El Trops Málaga pierde a domicilio ante el Benidorm y agrava su crisis
Un parcial demoledor antes del descanso condena a los malagueños, que encadenan seis derrotas
El Málaga se entrena en Lezama
El Trops Málaga continúa sin encontrar el camino de la reacción. El conjunto de la Costa del Sol volvió a tropezar, esta vez lejos de casa, al caer por un contundente 36-23 ante el Servigroup Benidorm, al que ya ganó en Los Olivos en liga y en Copa del Rey. La derrota no solo prolonga una racha negativa que ya alcanza los seis encuentros consecutivos, sino que deja al equipo malagueño en una situación cada vez más comprometida, en puestos de descenso directo y viendo cómo la opción, al menos, de disputar la promoción por la permanencia se aleja ya a cuatro puntos.
Eso sí, pese a este nuevo resultado adverso, el margen para la esperanza aún existe. Y es que restan doce jornadas para el final de la liga regular en la División de Honor Plata, tiempo suficiente para corregir el rumbo. Sin embargo, la urgencia es máxima y la reacción debe llegar de inmediato, porque las posibilidades se agotan.
Cierto es que en anteriores compromisos el Trops había ofrecido argumentos para merecer algo más. En cambio, ante el Benidorm, en la localidad alicantina de Altea, la realidad fue mucho más cruda, toda vez que el partido se le escapó demasiado pronto y nunca dio sensación de poder competirlo hasta el final.
El choque comenzó con una igualdad absoluta y con las defensas imponiéndose claramente a los ataques. Javi García, máximo referente ofensivo del Trops, inauguró el marcador apenas superado el primer minuto y medio de juego. Hubo que esperar algo más de dos minutos para que el Benidorm respondiera, por medio de Zhukov, viejo conocido de la afición malagueña. Un intercambio de golpes, de pivote a pivote, que marcó los primeros compases. Hugo Vila adelantó a los locales y, apenas un minuto después, Javi García volvió a poner las tablas. El guion era claro: alternancias constantes y mínimas diferencias, sin que ninguno de los dos equipos lograra despegarse en el marcador.
Esa tónica se mantuvo durante algunos minutos más. El Benidorm golpeaba, el Trops respondía, y el marcador avanzaba siempre con ventajas de un solo gol. No fue hasta el minuto 18:51 cuando los locales consiguieron abrir una pequeña brecha, situándose con un 10-8 que empezaba a encender las alarmas en el banquillo visitante. El técnico malagueño Curro Lucena pidió tiempo muerto para frenar la inercia, pero la parada del partido no surtió efecto, ya que el Benidorm había encontrado su mejor versión y desató un vendaval ofensivo que el Trops fue incapaz de contener.
Juan Carlos Sempere, máximo artillero del conjunto alicantino, lideró la cascada de goles y, además, con suma facilidad. En apenas unos minutos, el marcador pasó del 10-8 al 14-8, con el lateral local sumando ya cinco tantos en su cuenta particular. El Trops entró en barrena. Lucena solicitó un segundo tiempo muerto en busca de una reacción que nunca llegó. Al contrario, el Benidorm siguió castigando cada error visitante y amplió la diferencia hasta un preocupante 17-8, con goles de Uros y un Carlos Fernández letal.
El parcial de 7-0 en menos de diez minutos dejó al equipo malagueño completamente noqueado. Javi García, el único que mantenía el acierto ofensivo, logró romper la sequía para poner el 17-9, pero fue un espejismo. Modi Abdoula y Ramiro Martínez se sumaron al festival local para cerrar la primera mitad con un demoledor 20-9 que reflejaba a la perfección lo sucedido sobre la pista.
Tras el descanso, y con el encuentro prácticamente decidido, el Trops salió sin capacidad para cambiar el signo del partido. El Benidorm volvió a golpear con dos tantos más en los primeros compases, elevando el marcador hasta un contundente 22-9. El Trops no encontraba soluciones ni en ataque ni en defensa. Hubo un pequeño amago de reacción con un parcial de 0-3, obra de Jacob, Agudo y Javi García, que situó el 22-12, pero fue insuficiente. La amplia renta daba tranquilidad a los locales y generaba ansiedad en los visitantes, que ya jugaban más con el corazón que con la cabeza.
El tramo final fue un mero trámite. El Benidorm administró su ventaja con solvencia y siguió ampliándola hasta el definitivo 36-23, una derrota dura y sin paliativos para un Trops que deberá levantarse rápido si quiere tener opciones de mantener la categoría.
La próxima cita será clave. Llegará el sábado, a las 18.00 horas, en casa, el pabellón del Colegio Los Olivos, ante un OAR Coruña que, aunque es un recién ascendido, marcha quinto y pelea por el ‘play-off’ de ascenso. Por tanto, se trata de un duelo exigente, pero también se presenta como una oportunidad para empezar, por fin, a cambiar el rumbo y qué mejor que hacerlo ante la afición malagueña.
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