Málaga

"Ahora es el mejor momento para crear una empresa en Málaga"

  • El presidente de Grupo Vértice, que tiene a un millar de personas en plantilla, lamenta que haya empresarios que sólo busquen ganar dinero y reclama la figura de aquel cuyo principal fin es generar empleo

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Juan Cruzado cumple a la perfección el viejo tópico de un hombre hecho a sí mismo. Partiendo de cero y tras 30 años de trabajo, su empresa, Grupo Vértice, tiene ahora casi veinte compañías y mil empleados en Málaga y otros puntos del país centrándose principalmente en la formación on line. Cruzado es de los que disfruta cuando habla de su empresa, la mima, la cuida y sonríe cuando habla de sus orígenes. Nos recibe en su despacho y nos adelanta que piensa dejar la compañía como mucho en tres años, por lo que ya está preparando el relevo generacional. Todo por escrito para que no haya dudas a su marcha. De forma metódica y pensada, como siempre ha trabajado. "No quiero ser el viejo cascarrabias de la empresa", dice.

-Ha sido usted uno de los precursores de la enseñanza privada en Málaga con la creación de la academia Keops-Kefren en la capital ¿cómo fueron los inicios?

-Eso fue una alternativa pura y dura de tres estudiantes que terminamos la carrera -dos Magisterio y uno Ingeniería- y viendo que era difícil encontrar trabajo decidimos buscarnos la vida por nuestra cuenta. Lo primero que se nos ocurrió fue montar un pub en 1978. Lo tuvimos durante un año y fue un éxito total. Se llamaba Los Ángeles y estaba en Héroe Sostoa. Era un negocio muy bueno pero pensamos que, después de haber estudiado una carrera, no nos íbamos a quedar enganchados en el mundo de la hostelería. Cogimos un local de 50 metros cuadrados en el barrio de Las Delicias y empezamos a dar clases particulares con un capital social de 51.000 pesetas. Cogimos sillas prestadas y lo arreglamos. Un año después abrimos otro en La Luz y estuvimos tres años sin recibir un sueldo, porque todo lo que ganábamos era para aumentar el negocio. Lo hacíamos todo, éramos las limpiadoras, los que pegábamos la propaganda... Llegamos a tener siete locales en Málaga en diez años con los nombres Keops-Kefren.

-Y apostaron por diversificar.

-Sí, abrimos una librería que funcionó bastante bien, dos gimnasios y una escuela de danza. También abrimos un concesionario de IBM de informática en 1992 en plena crisis económica. Los créditos estaban al 18 por ciento y lo que ganábamos era todo para pagar intereses a los bancos. Superamos la crisis con dificultad y, sufrimos tanto, que dos de los socios decidimos vender la empresa informática. El tercero se quedó con ella y le va bien. Eso fue en 1994 y, a partir de ahí, decidimos cerrar los gimnasios y la librería y centrarnos sólo en la formación y las nuevas tecnologías, pero no en la venta de ordenadores. Fue la gran apuesta y cuando empezamos a crear lo que es hoy en día el Grupo Vértice.

-Se ve que tenían claro que querían ser empresarios.

-Lo sabíamos perfectamente. Recuerdo que un amigo me ofreció un día un negocio emergente en temas de multipropiedad y me dijo si me apetecería tener un barco o un chalé. A todo le decía que no. Entonces me preguntó que yo qué quería y le dije que mi ilusión era crear una empresa en la que los trabajadores no estuvieran de paso, como ocurría en las academias, sino que fuera su lugar de trabajo habitual. Mi amigo me dijo que entonces no valía para el negocio que me proponía, que era un pelotazo rápido.

-Ustedes fueron de los primeros en Málaga en apostar por internet.

-En 1996 fue cuando empecé a darme cuenta de lo que era internet. Vi que había futuro aunque yo no sabía nada del tema porque venía de letras. Compramos una empresa tecnológica llamada Ari en 1999. Fue curioso porque estábamos en pleno boom tecnológico y todos me aconsejaban que no comprara esa empresa. No obstante, la compré porque así me obligaba a mí mismo a no perder el tren tecnológico. Saltamos al Parque Tecnológico.

-Fue arriesgado porque en 1999 internet estaba aún en una fase primitiva.

-A mí me dijeron que se podría hablar por teléfono por internet sin coste, lo que hoy es la voz sobre IP. Me lo creí pensando que eso se podría hacer en Málaga entre seis o siete. Iluso de mí. La verdad es que perdimos dinero, nos alcanzó la crisis de las punto com, metí a cuatro o cinco socios de Madrid especializados, alguno que era ex ministro, explotó la burbuja y ya nadie quiso saber nada, por lo que tuve que recomprar la empresa entera. Gracias a eso luego hemos muchos desarrollos tecnológicos y medio Grupo Vértice es negocio a través de internet.

-Eso les llevó a especializarse en la enseñanza on line.

-Somos líderes nacionales en el binomio de formación y nuevas tecnologías.

-¿Cómo entraron en dar formación por internet?

-Nos metimos en un par de proyectos de investigación sobre formación a través de televisión y sobre un campus formativo por internet. Nos decían que estábamos locos. Fue una experiencia piloto con varios grupos de personas en distintos puntos de España dando cursos por internet. Era 1999 y todo era muy precario, con muy poca capacidad. A partir de ahí seguimos investigando.

-¿Cuántos alumnos han formado?

-En estos 29 años hemos formado a unos 700.000 alumnos y ahora estamos en una media de 50.000 alumnos anuales bien de forma presencial, por internet o mixta. La mayoría son españoles y un uno por ciento son extranjeros.

