El día en que Ruzafa se volvió humano
El domingo en El Burgo no ganó por primera vez en los últimos meses una carrera tras sufrir una pájara
Tras ganar el Domingo de Ramos en el Triatlón Xterra de La Viñuela el tricampeón del mundo Rubén Ruzafa ha mermado su ritmo de entrenamiento por una tendinitis en el peróneo de su pierna izquierda que le ha obstaculizado a la hora de entrenar sobre todo en la carrera a pie. El pasado domingo participó en el Maratón de mountain bike, su deporte iniciático, en El Burgo. Ya participó anteriormente en otras citas en Antequera y Alozaina. Invicto en cualquier prueba desde meses atrás sorprendió verle humanizado en la bella localidad malagueña, en la que llegó a meta pasado el puesto 25 después de haber competido en los puestos cabeceros durante gran tramo de la prueba. De alguna manera demostró que es humano. Sufrió una pájara importante que le hizo perder comba y llegar desfallecido a la meta.
No hay motivos de preocupación. "Normalmente entreno para competir dos horas o dos horas y media. Y combinando carrera, bicicleta y natación. Cuando me entró el desfallecimiento estaba ya casi en las tres horas de prueba. El entrenamiento fue magnífico, pero me quedé sin fuerzas para seguir más tiempo al ritmo que me marcaban. Era algo superior al que normalmente llevo, por lo que me vino bien para explorar los límites", explica el rinconero, que el próximo domingo competirá en su localidad natal, en el II Decatri, que se disputará en la modalidad sprint, sobre 850 metros de natación, 18 kilómetros de bicicleta y 4.5 kilómetos de carrera a pie. Hay casi 300 inscritos y es una buena oportunidad de competir ante sus paisanos. En este principio de temporada se agradece ver al triatleta malagueño competir y realzar pruebas que se disputan por la provincia, como las citadas anterioremente. "Las hago porque son un gran complemento para el entrenamiento de la semana, a la preparación. Si eso ayuda a darle importancia o a que se destaque, pues encantado de contribuir a todo lo que signifique algo positivo para mi tierra", asegura el rinconero.
La vista de Ruzafa está ya en el 16 de mayo, cuando se disputa el primer Xterra internacional de la temporada. Será en Golegã (Portugal), 100 kilómetros al norte de Lisboa. Tras una campaña 2014 perfecta, en la que ganó en los 10 triatlones que participó, culminado con el triunfo en el Mundial de Hawaii por tercera vez, es un año complicado en el que todos los rivales irán a batir al malagueño. El día que se humanizó en El Burgo recuerda la proeza que está realizando el malagueño en los últimos años. Ganar es complicadísimo en el deporte de élite y Ruzafa lo ha convertido en rutina. Las pájaras recuerdan que la derrota es posible.
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