Crónica personal

Pilar cernuda

El número dos

Ana Pastor. Ana Pastor.

Ana Pastor.

El número dos de la lista madrileña es un símbolo. Históricamente lo ocupa el brazo derecho del candidato al Gobierno, el vicepresidente in pectore en el caso de que el uno gane las elecciones. Javier Solana fue el dos de Felipe González excepto cuando el juez Garzón lo exigió para fichar por el PSOE; Solana cedió porque carecía de egolatría, una de las señas de identidad del ex magistrado.

Cuando Casado eligió a Suárez Yllana como dos del PP la lectura fue que al líder popular le sobraba amiguismo y le faltaba altura política. Ahora será Ana Pastor. A golpes, Casado se ha dado cuenta de que las listas importan tanto o más que el proyecto, y de hecho fue alertado antes de abril de que se estaba equivocando con las listas, por las presencias de medio pelo y por la ausencia de personas que tenían mucho que aportar y que fueron desdeñadas sólo por haber apostado por Soraya o porque hacía falta espacio para meter a afines al nuevo equipo. Así pasó lo que pasó, que el PP tuvo el peor resultado de su historia.

Todo el mundo, del PP y de fuera, sabe qué significa que Pastor sea número dos de Madrid: Casado al fin apuesta por la experiencia, la eficacia y por incorporar a su círculo a una de las personas más queridas en el partido. Como lo es Elvira Rodríguez. Rajoy siempre quiso a Pastor a su lado. En Interior -sí, la gente olvida que Pastor fue subsecretaria de Interior-, en Sanidad, en Fomento y en la presidencia del Congreso, donde se ganó el afecto y el respeto de diputados que estaban en las antípodas de su ideología.

Casado intentará que se multipliquen los escaños. Recupera nombres de peso, corrige errores y prescinde de figuras mediáticas. Se ha mostrado generoso con muchos que le fueron leales aunque los puestos deseados fueron para otros, para los que tenían amigos en las alturas. Ha dado una vuelta a las listas, que es lo mismo que reconocer que se había equivocado. Cela solía decir que el que resista gana, pero habría que añadir que, el que rectifica, gana también.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios