Crónica y resultado del Rincón Fertilidad Málaga-Liberbank Gijón Fabuloso Rincón Fertilidad, finalista de la Copa de la Reina (24-24)

  • Las malagueñas lucharán por su primer título este domingo en Alhaurín de la Torre después de un partido precioso de balonmano

  • Gigantes Silvia Arderius y Merche Castellanos

Las gemelas López y Virginia Fernández se abrazan. Las gemelas López y Virginia Fernández se abrazan.

Las gemelas López y Virginia Fernández se abrazan. / rincón fertilidad

Silvia Arderius vale oro. Una jugadora de sangre gélida, de una valentía desgarradora. Después de fallar el siete metros que hubiera dado la victoria en el tiempo reglamentario, metió el que la dio en los penaltis. Antes había dado una exhibición de liderazgo y visión de juego cuando el viento más soplaba en contra. Competitividad por naturaleza. Unos penaltis que elevaron al Rincón Fertilidad Málaga en un duelo fabuloso ante el Liberbank Gijón, que mereció igual estar este domingo en la gran final. Un partido histórico para las malagueñas, más cerca que nunca de un título. Pase lo que pase, sólo bastaba ver a Suso Gallardo al banquillo en el final, el premio a décadas de un trabajo tremebundo. Y alguien estaba celebrando en el techo del pabellón.

Si la central madrileña elevó al conjunto malagueño a otro universo, no menos mérito tuvo Merche Castellanos. Ellas dos han inyectado a este equipo ese alma de campeón. Mayestática la portera manchega, que tejió una tela de araña a sus espaldas. Es difícil ser más decisivo y asumir con más naturalidad ese protagonismo. En dos partidos lleva más de 40 paradas. Creo que huelga decir poco más. Por delante, una bala de oro en Alhaurín de la Torre. Un momento para el que se empujó sin condiciones y que ahora está delante. Las piernas pesan, pero en la balanza hace más fuerza la ilusión. La ilusión de tocar moral. La ilusión de poner a este club en otro nivel. La ilusión de dar una alegría en una pandemia que ha arrasado sin pedir permiso. La ilusión de honrar a Diego Carrasco, alma máter de este éxito, como él más hubiera deseado. Con las manos al cielo.

Le costó más de inicio al Rincón Fertilidad, que no tenía carriles para transitar rápido a la portería contraria. Pero pronto levantó Merche Castellanos (nueve paradas al descanso) un muro en la suya. Es una de las heroínas de este buen momento malagueño, su impacto en los partidos es altísimo. Pese a ello, el talento invididual le valía a las costasoleñas para abrir brecha. Un plástica acción de Arderius ponía el 1-5. Pidió tiempo muerto Cristina Cabeza, que pidió más movilidad a las suyas. Una exclusión de Doiro allanó el camino y de la mano de Cecilia Cacheda, en algunos minutos indetectable, se comprimía hasta el 8-8.

Suso Gallardo movió el banquillo y ello espoleó al equipo, le insufló gasolina. Del empate al 8-13 con momentos de balonmanode mucha clase. Se repartían los goles las malagueñas, evidencia del buen movimiento de balón. La entrenador del Liberbank volvió a tocar otra tecla contracorriente y paró el oleaje. Permutó la portería y la entrada de Raquel Álvarez contuvo al Rincón. Varias paradas de mérito hacía que el duelo se fuera al descanso con 10-13.

Se le bajó la persiana a las malagueñas en el paso por vestuarios. Se iban notandolos kilómetros en las piernas. Había perdido el ritmo, le entregó el gobierno del partido al Liberbank Gijón, que estaba cómodo. No había ideas en ataque en las de Suso Gallardo y se amontonaban las pérdidas. Llevaban tres tantos en 15 minutos. Olieron sangre y atacaron las asturianas, que se pusieron por encima por primera vez en el ecuador de la segunda parte (16-15). Lo paró el entrenador costasoleño, que fue claro con sus jugadoras. Habían fallado varias vaselinas ante Raquel Álvarez, muy grande en portería. Dos destellos de Arderius daban mucho aire. La madrileña encontraba a las pivotes, que anotaban dos goles. El partido estaba en un puño y cada gol valía oro. Costaban sangre, sudor y lágrimas.

