Deportes

La disolución del Patronato Deportivo Municipal de Benalmádena: El final de una etapa

  • Reflexiones sobre el estado de la administración local

Un partido de baloncesto en Benalmádena. Un partido de baloncesto en Benalmádena.

Un partido de baloncesto en Benalmádena.

El pasado 31 de diciembre quedó definitivamente disuelto el Patronato Deportivo Municipal de Benalmádena, un organismo autónomo local puesto en marcha por el Ayuntamiento de Benalmádena en el año 1983, que ahora, tras casi 38 años de funcionamiento ha dado por finalizada su actividad. La disolución de este Patronato Deportivo, marca un punto de inflexión en lo que ha sido la evolución del deporte municipal en Benalmádena, y por ello he considerado conveniente hacer una reflexión sobre esta cuestión.

El PDM Benalmádena como otros cientos de organismos autónomos locales fueron creados fundamentalmente a partir de la década de los años 80, con la aparición de los primeros ayuntamientos democráticos, y lo hicieron con la loable misión de fomentar la práctica de la actividad físico deportiva entre una población que en el aquel momento tenía muy poca adherencia a la misma. La tasa de práctica deportiva entre la población andaluza, según la primera encuesta de hábitos deportivos del profesor García Ferrando apenas llegaba en 1980 al 16%, muy por debajo, con respecto a la tasa que tenían entonces nuestros vecinos del centro y norte de Europa.

Los organismos autónomos locales creados a lo largo del territorio español, por los ayuntamientos, se dotaron poco a poco, para el cumplimiento de su misión, de unas instalaciones deportivas que fueron dando cabida de manera ilusionada a una población cada vez más receptiva. Pero en esos momentos iniciales la clave no estuvo en las instalaciones sino en la dotación de una estructura de personal que estuviera a cargo de esos incipientes servicios. La apuesta de los ayuntamientos, casi de manera generalizada, fue poner al frente de los servicios deportivos a los entonces llamados profesores de educación física, salidos en aquellos primeros años 80, de los INEF de Madrid o de Barcelona. Estos profesores de educación física, la mayoría de ellos con la carrera recién terminada, como era mi caso, veníamos con un escaso bagaje formativo en materia de gestión, pero con una ilimitada carga de ilusión que se traducía en un compromiso y en una dedicación desbordante, aspectos estos, que a la larga se manifestaron como determinantes en el logro de la misión.

Pues bien, con estos mimbres: unos ayuntamientos comprometidos con el deporte como un nuevo derecho del ciudadano, con unas instalaciones deportivas básicas, con unos jóvenes profesionales de la educación física al frente de los servicios deportivos, y con unas plantillas de personal cortas pero comprometidas e ilusionadas se iniciaba lo que se llamaría el deporte municipal, es decir el deporte generado desde los propios ayuntamientos. Unos ayuntamientos que tenían básicamente 2 grandes opciones a la hora de crear esos primeros servicios deportivos: o los gestionaban de manera centralizada como una concejalía más, o lo hacían como en el caso de Benalmádena de manera descentralizada a través de un organismo autónomo local (OAL), llamado en este caso Patronato Deportivo Municipal de Benalmádena.

Una gran parte de los municipios españoles de más de 20.000 habitantes, y especialmente los municipios de gran población apostaron por la fórmula de los OAL, de hecho, en Andalucía hace unos años las 8 capitales andaluzas y todas sus grandes ciudades gestionaban sus servicios deportivos a través de estos órganos descentralizados creados por los ayuntamientos, que contaban con presupuesto, personal y órganos de decisión propios.

Piscina en Benalmádena. Piscina en Benalmádena.

Piscina en Benalmádena.

Estos Organismos Autónomos Locales, en unos municipios llamados Patronatos (como el de Benalmádena), en otros Institutos (como el de Sevilla), y en otros fundaciones (como la extinta de Málaga), fueron creados por los ayuntamientos con el objetivo de que fueran una herramienta de gestión más ágil y eficiente que los propios ayuntamientos, al objeto de poder crear en el menor tiempo posible unos servicios deportivos adaptados a las necesidades de la población local. Y así se hizo, en cada municipio con unas características propias, pero en la mayoría de ellos, generando una estructura muy operativa que ha sido fundamental en esa gran transformación que ha sufrido nuestro país en materia deportiva en las ultimas 4 décadas.

Esta forma de gestión descentralizada, analizada con la perspectiva que aporta sus casi 40 años de funcionamiento, ha sido un éxito, ya que podemos decir que la misión planteada se cumplió satisfactoriamente y hoy nuestro país ofrece una tasa de práctica deportiva que si bien aún no iguala a la de nuestros vecinos del centro y norte de Europa, al menos está ya muy cercana, con lo cual la enorme distancia existente en la década de los 80 se ha reducido muy significativamente.

