terremoto en Podemos | El cofundador más transversal

Errejón, "el precio de la decisión correcta"

  • La desconfianza con Iglesias se consolidó con el documento de Bescansa para desbancar al líder

Pablo Iglesias e Íñigo Errejon, en una imagen de archivo. Pablo Iglesias e Íñigo Errejon, en una imagen de archivo.

Pablo Iglesias e Íñigo Errejon, en una imagen de archivo. / EFE

Con Podemos "tatuado en la piel" Íñigo Errejón se despidió de su escaño en el Congreso tras las invitaciones de su partido, no siempre elegantes, para que dimitiera tras anunciar que concurrirá a las elecciones autonómicas madrileñas con la marca de Manuela Carmena.

El cofundador de la formación que revolucionó el panorama político en 2014 no ha resistido la presión y, aunque le cueste despegarse de la política nacional antes de tiempo, pone fin a su trayecto en el Congreso cuatro años después de haber desembarcado en las instituciones.

Fin de un camino que describe cómo inicio de otro que comienza "donde comienza siempre todo: en la Puerta del Sol".

Y desde allí abre nueva ruta de la mano de Manuela Carmena con Más Madrid y lejos de quien fue su gran amigo, Pablo Iglesias, quien ahora le sitúa fuera de Podemos.

Dice Errejón que no, que sigue siendo militante y miembro de partido que ayudó a fundar y en el que además siempre ha defendido lo mismo: "abrir, innovar, atraer a los que faltan", como pretende hacer ahora en Madrid, donde nació el 14 de diciembre de 1983.

Doctor en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Complutense de Madrid, Íñigo Errejón Galván hizo su tesis sobre el primer Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia, grupo del que fue asesor político en 2006, y en 2009 trabajó en la campaña electoral de las presidenciales en ese país. Poco después impartió clases en el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Quito (Ecuador), y ya en 2011, junto a otros destacados miembros de su partido, se implicó activamente en el 15-M. Él mismo recuerda que tres días después de aquella protesta en Madrid tuvo que leer su tesis doctoral ante el tribunal, que le otorgó un sobresaliente cum laude.

Cuando Podemos llegó al Congreso en 2015, Íñigo Errejón Galván era la apuesta más clara para ser el portavoz parlamentario, una de las mentes pensantes y la cara amable a la que se veía con la capacidad de diálogo y la mano izquierda necesarias dada la fragmentación del Parlamento.

Con fama de cerebrito y acostumbrado a las bromas por su apariencia aniñada, a Errejón le elogian su pragmatismo y dotes de estratega.

Domina varios idiomas, incluido el catalán -lengua que aprendió cuando escribió su tesis doctoral en Gerona- y sus adversarios le han reconocido siempre su talante conciliador y buenas maneras. Fue el artífice de las campañas electorales de Podemos, desde aquella primera a las europeas en 2014 en la que pusieron la cara de Pablo Iglesias en la papeleta electoral hasta la de las generales de 2016, en la que ideó la famosa "remontada".

Se atribuye el diseño de ese camino que emprendió Podemos tras las elecciones europeas alejándose de sus mensajes más radicales y cambiando el tradicional eje izquierda-derecha por el de arriba-abajo. Ese espíritu que nunca ha querido perder desde que puso a funcionar con otros los engranajes de Podemos, donde ejerció como Secretario Político y número dos hasta que en 2017 en la Asamblea de Vistalegre II decidió confrontar sus ideas con las de Pablo Iglesias y perdió.

No se ha librado de algunas de las polémicas que han salpicado a Podemos y el expediente informativo que le abrió la Universidad de Málaga en diciembre de 2015 para aclarar si había vulnerado sus incompatibilidades -ya archivado- copó primeras páginas.

Pablo Iglesias le lanzó ásperos reproches: que no iba de frente, que no era valiente y que buscaba fantasmas para no confrontar directamente sus diferencias, porque no se atrevió a disputarle la Secretaría General. El líder volvió a sentirse decepcionado cuando se difundió el pasado año un documento de Carolina Bescansa que proponía a Errejón una operación para desbancarlo. Errejón lo negó, pero la desconfianza se instaló.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, no ha parado de invitarle a dimitir. "Pero de algo tiene que vivir hasta mayo", llegó a decir la semana pasada. Ante tales presiones, Errejón ha decidido no dar pie a más pelea interna. "Pago muy tranquilo el precio de haber tomado la decisión correcta".============Pie de Foto-Firma(60202838)============Zipi / Efe / ArchivoPablo Iglesias e Íñigo Errejon, la noche electoral del 26 de junio de 2016.

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