Aida Palicio ponía el 20-19 y sembraba nervios en el Rincón. Pero una exclusión del Liberbank Gijón dio un empujón hacia adelante. Y salieron las cracks, las que disfrutan cuando otras sufren. Merche Castellanos hizo dos paradas que valen mucho dinero y Arderius sacó la lámpara. Metió un siete metros y dejó sóla a Doiro con un pase delicioso. 20-21. Con tres minutos para el final, la defensa malagueña bloqueó un disparo de Palicio, que dio en el palo.

Y Arderius volvió a alzar la mano. Otra asistencia de alta escuela a Sole López, con ese 10 a la espalda, ponía el 20-22. Dos minutos y medio pase a la final por delante. Lo paró Cristina Cabeza, que sabía que pendía de un hilo. Tenía un severo enfado con los colegiados por alguna decisión discutible.Pero es la magia del deporte, cambia en cuestión de segundos. Metió Cacheda y Campigli fue excluida. Se encontró Sara Bravo con Raquel Álvarez y en la transición Cacheda volvió a percutir para empatar el partido. Nervios de flor de piel.

Pidió tiempo muerto Suso Gallardo, que quería preparar una jugada con 30 segundos por delante y en inferioridad. Y le salió cara. Espe López filtró un balón a Paula García en el pivote entre cuatro rivales y la granadina forzó los siete metros. Con el tiempo cumplido Arderius, que tenía la guinda en sus manos, se estrelló con el larguero. Hacía gestos de que la bola se le había resbalado. Prórroga. Los primeros cinco minutos del tiempo extra fueron de un nivel muy alto, como los que le antecedieron. Palicio y Medeiros (con un tanto de bella factura al palo largo) se repartieron los goles para el 24-24 del descanso. Ahí apareció otra vez Merche, que paró un siete metros y estaba por encima de la veintena de paradas. Un dato tremendo.

En un partido de porteras, emergió su homóloga Raquel Álvarez. Le sacó dos tiros providenciales a Sole López, que no fue capaz de batirla desde el extremo en posición privilegiada. Y el partido se dio la vuelta. Con 12 segundos para el final Faría forzó un siete metros. Era más que medio triunfo para el Gijón. Se agigantó Merche Castellanos y le paró el lanzamiento a Palicio. Montó la contra el Rincón, pero el gol de Sole entró fuera de tiempo. Ironías del destino, en un duelo donde las guardametas se discutieron el MVP, el pase a la final se decidía en penaltis. Los siete metros, nuevamente juez de un partido precioso. Una oda a la competición. Y quién sino iba a ser la heroína, Silvia Arderius.

Ficha técnica

BMC LIBERBANK GIJÓN 27 (10+14+3): Ezbida (p), Faría (2), Palicio (5), González (4), Rivas (5), Cacheda (7), Palomo (2) – siete inicial – Älvarez (p), Alonso (p), Méndez (); Fiore (2), Torreira (); Calbón (), Martínez () y Fernández ().

RINCÓN FERTILIDAD MÁLAGA 29 (13+11+5): Castellanos (p), Sole López (4), Espe López (2), Doiro (4), Campigli (2), Medeiros (6), García () – siete inicial – Fernández (p), Arderius (4), Gutiérrez (-), Sánchez (-), Pérez (1), Piñeira (1), Segado (-), Rojas (-) y Bravo (1)

ÁRBITROS: Fernanda Espino y Víctor Navarro, del colegio canario. Excluyeron por parte del equipo malagueño a Doiro y Sánchez y por parte del conjunto asturiano a Rivas, Martínez (2) y Fiore

INCIDENCIAS: Encuentro perteneciente a las semifinales de la XLI Copa de S. M. La Reina, celebrado en el Polideportivo Municipal El Limón de Alhaurín de la Torre.

PARCIALES CADA 5': 1-2, 1-5, 5-7, 8-9, 8-12, 10-13 -descanso-; 12-14, 15-15,16-16, 18-18, 20-20, 22-22, final del tiempo reglamentario, 24-24, 24-24. Penaltis: 3-5.

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