'Las cosas extraordinarias' Todo lo que brilla

  • Temas de Hoy publica 'Las cosas extraordinarias', de Duncan Macmillan, una obra que protagonizó Brays Efe, que escribe el prólogo y las notas al volumen

Brays Efe, en una función de la obra en el Teatro Lara. Brays Efe, en una función de la obra en el Teatro Lara.

Brays Efe, en una función de la obra en el Teatro Lara. / Lucía Romero

Con la obra Every Brilliant Thing (Cada cosa brillante), el director y dramaturgo británico Duncan Macmillan se convirtió en una de las sensaciones del Festival de Edimburgo, donde su pieza agotó las localidades varias ediciones seguidas. La historia de un niño –más tarde un hombre, porque ese proyecto se prolongará a lo largo de los años– que responde a los intentos de suicidio de su madre y a la tristeza que lleva en sus genes escribiendo una lista de razones por las que merece la pena vivir –los helados, las guerras de globos de agua, que te dejen quedarte viendo la tele cuando ya ha pasado la hora de irte a dormir– conectó con el público por el humor, la imaginación y la ternura con que el autor eludía los caminos más obvios. Aquella propuesta cálida y emocionante traspasaría fronteras, triunfaría en Nueva York y sería filmada por la HBO, antes de llegar también a los teatros españoles: Pau Roca la interpretó en Cataluña, en el Club Capitol, y Brays Efe lo hizo en Madrid, en el Teatro Lara. Ahora llega a las librerías Las cosas extraordinarias, un libro editado por Temas de Hoy que incluye la obra original de Macmillan y el prólogo y las notas de Efe.

Al protagonista de Paquita Salas le entusiasmó una dramaturgia que "hablaba con ligereza de temas importantes y con importancia de temas ligeros", asegura el intérprete, que cree que "la enfermedad mental, la ansiedad, el suicidio, las cuestiones de las que se habla en esta obra, no tienen cabida en nuestra vida. Y la infelicidad, que está unos grados por debajo de esos problemas, tampoco encuentra su sitio. No se trata en las escuelas, en el núcleo familiar, no asoma por las redes sociales ni por internet, a los que dedicamos el 80% de nuestro tiempo. Hoy salimos estupendos en nuestras cuentas de Instagram o de Twitter y si tenemos un trabajo precario, por ejemplo, lo ocultamos porque nos da vergüenza", reflexiona el actor canario (Las Palmas, 1988). "Por eso me encantó este texto, porque aborda esos asuntos y no lo hace tomando el camino más fácil, que habría sido ofrecer una visión dramática y desoladora. Macmillan construye algo luminoso sobre lo complicado que es vivir, sobre los peajes que conlleva la existencia".Las cosas extraordinarias alterna con habilidad su mirada al infierno de la depresión con el afán de recobrar la ilusión por el mundo, la actitud que garantiza al protagonista la supervivencia. "En un momento el personaje cuenta algo que te hace ver la vida tan dura que ha tenido, pero al segundo se pone a hablar de una comida, o de un personaje de dibujos animados, de algo intrascendente y hermoso", señala Brays Efe. "Y eso ocurre en la vida, que está llena de contrastes. Puede pasarte algo terrible el mismo día que te llega una buena noticia", opina el actor.

Portada del libro. Portada del libro.

Portada del libro.

Uno de los hallazgos de Macmillan es que implica al público en la peripecia del protagonista y lo hace partícipe de la acción. Los espectadores leen números de la lista –"319. Reírte tanto que se te salga la leche por la nariz"– e incluso interpretan a personajes como la veterinaria, el padre o la pareja del narrador, leen fragmentos de Las penas del joven Werther o improvisan un discurso de boda. "Las primeras funciones", confiesa Efe, "me preocupaba mucho por ver cómo lo hacían, por guiarlos, pero luego me di cuenta de que eso no era productivo. Tenía que dejarlos hacer, porque así todo resultaba más auténtico. Fue un aprendizaje muy chulo".

Al actor le ofrecieron dos veces el papel –la primera fue David Serrano sin saber que los derechos de representación los tenía la productora catalana que, más tarde, se pondría en contacto con él–, pero Efe dudó al principio de su capacidad para sacar adelante un proyecto tan particular, que exigía tal vez un dominio de las tablas que él no tenía. "Hay actores que esperan toda la vida un monólogo así. Y yo, ¿qué había hecho en teatro? Un papel de monja en La llamada y dos secundarios", reconoce con humildad. "No sabía si estaba preparado, yo no he estudiado interpretación, pero la obra me llegaba tanto que pensé que debía lanzarme", confiesa. Efe tiene como máxima una frase que "una vez dijo Victoria Abril que a actuar se aprende cuando dicen acción y te sudan los sobacos. Y yo he aprendido a hacer esta obra haciéndola, enfrentándome al público y dándome cuenta de las herramientas que tenía. Me da la sensación de que al principio estaba montado en un coche, o ni eso, en el maletero, y que ahora lo conduzco", sostiene Efe.

"Nadie habla hoy de la infelicidad. Esta obra se atreve, pero lo hace de una manera luminosa", dice Brays Efe

La pandemia ha traído la incertidumbre a las artes escénicas, y el actor es uno de los damnificados. "Estaba previsto que ahora hicieran la obra en el Teatro Lara, alternándose entre ellos, Pau Roca, Leticia Dolera e Inma Cuevas, y que yo participara también en algunas funciones. Pero a ver cómo avanza esto del virus", dice. En el horizonte sí está clara una fecha: el 28 de agosto se estrena en Netflix "para todo el mundo" Orígenes secretos, una película en la que el director David Galán Galindo adapta su propia novela y que coprotagonizan, entre otros, Antonio Resines, Javier Rey, Leonardo Sbaraglia, Verónica Echegui y Carlos Areces. "Hago de hijo de Resines, con eso he cumplido un sueño con este rodaje. Resines es un inspector de policía que investiga unos crímenes y yo tengo una tienda de cómics. El padre ha pensado siempre que su chaval podía haber estudiado algo serio, están distanciados, pero resulta que el asesino se inspira en las historias de los superhéroes y él empieza a necesitarme...", cuenta sobre el filme. Efe se muestra ilusionado con un proyecto "muy singular, un thriller al estilo de Seven pero que habla del universo de los superhéroes. Cuando leí el guión me pregunté si resultaría, y ahora que he visto el resultado puedo asegurarlo: sí, resulta", zanja con entusiasmo. Porque trabajar en propuestas inesperadas forma parte de esas cosas extraordinarias, como, enumera Efe, "las pizzas con el borde relleno de queso, Jane Fonda, el eco o el papel de burbujas".

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