Le toca a Kameni
Confirmada la fractura del segundo metacarpio de Caballero en la mano izquierda, el meta camerunés aportará su cuota de protagonismo al equipo para consolidar la candidatura a los puestos europeos
Los guantes de Willy Caballero dejarán de trabajar por un tiempo. Pero Carlos Kameni ya le ha quitado el polvo a los suyos. La instantánea que acompaña estas líneas inmortaliza un cambio que pone un nuevo foco sobre la portería del Málaga de aquí a que acabe la Liga. Después de un notable debut en la que fue su casa siete años, el camerunés se dispone a probar La Rosaleda y a hacerse importante para rematar la clasificación blanquiazul en puestos europeos.
Sucedió lo esperado con el argentino ayer por la mañana. Se confirmó la fractura del segundo metacarpio de la mano izquierda y la gravedad de la afectación le privará de jugar lo que queda de temporada. La buena noticia: no hay un desplazamiento óseo significativo, lo cual hará que el guardameta evite el quirófano. Al menos, de manera temporal. Se esperarán unos días a ver cómo evoluciona la zona con la mera inmovilización, la terapia habitual cuando la fractura no es muy desgarradora. Se confía en que sea suficiente. No hay confirmación oficial, pero el periodo de inactividad estaría entre las cuatro y seis semanas. Soldando bien y en caso de que la fisioterapia funcionara de manera correcta, podría incluso quedarle alguna de las jornadas finales para reaparecer. Pero se trata de la herramienta de trabajo de Caballero y el factor mental para recuperar la confianza en el uso de la mano suele ampliar los plazos de regreso por precaución.
Con un bagaje de 223 partidos en la máxima categoría y una dilatada trayectoria con su selección, si hay algo que puede garantizar Kameni es experiencia. El camerunés, además, es un tipo bastante ambicioso. Muchos en el seno del Espanyol aseguran que su reiterada petición pública de mayor determinación para ir a por un puesto europeo el año pasado, cuando su equipo empezó a perder fuelle, le costó el posterior divorcio con Mauricio Pochettino, cristalizado en su salida al Málaga durante el pasado mercado de invierno.
Los responsables de la parcela directiva le dieron muchas vueltas a las incorporaciones que se debían hacer durante ese tramo. Hubo quien echó de menos la llegada de refuerzos para el centro del campo y la delantera, pero había quórum para que llegara competencia para Caballero a tenor del bajo nivel que destilaba Rubén. El fichaje de Kameni se consideró un acierto entonces pensando en el futuro de la portería blanquiazul; la actual situación de necesidad lo corrobora.
Kameni es el último integrante de la plantilla en salir de la zona de olvidados con éxito. Si Camacho tuvo sus minutos de gloria en el Bernabéu y Maresca y Duda salieron del banquillo y del ostracismo marcando ante el Rayo Vallecano, ahora el meta africano quiere convertirse en una nueva vértebra útil para Pellegrini, quien con las bajas de Caballero, Toulalan, Joaquín y Baptista se ha quedado sin la previsible columna vertebral de la temporada.
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