Pero, si tan exitosa ha sido la labor desarrollada por estos OAL, ¿por qué están desapareciendo uno tras otro desde ya algunos años?. Recordemos, que entre los cientos de OAL que se han disuelto en España, en nuestro entorno podemos nombrar a: Málaga (que en 1979 fue, con su Fundación Deportiva Municipal pionera en Andalucía), Antequera, Lucena, Dos Hermanas, Motril, Almuñécar, San Fernando y tantos otros. Yo no voy a referir aquí los motivos que han llevado a esos OAL a la disolución, voy a centrarme en la causa que ha llevado al Patronato Deportivo Municipal de Benalmádena a desaparecer, después de 38 años de una razonable brillante trayectoria, coronada en el año 2014 con el premio AGESPORT a la mejor entidad deportiva municipal en Andalucía.

Es importante señalar que en el caso de Benalmádena, quien ha propuesto la disolución del Patronato ha sido la propia Dirección de este organismo, es decir, el que firma este artículo, con lo cual se puede afirmar que la decisión no obedece a una postura política, sino que sustenta en un argumentario de carácter técnico, cuya motivación de manera sucinta expondré a continuación.

El principal motivo de disolución del PDM Benalmádena, como también lo ha sido para la mayoría de los OAL que se han disuelto, es la imposibilidad de hacer frente a todos los requisitos normativos que en los diferentes ámbitos, la ley exige cumplir. Requisitos que un ayuntamiento dotado de técnicos en las diferentes áreas funcionales (Contratación, Personal, Edificaciones, Informática, Asesoría Jurídica, Tesorería o Intervención) puede atender, no sin dificultades, pero que un pequeño OAL gestionado en la mayoría de los casos por técnicos deportivos, generalmente sin ningún apoyo técnico en las diferentes áreas funcionales antes referidas no puede cumplir satisfactoriamente.

Los Patronatos deportivos municipales que durante muchos años gozaron de cierta flexibilidad o discrecionalidad para desarrollar su función, han visto como en los últimos años el cerco normativo les iba limitando su margen operacional haciendo en muchos casos inviable su programa de trabajo con los escasos medios disponibles, que debía subyugarse a un rigor normativo, más interesado en su estricto cumplimiento, que en la búsqueda de la eficiencia o atender las necesidades de los ciudadanos.

Ante esa tesitura, solo cabían dos grandes opciones, o los Patronatos deportivos ampliaban su plantilla de personal y con ello sus gastos y se dotaban de Técnicos en las diferentes áreas funcionales antes enumeradas o “tiraban la toalla”, y decían hasta aquí hemos llegado, como es el caso del PDM Benalmádena, que tras 38 años de funcionamiento se disuelve para integrar sus servicios en la estructura del Ayuntamiento de Benalmádena, como Área de Deporte. Esta decisión refrendada por el Pleno del Ayuntamiento de Benalmádena, supone el fin de una etapa, la etapa del deporte municipal, caracterizada por la búsqueda de la eficiencia y el servicio al ciudadano, y nos adentra de manera inevitable en lo que hoy día es la administración pública pura y dura, caracterizada por un entramado normativo asfixiante que la convierte en ineficiente y poco operativa. Una administración que en muchas ocasiones parece haberse olvidado de que entre sus principios de actuación, como recoge la Constitución Española en su art.103.1, no solo está el de la legalidad sino también el de la eficacia, y que sin eficacia se pone en peligro el derecho fundamental al buen funcionamiento de los servicios públicos.

Llegado a este punto, el lector de este artículo se preguntará, y entonces si dentro del ayuntamiento las cosas tampoco van a mejorar por que se disuelve el PDM Benalmádena, pues sencillamente porque no queda otro remedio, ya que la tenaza normativa es de aplicación en igual medida para el grande que para el chico, y al menos dentro del ayuntamiento contaremos con los recursos municipales en las diferentes áreas para dar respuesta y cumplir con los diferentes ámbitos normativos, a sabiendas, lamentablemente, que, al igual que ocurre en el resto de áreas municipales, quedará en un segundo lugar lo que hasta ahora había sido prioritario en el PDM: la eficiencia y el servicio al ciudadano.

Con la disolución del PDM, como ha pasado en otros municipios, no solo finaliza una forma de gestión, sino que finaliza una etapa: la del deporte municipal orientado hacia el ciudadano, al menos como hasta ahora la veníamos entendiendo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios