Mañana seré feliz

11 de marzo 2026 - 10:13

De las decenas de propuestas que ha servido en bandeja el festival de este año, hay tres que se pueden considerar verdaderas delicatesen ideales para todo cinéfilo que se precie. Este caviar se ha concentrado en la presentación de las memorias de Esteve Riambau, a cargo de Carlos F. Heredero; en la proyección de ‘La película de oro’, en este caso ‘El desencanto’, de Jaime Chávarri, que reunió en el escenario del Auditorio Picasso al director en compañía de una decena de amigos y especialistas; y el estreno del documental codirigido por David Trueba y Luis Alegre dedicado al escritor Manuel Vicent, ‘Mañana seré feliz’.

A la manera en que hicieron en ‘La mesa de Fernando’ con Fernando Fernán-Gómez, en esta ocasión este par de versos libres, amigos personales de la mayoría de quienes forman parte del cine español, grabaron durante nueve horas el verbo irónico y lúcido del escritor y columnista valenciano.

El trabajo consistió en concentrar esa catarata de anécdotas y sucedidos en ochenta minutos, salpicando sus declaraciones con oportunas imágenes de la época, del No-Do a los noticiarios, que refrescan la pantalla y aportan documentación de la buena. El resultado final no podía ser otro que la delicia, un chute en vena de humor brillante barnizado por una capa de melancolía.

Manuel Vicent es un vividor nato, y así lo demuestra en cada una de sus columnas, escritas sin ningún punto y aparte, en las que sobrevuela el hedonismo y el placer por encima de cualquier otra consideración. De ahí que sea todo un detalle que el documental no pase por alto el fallecimiento de su hijo Mauricio, que asaeteó el alma del escritor para los restos.

Vicent no se libró de escuchar el ‘cumpleaños feliz’ por parte de todo el auditorio, al coincidir con su 90 aniversario. Felicidades, maestro. 

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