innovación educativa y el uso de las nuevas tecnologías en el aula y además por #merezcounacalle. No soy una profesora normal porque utilizo más el uso de las tecnologías en el aula, algo que emplean más los hombres, pero además el proyecto #merezcounacalle surge porque estábamos tratando los micro machismos en segundo de la ESO en la materia Cambios Sociales y Género, en la que se trata el tema de la igualdad. Propuse a los alumnos que me dijeran si existían los micro machismos y algunos me dijeron que no, que eso es algo que hoy en día ya no existe. Les propuse el reto de contar cuántas calles existen con nombre de mujer y cuántas de hombres en los cinco municipios que tenemos alrededor de Cártama y en la propia Cártama y empezamos a recoger resultados. Hicimos unas presentaciones y vimos que los callejeros de mujeres no llegaban ni al 20% y de esos, el 80% eran para vírgenes y santas.

-¿Tan escasa es esa presencia?

-Mujeres reales tenían escasa presencia o casi ninguna. En los municipios hay muchas desconocidas que merecen una calle porque han hecho mucho por ese municipio y no sólo hablo de mujeres como Victoria Kent o Clara Campoamor, sino también de otras que han trabajado mucho por sus pueblos y no tienen ni una rotonda ni una plaza.

-El tema del callejero es sólo un ejemplo. ¿Tienes previsto otros estudios de este tipo?

-Cuando estuve trabajando con el alumnado empezamos a detectar cosas como lo que ocurre con los servicios: cuando vas al baño el cambiador de bebé se encuentra sólo en el baño de mujeres y en casos extraños los hay en un sitio específico. Pero ahora mismo estamos centrados en #merezcounacalle, que lo ha impulsado la Diputación de Málaga, para intentar llegar a los 103 municipios de Málaga y que los alcaldes y alcaldesas de esos 103 municipios se comprometan a sumarse a él.

-¿El objetivo será que la mitad de las calles sean para mujeres?

-No queremos cambiar los callejeros y volver locos a los vecinos, lo que queremos es que el Ayuntamiento se comprometa a que las nuevas calles, rotondas o plazas se incorporen con nombres de mujeres y se llegue poco a poco, en unos años, a la igualdad y esto va a llevar años pero tiene que haber un compromiso por parte de las autoridades.

-¿Qué más micromachismos?

-Una cosa que me da mucha rabia es cuando voy a rellenar un formulario y pone señor y señora y señorita. ¿Porqué tengo que indicar si estoy casada? No paro de poner hojas de reclamaciones. Cuando cumples los 30 la pregunta del millón es cuándo vas a tener hijos, que se te pasa el arroz y además sólo te preguntan a ti, no a ellos. Cuando hay una reunión se da la mano a los hombres y a las mujeres un beso. Son tonterías que hemos aceptado, micromachismos que no tenemos por qué aceptar.

-Es profesora de Historia en un instituto de Secundaria ¿cómo perciben los alumnos la igualdad y los abusos?

-Es una realidad, existe entre los adolescentes y los que estamos cerca también detectamos que entre ellos se hablan mal, que vienen con ideas preconcebidas de casa y que en la educación intentamos enseñarles que hay que integrar la igualdad. Te cuentan historias, casos de violencia de género e intentas ayudar en lo que puedes. Es una realidad que existe, y mucho.

-¿Pero ellos tienen conciencia de esa situación?

-Sí y de hecho muchos la tienen y otros se dan cuenta. La educación no es sólo cosa del profesorado, sino también de casa. Cuando tratamos el tema en clase vienen y te comentan que eso lo están viviendo en su casa, que lo ven, que tratan de forma desigual a su madre o que ella está sufriendo de violencia de género. Empiezan a darse cuenta de que lo que han vivido como algo normal no lo es, que no esta bien y no es normal.

-¿Se abordan de forma suficiente estos temas en la Escuela?

-Hay una asignatura específica, Cambios Sociales y Género, pero es una materia optativa y en los centros donde he trabajado se oferta, pero no en todos o quizás no salen porque no saben de qué va o si la cogen los alumnos lo hacen para evitar otra materia. Debería ser una materia obligatoria, porque debería trabajarse el género y la igualdad en todas las aulas e implantarse como obligatorio.

-¿Hará huelga el 8-M?

-Claro, me he sumado a la huelga. No sabía que el feminismo lo llevaba conmigo; me he dado cuenta que lo soy más de lo que creía. Me di cuenta a raíz de una charla sobre micromachismos y la verdad que lo llevaba dentro. He visto a mi madre trabajar, luchar, me ha criado ella y ahora está floreciendo y estoy defendiendo con creces lo que me ha inculcado ella. Yo soy la primera que pienso que por fin hay una huelga un 8 de marzo y que ojalá no tengamos que hacerla más pero es que la desigualdad es una realidad a día de hoy.

-¿Ha notado esa desigualdad en su carrera?

-No en mi carrera, pero la profesión docente es mayoritariamente de mujeres, y luego no somos las que salimos a la luz. Se conocen más profesores que profesoras y eso que los claustros están formados en un 80% por mujeres. A nuestra profesión le tenemos que dar un empujón porque somos muchas las protagonistas en la docencia.

-¿Cree que esta huelga va a cambiar algo?

-Llevamos un par de años escuchando más movimiento de las mujeres y el feminismo y creo que esto va a marcar un antes y un después. En Twitter veía una imagen de un dibujo con una mujer fregando los platos y decía "ya tendrás la huelga el 8 de marzo" y esto por fin ha llegado. Nos tenemos ya que hacer escuchar, la desigualdad salarial es una realidad, que sólo las mujeres tenemos que tomarnos las bajas cuando somos madres y luego tristemente son solo unos meses. Tenemos que empezar a que se nos escuche.

-Hablaba de aplicar la tecnología en las aulas pero hay mucha polémica con la utilización de las redes sociales por parte de los menores, los fenómenos de acoso.

-Lo que me preocupa es que se prohiba la tecnología en las aulas y no se eduque. Vemos que no tenemos a nativos digitales sino a huérfanos digitales, porque el alumno aprende de lo digital solo, no sabe mandar un archivo adjunto y te lo manda en el asunto. Sabe de Snapchat, de Instagram y de poco más, no le saca partido a la tecnología. Si la prohibimos el alumnado lo va a seguir aprendiéndolo solo y lo va a usar mal. Pienso que hay que enseñarle correctamente, que sepa mandar un email, saber usar las redes sociales. Prohibirlas es quitar un mal, pero no educarle. En la mayoría de los centros educativos están prohibidos los móviles, el uso de redes y hace poco he hecho un proyecto con Twitter e Instagram con mi alumnado y han aprendido historia a partir de ello. El proyecto se llama Hashtag, época de revoluciones y lo hemos hecho con diferentes institutos de toda España y hemos hecho un buen uso de las redes. Si lo prohibimos no vamos a educar.

-¿Y cómo ve el uso que se hace de las redes para el acoso?

-Esa es una realidad, pero no sólo de los niños, sino también con mayores. Lo evitaremos educándolos y sacando partido a las redes. Es inevitable pero hay sistemas para controlar el mal uso de internet. Ahí la educación tenemos una baza, en la tecnología.

-¿Qué otros proyectos tiene?

-Ya tenenos 45 profesores de toda España haciendo #merezcounacalle, en Málaga vamos a intentar hacer un estudio de toda la provincia de aquí a unos años y diferentes proyectos. Yo doy formación al profesorado en toda España con conferencias, y no quiero parar de estar en mis clases y seguir contagiando y enseñando lo que hago a la gente, para poder así hacer un buen uso de la tecnología y contagiar a más profesores para que se sumen a #merezcounacalle.

-¿Qué tipo de información al profesorado imparte ?

-Yo trabajo con el aula invertida, sobre cómo usar las aplicaciones para la evaluación, que no sólo ayuden al alumnado sino también al profesorado, que se use el cuaderno digital y no el de papel evaluando y ejemplos así para que vean que se puede hacer.

-Volviendo al tema de la igualdad ¿Nos queda mucho camino por recorrer a las mujeres?

-Creo que estamos haciendo mucho y poquito a poco cada vez se está visibilizando más. No es por ser siempre negativo, pero no tenemos que estar calladas, sino seguir adelante y compartir. En la era de internet no podemos dejar de compartir, sino dar difusión a lo que estamos haciendo. Las redes sociales nos ayudan y un buen uso de ellas pueden ayudarnos y proyectos como #merezcounacalle han crecido por toda España y ojalá se propaguen por el mundo porque este no es solo un problema nuestro. En mi blog leccionesdehistoria.com, donde publico todo lo que hago con mi alumnado, se pueden ver proyectos de igualdad, contra la violencia de género. Nada más entrar a mi centro se pueden ver un mural con códigos QR con mujeres importantes de hoy día y deportistas, que muchas ganan olimpiadas y no sabemos ni su nombre. Yo en ese caso no pararé nunca. Cada vez que hay una mujer muerta por violencia de género en mi centro hay una silueta con el nombre de la fallecida.

-¿El 9 de marzo qué?

-Me caso y será algo sencillo.

-¿Me refería a qué pasará después de la huelga?

-Seguirá lo mismo, creo que será un movimiento constante. Yo no voy a parar ni me voy a estar quieta. Voy a estar todos los días publicando en mi Twitter e Instagram publicando. El feminismo creo que no va parar.

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