Elecciones

El mapa se tiñe de rojo para impedir la victoria número 13 del PP almeriense

  • El PSOE recupera el liderazgo provincial después de 15 años de bastión del cambio popular. Vox se consolida como tercera fuerza política. Continúa la dinámica de crecimiento de Ciudadanos. Triunfo socialista en 83 de los 103 pueblos, el PP sólo lo hace en 16 y pierde más de 58.000 votos

Los candidatos y cargos del PSOE de Almería en la sede provincial durante la jornada electoral Los candidatos y cargos del PSOE de Almería en la sede provincial durante la jornada electoral

Los candidatos y cargos del PSOE de Almería en la sede provincial durante la jornada electoral / Rafael González

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La provincia de Almería ha sido durante los últimos quince años el auténtico bastión del cambio del PP en Andalucía, la única que se teñía de azul desde principios de siglo, una circunscripción electoral casi a contracorriente una comunidad socialista. Lento pero infatigable rodillo liderado por Gabriel Amat que ha derrotado sin paliativos al socialismo y al resto de partidos en cada cita con las urnas: andaluzas de 2008, 2012, 2015 y 2018, las municipales de 2011 y 2015, las europeas de 2009 y 2014 y cuatro comicios generales (2008, 2011, 2015 y 2016). Y es que habría que remontarse a 2004 para encontrar una victoria del PSOE.

El proyecto de los populares alcanzó su techo en las elecciones de 2011, con casi el 58% de respaldo de votantes de la provincia que nadie conseguía desde la etapa de Felipe González, pero desde entonces ha venido padeciendo un serio desgaste que ponía en riesgo su hegemonía provincial con un fin de ciclo anunciado pero que no parecía cumplirse. Sin embargo, ese día llegó este domingo 28 de abril de 2019, una fecha para la historia en el calendario socialista de Almería.

José Guirao ganó en Pulpí; Javier Aureliano García y José Manuel Villegas no lo consiguen en Balanegra y Dalías

El candidato del PP y diputado nacional electo, Javier Aureliano García, había sido coordinador de la campaña de los populares en la docena de últimas citas. Estratega y fontanero de los populares dejó la coordinación de estas generales y las municipales y europeas del 26 de mayo a su vicepresidente en la Diputación, Ángel Escobar, que no ha podido salvar los muebles. Era la crónica de una muerte anunciada que ha venido a coincidir con la que habría sido su victoria número trece, pero claro, es una cifra asociada a la mala suerte que ya no olvidarán.

Se han dejado más de 58.000 votos en la provincia, nada menos que 21 puntos porcentuales en respaldo electoral, un desplome que venía vaticinando un CIS sin credibilidad. El escaño que se han dejado por el camino pasa a manos de VOX, un partido que se ha consolidado como tercera fuerza política de la provincia tras su fuerte irrupción en los comicios andaluces. De 43.468 papeletas hace menos de seis meses suben a 62.529 el domingo, una clara evidencia de la tendencia al alza de una formación que ha ganado las elecciones en El Ejido, Balanegra y Níjar, está última por medio centenar de votos. También son segundo partido en Vícar, La Mojonera, Viator, Huércal, Suflí, Pechina, Roquetas y Benahadux.

Uno de los apoderados de Vox durante las votaciones en la capital Uno de los apoderados de Vox durante las votaciones en la capital

Uno de los apoderados de Vox durante las votaciones en la capital / Javier Alonso

En las municipales presentarán candidatura en una veintena de municipios y la pugna con Cs por no bajarse del podio provincial de la política determinará si siguen en racha o se desinfla la burbuja. También crece Ciudadanos hacia el centro y es responsable, junto a la formación que preside Santiago Abascal, de la sangría de votos que ha sufrido el PP. Es más, la candidatura encabezada por el secretario de organización de Cs, José Manuel Villegas, ha logrado ser segunda fuerza en municipios como Carboneras, Vélez-Blanco, Los Gallardos y Albanchez, con un fuerte incremento de sufragios en el Poniente (más de 300 votos en Adra, 1.000 en El Ejido, 1.800 en Roquetas).

La ola naranja que los ha convertido en segundo partido de la comunidad ha contado con el tirón del electorado almeriense. Mientras que Cs y Vox generaban un desgaste sin precedentes al PP almeriense, Unidas Podemos no ha restado al socialismo. Es otra de las claves del voto útil al que han venido apelando en el PSOE. Son 13.280 los sufragios que ganan los socialistas en Almería en relación a las anteriores generales de junio de 2016 y precisamente son casi 12.000 los que se han evaporado de la confluencia izquierdista de por Podemos, Izquierda Unida y Equo. Se quedaron a 7.872 votos de rebañarle el escaño al PP, lo que habría equilibrado la estructura de los bloques ideológicos.

Trasvase de votos de Unidas Podemos que pierde 12.000 al PSOE que sube en 13.280 papeletas

Los tres partidos de centro-derecha tienen cuatro sillones en el Congreso y el PSOE la mitad por concentrar la mayor parte del voto progresista. Después del batacazo del 2 de diciembre, los socialistas han sido una máquina electoral engrasada y a pleno funcionamiento para que nadie se quede sin movilizar. La elevada participación es otra de las claves de una jornada en la que acudían a votar 20.000 personas más que en los comicios de 2016 y 67.300 en relación a las regionales que sacaron a Susana Díaz de la Junta.

