Nacho Moya, premiado tras un duro inicio liguero
Balonmano
Su convocatoria con la selección mitiga el efecto de las lesiones y la desconfianza en él de su técnico
Ser convocado por la selección española es un premio al trabajo y al esfuerzo de mucho tiempo, en algunos casos de años, que bien han supuesto un sacrificio para el deportista en cuestión.
Uno de los últimos malagueños en recibir este premio, en este caso de la selección española juvenil de balonmano, ha sido Ignacio Moya, jugador del Hexa Aldemar que en la actualidad está concentrado con el combinado nacional en Guadalajara.
Aunque hay otro lateral formado en Málaga que también ha acudido a la cita castellano-manchega, Luis Felipe Jiménez -del Balonmano Antequera-, esta convocatoria supone algo más para el integrante del equipo estudiantil, que acumula en la actualidad seis internacionalidades más que Jiménez.
El premio para Moya es especialmente importante porque su inicio de temporada ha sido más complicado de lo normal. Tras la cesión que el Antequera hace del lateral al conjunto capitalino, el jugador sólo ha jugado uno de los encuentros de liga con el equipo estudiantil.
En las dos primeras jornadas ligueras, Moya se quedó fuera de la convocatoria por decisión del técnico, Juanjo Fernández, por lo que su debut en División de Honor B se produjo en la tercera cita del curso, cuando el Hexa viajó a Toledo para jugar contra el Lábaro. La labor del jugador en defensa fue muy acertada, mientras que colaboró en la creación de las jugadas en ataque y marcó tres goles.
Desde entonces hasta el día de hoy, Moya no ha vuelto a jugar. La mala suerte quiso que minutos antes de jugar la cuarta jornada, el lateral sufriera un accidente de moto que le impidió jugar ese partido y el siguiente. Pero todavía tenía que pasar mucho más este internacional juvenil y es que se lesionó en uno de los entrenamientos que por las mañanas realiza con el Balonmano Antequera -este trato formaba parte del acuerdo entre ambos clubes- y se hizo un esguince de tobillo, lo que nuevamente le impidió jugar la que era ya la sexta jornada de liga.
Pero, por encima de todas las lesiones, si hay algo que impide jugar al malagueño es la decisión técnica. Fernández no ve en el internacional uno de sus principales ejes de equipo, sino todo lo contrario.
El entrenador malagueño, fiel a sus principios, no ha dejado que el lateral juegue en la mayoría de los partidos, a pesar de saber que ha sido internacional y que para la Federación Española de Balonmano es en la actualidad uno de los jugadores de más proyección del panorama nacional.
La confianza que Fernández tiene en el que suele ser su siete inicial, en el que jugadores como Dani Alcedo son habituales e indiscutibles, provoca que Moya esté siempre en el banquillo o que ni siquiera entre en la convocatoria. De hecho, en la ciudad de El Torcal la salida del jugador no sentó muy bien, pues preveían que el juvenil no entraría en el esquema de juego que Fernández tendría durante la temporada.
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