• El Rincón Fertilidad toca la cima europea tras un viaje de 27 años en el que muchas personas contribuyeron al crecimiento y la estabilidad del balonmano femenino malagueño

  • "El salto para atraer fichajes de calidad es que han visto que es un club serio”, dice Manolo Rincón

Balonmano

Madres y padres de un título

Manolo Rincón y Carmen Morales. Manolo Rincón y Carmen Morales.

Manolo Rincón y Carmen Morales.

Rincón Fertilidad

La cima europea alcanzada en este ya histórico 8 de mayo de 2021 por el Rincón Fertilidad tiene muchas manos y mentes protagonistas. Indudablemente, quienes más, jugadoras y técnicos que han completado una competición impoluta para conquistar para Málaga el cuarto título de clubes europeo de la historia tras la Korac (2001) y la Eurocup (2017) del Unicaja y la Intertoto (2002) del Málaga. Pero en momentos de máximo esplendor se debe utilizar el retrovisor para mirar quiénes han labrado la tierra para que ahora haya estos magníficos frutos.

Desde la creación de la entidad, Club Balonmano Femenino Málaga Costa del Sol, en 1994 ha tenido varios apellidos. Famadesa, Contrat, ASISA y Clínicas Rincón, derivado después a Rincón Fertilidad, se convirtieron en aliados en este viaje desde aquellos tiempos en pistas de cemento y rodillas desolladas. Fernando de Irigoyen fue el primera presidente, aunque al año siguiente le sucedió en el cargo Carmen Morales, durante dos décadas al frente de la entidad. Empieza a verse como algo normal, al menos no llama la atención, pero entonces era extraño ver a una mujer al frente de una entidad deportiva. “Lo de ahora es inimaginable cuando me plantean el proyecto de sacar un equipo en categoría superior que fuera la salida para todos los equipos de Málaga en categoría juvenil”, relataba tras el primer título de Copa Carmen Morales. Era la génesis del Costa del Sol, aglutinar a la gran cantera del balonmano malagueño femenino. En el masculino, el Maristas, con varios años en la Asobal y alumbramiento de figuras históricas del balonmano nacional, sí hacía esa labor, pero se carecía de ese club en versión femenina.

Diego Carrasco y Pepa Moreno. Diego Carrasco y Pepa Moreno.

Diego Carrasco y Pepa Moreno. / Javier Albiñana

No tardó en llegar ese ascenso, a finales de siglo, a la élite del balonmano nacional. Pero la realidad era otra. “En 1999 ascendimos y descendimos porque se nos lesionó la portera titular a mitad detemporada y no teníamos dinero para otra”, recordaba Morales. Fueron años en los que el balonmano malagueño femenino fue creciendo, se conseguía algún ascenso pero no se consolidaba en la élite. Año tras año se jugaba para ascender pero fallaba el último peldaño, sin un respaldo económico potente. Se seguía trabajando bien la cantera, de hecho de la provincia salían internacionales como Noelia Oncina, Nuria Benzal y Marta López.

Pero es 2014 el año bisagra de la entidad. Todo empezó, curiosamente, con un enfrentamiento. El Clínicas Rincón de baloncesto jugaba en Carranque en LEB Oro, el mismo lugar de trabajo del Costa del Sol. “Carmen quería un horario para el equipo en pista y discutió con Paco Aurioles [entrenador del equipo de baloncesto]”, relata Manolo Rincón, ahora vicepresidente del club, desde su casa en Torre del Mar, desde donde vio el partido: “La conocí, me quedé con su teléfono, yo quería tender puentes. Porque la vida es tender puentes. Nos vimos en Los Guindos y le dije que conociera a los jugadores del equipo y la mantearon. Leí en la prensa que el equipo había ascendido y la llamé para darle la enhorabuena. Me dijo que no había ido a Asturias, donde se ascendió, porque si se subía no se podría continuar. Le pregunté qué necesitaba, porque me ilusionó. Y le dije que contara con Clínicas Rincón para el año siguiente. El equipo estaba en tierras asturianas y llamó para decírselo”.

Lágrimas tras no conseguir el ascenso en 2006. Lágrimas tras no conseguir el ascenso en 2006.

Lágrimas tras no conseguir el ascenso en 2006.

Rincón, polifacético hombre renacentista, enfermero, empresario, político, artista y también mecenas deportivo, tenía ya cuando a entró a patrocinar el club con una inyección importante en mente la palabra Europa, la cima que se ha escalado. “Cuando entré hablé de qué hacía falta para ir Europa, para entrar entre los cuatro primeros. Recuerdo que tras el segundo o tercer año tuvimos una reunión para bajar el presupuesto y estuvimos una hora discutiendo, pero decidimos seguir. Ha habido más aciertos que desaciertos. El éxito ha sido fenomenal. El salto para atraer a fichajes de calidad es que han visto lo serio que es el club, pagando sueldos y alojamiento. Regularizamos la situación y tuvimos que hacer un sobreesfuerzo. Pusimos más dinero y le dimos forma al club. Es un club serio. La vida son casualidades. La tenacidad de Carmen al defender un horario nos llevó a esto. Y muy contento”, relata Manolo Rincón.

Ese 2014 fue el punto de inflexión, pero antes y después contribuyen muchas personas a estos días de gloria del balonmano femenino malagueño. La pandemia ha evitado que muchas más personas vivan in situ los logros y eso ayude al necesario crecimiento de la base social y también a la afición entre la base joven, uno de los evidentes campos de mejora.

El equipo que consiguió el ascenso en 2014. El equipo que consiguió el ascenso en 2014.

El equipo que consiguió el ascenso en 2014.

Como en todo logro, la figura de Diego Carrasco está en la mente. El técnico malagueño, fallecido en el verano de 2019 a los 49 años, fue quien más labró en la pista, con diferentes generaciones de jugadoras. La impronta de su humanidad está en cada uno de los títulos y de los logros del club. El legado lo cogió, se puede decir que lo optimizó, su pupilo, Suso Gallardo (34 años), que desde 2011 estuvo como su mano derecha en el cuerpo técnico y que cogió en una situación emocionalmente complicadísima las riendas de la entidad. Las dedicatorias se repiten hacia Diego, que en 2018 lloraba despues de que su equipo estuviera a un solo gol de acceder a la final de la Copa de la Reina en Ciudad Jardín. O cuando bordeó las semifinales de la EHF ante el Lublin. O en aquellos repetidos tropiezos en las fases de ascenso para regresar a su élite. Pocos años después, su impagable obra se ve mejorada con títulos para Málaga, algo que no pudo ver en vida. Fue en Zagreb, 27 años después del nacimiento del club, cuando el Rincón Fertilidad tocó la gloria tras un viaje alucinante con muchas madres y padres.

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