El PSOE ha ganado en 83 de los 103 municipios de Almería con cifras que le pondrían casi en bandeja la Diputación. La fiesta del socialismo almeriense que se vivió en Adra, Roquetas, Huércal-Overa, Berja, Gádor y la capital, feudos de los populares durante la última década, encienden todas las alarmas en la sede del PP en el Paseo de la capital porque quedan 27 días para el 26 de mayo. Apenas 16 localidades votaron mayoritariamente la candidatura de los populares frente a las 83 que optaron por la socialista. En Senés se produjo empate entre los dos grandes partidos y Vox ganó en los tres restantes.

El mapa electoral de la provincia El mapa electoral de la provincia

El mapa electoral de la provincia

El bipartidismo no ha dejado de retroceder en toda la provincia y acapara hoy un 52% del electorado, casi veinte puntos menos que en los comicios de 2016 cuando concentró el 71%. El PSOE ha conseguido aumentar el caudal electoral, si bien la atomización del espectro político lo sitúa a años luz de los porcentajes de respaldo en las urnas de las elecciones de principios de siglo. Eso sí, PSOE y PP sobreviven en la comodidad de su hegemonía y todavía no se ha producido en la provincia mayor alternancia en la victoria que la del bipartidismo.

Condenados a reinventarse políticamente para no ser engullidos por las fuerzas emergentes, presentaron nuevos candidatos después de procesos de renovación interna, pero sólo ha cuajado con éxito el sanchismo y en Almería se ha penalizado a Casado por su giro a la derecha. Entre los municipios en manos del PP que cogen aire en plena efervescencia socialista aparecen Mojácar, Sorbas, Alcontar, Enix y La Mojonera, cuyos alcaldes han salido reforzados en un momento crítico para la familia popular.

El bipartidismo acapara el 52% del electorado y en los comicios de junio de 2016 superaba el 71%

En la capital, por ejemplo, son más de 7.000 votos los que distancian a los socialistas de los populares, que pierden 20 puntos de apoyo en las urnas y caen derrotados en barrios y distritos en los que nunca había ganado el PSOE. Extrapolando las cifras a unas municipales serían ocho para el PSOE, seis para el PP, cinco Ciudadanos al igual que Vox y los otros tres se repartirían entre Izquierda Unida y Podemos. El alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, aseguró ayer que es momento de “reflexionar y serenarse para volver a ser lo que hemos sido siempre, un partido de mayorías”. Incidía en la división del voto de centro-derecha y ha tendido la mano a alianzas para mantener el bastón de mando. 

El ministro José Guirao fue el único de los cabezas de lista que cosechó victoria en su localidad, Pulpí, ya que ni Javier Aureliano García lo consiguió en Balanegra, ni José Manuel Villegas en Dalías. Curiosamente Mojácar, municipio en el que veranea Pedro Sánchez, plantó cara al avance socialista, si bien recortó considerablemente las distancias -a sólo 42 votos- en relación a los comicios generales de hace tres años. El vuelco a la tortilla después de quince años dibuja un reparto en el Senado totalmente opuesto al de los últimas citas electorales con tres senadores socialistas frente a uno sólo del PP.

Noche amarga en la sede electoral del PP Noche amarga en la sede electoral del PP

Noche amarga en la sede electoral del PP / Javier Alonso

La decisión, casi en el descuento, de cambiar al que encabezaba la candidatura, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador por Rafael Hernando, con más de dos décadas como diputado en el Congreso, ha dejado al exalcalde de la capital almeriense fuera de la Cámara Alta en la que ha venido ejerciendo en la última legislatura como portavoz en la Comisión de Defensa. Hernando no ha dudado en cargar contra la fragmentación de las papeletas en el Senado y ha tachado a Vox y Ciudadanos de “centro derecha inútil” porque sus “votos estén tirados a la basura”.

El Grupo Parlamentario del PSOE se incrementa a tres senadores y dos diputados nacionales, cifras que no conseguía desde hace más de una década. El secretario general de los socialistas en Almería, José Luis Sánchez Teruel, argumenta que se ha conseguido una primera meta por la que venían trabajando desde hace ya quince años, pero no dejará de ser un espejismo si en las municipales no logran consolidar esta tendencia. “Hoy estamos muy cerca de gobernar en la Diputación y muchos pueblos en los que somos oposición. Toda la fuerza y energía del partido ya están puesta en las municipales”.

Seguimiento del escrutinio en la sede de Ciudadanos en Almería Seguimiento del escrutinio en la sede de Ciudadanos en Almería

Seguimiento del escrutinio en la sede de Ciudadanos en Almería / Rafael González

El ministro Guirao planteaba en su comparecencia de ayer que la única nota negativa del 28 de abril es que Vox continúa aumentando en votos y animó a los almerienses a seguir trabajando para frenarlo en las próximas citas electorales. “Uno de nuestros compromisos es luchar para que las simpatías por este partido paren su crecimiento en la medida de lo posible”, añadió en su balance sin querer confirmar si seguirá en el Gobierno de Pedro Sánchez. El ambiente en la sede de Pablo Iglesias era de un regocijo inusitado desde hace tiempo.

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