La farola

Este es el pueblo de Málaga que consideran más bonito los ingleses y no es ni Ronda ni Frigiliana

Vista de Genalguacil.

Vista de Genalguacil.

El romanticismo de Ronda, su Tajo o toda la naturaleza que la rodea, también Frigiliana y su gastronomía, sus calles, miradores e historia. Es lógico que ambos sean muchas veces calificados como los pueblos más bonitos de Málaga. Pero es ahora desde el Reino Unido, a través del diario The Times, donde colocan a otro pueblo malagueño como el más bonito de todos: Genalguacil.

Genalguacil sobresale como uno de los pueblos más singulares de Málaga debido a su distintiva característica innovadora: el arte impregna sus calles. Ubicado en pleno corazón de la Serranía de Ronda, en el Valle del Genal, este pueblo se distingue por su enfoque único. No destaca por un edificio emblemático que sea la principal atracción turística, ni por ofrecer extensas rutas de senderismo –aunque hay algunas interesantes–. Su singularidad radica en que el propio pueblo es la principal atracción, gracias a las obras de arte que adornan sus calles, fruto de la iniciativa surgida en 1994 conocida como 'Encuentros de Arte del Valle del Genal'. Estas obras sorprenden gratamente a quienes las visitan.

Cualquier individuo que camine por las calles de Genalguacil se encontrará con una escena inesperada en un pueblo serrano de Málaga. Este municipio se transforma en un verdadero museo al aire libre de arte contemporáneo, donde las obras realizadas por artistas de diversas partes del mundo adornan las calles empedradas y las fachadas blancas. Este encantador lugar se convierte así en una exhibición artística única.

Por la blancura de sus viviendas, su diseño urbano, la tranquilidad y el arte que se distribuye por sus rincones más característicos como si fuera un museo al aire libre, caminar por sus calles es un auténtico placer. Además, si se visita el pueblo en verano, es imprescindible darse un chapuzón en el río, ya que más del 90% del área está cubierta de bosques.

Asimismo, en Genalguacil hay varias calles que conducen a impresionantes miradores desde donde se pueden contemplar los magníficos paisajes del municipio, con bosques interminables que complementan la experiencia. No debes perder la oportunidad de disfrutar de la gastronomía local en alguno de los restaurantes del pueblo, una opción imperdible en la localidad más artística de Málaga.

Sin embargo, es importante mencionar que el monumento más destacado, aquel que no se puede dejar de visitar, es la iglesia de San Pedro Mártir de Verona. Es un templo de estilo barroco con influencias mozárabes. Aunque se construyó por primera vez en el siglo XVI, fue destruido durante la rebelión morisca de 1570 y posteriormente reconstruido en el siglo XVIII. Destaca por su torre octogonal y sus tres naves separadas por arcos de medio punto.

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