-¿Cuál es su presencia en el exterior?

-Tenemos colaboraciones con distintos socios. Hay muchas universidades americanas que trabajan con nuestra tecnología y nuestros cursos. Nosotros nunca hemos comprado un programa informático de la calle, todos los hacemos nosotros, los consumimos y también se lo vendemos a los demás. Nosotros siempre hemos trabajado un poco contra natura porque lo normal es externalizar los servicios mientras que en Grupo Vértice lo hemos hecho al revés. Tenemos una línea de actividad para surtir nuestras necesidades y, cuando se consolida, creamos una empresa.

-¿Qué plantilla y facturación tienen en su empresa?

-Un millar de trabajadores directos y en 2007 hemos facturado 47 millones de euros, una cifra que esperamos incrementar entre un 10 y un 15 por ciento este año.

-Veo que no le preocupa la famosa crisis económica.

-No, además tengo garantizado que vamos a crecer en ese porcentaje. En nuestro sector la crisis no afecta porque si la hay en otros sectores las empresas se tienen que reciclar y dar más formación. Somos la urgencia de las crisis. Y con la tecnología pasa igual, porque ahorra dinero a las empresas y los consumidores.

-O sea, cuanta más crisis haya más formación y tecnología piden las empresas. El círculo perfecto.

-Sí, porque en los dos sectores en lo que nos movemos las crisis no nos perjudican.

-¿Qué proyectos tiene ahora previstos?

-Hemos abierto hace unos meses dos centros de profesores on line en Madrid y Málaga con capacidad para 100 personas cada uno. Hemos duplicado la superficie de la editorial que tenemos en El Viso hasta los 2.500 metros cuadrados y hemos incluido nuevas máquinas. Ahora producimos 70.000 ó 80.000 libros formativos al año tanto para nosotros como para otros. Además nos hemos decidido a invertir todos los años entre el uno y el dos por ciento a I+D+i sin excusas.

-Se habla mucho de que faltan trabajadores cualificados en Málaga ¿qué piensa usted?

-Faltan profesionales en algunas especialidades. Faltan ingenieros o médicos pero luego las universidades ponen númerus clausus para entrar. Habrá que hacer algo, algo estaremos haciendo mal si del Bachiller no salen estudiantes con la suficiente media para poder acceder a determinadas carreras. Los ingenieros de telecomunicaciones no se fabrican por arte de magia de la noche a la mañana. Hay que planificarlo con varios años de antelación. Ahora estamos asustados porque van a venir grandes empresas tecnológicas a Málaga y no tenemos técnicos. La consecuencia será que esas multinacionales se llevarán a los ingenieros que estén trabajando en las empresas locales, como ya me pasó a mí en 2001, que me vi que los diez informáticos que tenía se me fueron en un día a las multinacionales.

-El año pasado se duplicó el número de sociedades disueltas en Málaga ¿qué opina?

-Se nota, al hablar con mucha gente, que está habiendo recesión en el mundo empresarial. No obstante, pienso que las buenas empresas y las de largo recorrido empiezan en épocas de crisis. No es una regla exacta pero normalmente es así. Nosotros empezamos en épocas de crisis y los saltos buenos lo hemos dado en esos momentos. En época de bonanza cualquiera crea una empresa. Mucha gente piensa que teniendo una tarjeta, un plan de negocio y un empleado ya tiene una empresa, y luego cualquier vendaval se la lleva. Creo que ahora es un buen momento para crear una empresa. Hay que tener una buena idea, un buen proyecto, tener constancia y querer ser empresario. Si sólo se busca ganar dinero entonces lo mejor es montar la empresa en época de bonanza. Si lo que quiere es montar una empresa para generar empleo, tejido productivo y sentirte bien cuando te levantas por la mañana y ves todo lo que estás generando, hay que montarla en época de crisis porque eso te curte para el futuro. Hay muchas empresas que han cerrado porque no eran empresarios sino oportunistas, temporeros y advenedizos.

-¿Qué figura debería tener el empresario?

-No entiendo a los empresarios que, una vez tienen todas sus necesidades personales cubiertas, sólo quieren ganar más dinero y no lo destinan a la creación de más empresas. ¿Para qué quieren más dinero, para comérselo? A mí la satisfacción me la da abrir empresas que ganen dinero para hacer otras nuevas. Tampoco entiendo a aquellos que crean una empresa y luego la venden. Para mí eso es la consolidación del fracaso como empresario. La otra forma de un empresario de fracasar, en mi opinión, es que la compañía no pueda sobrevivir sin el fundador. Estoy seguro de que a mí no me va a pasar ninguna de las dos cosas y, si me pasara, sería un completo fracasado.

-¿Cree usted que ha habido burbuja inmobiliaria en Málaga?

-Burbuja no, burbujazo. Es increíble. ¿Qué gracia tiene comprar un terreno en 10 y venderlo, sin hacer nada, en 15 ó en 20? Está muy bien para el que no tiene sus necesidades básicas cubiertas, pero para el que tiene dinero no lo entiendo. Yo escuchaba a todos los advenedizos y temporeros en las salas VIP de los aeropuertos hablar y me preguntaba a mí mismo ¿cómo van a acabar todos estos?

-¿Cómo cree que ha cambiado Málaga en los últimos 30 años?

-Como se suele decir, a Málaga ya no la conoce ni la madre que la parió. Ni a Málaga ni a los malagueños. A nivel de ciudad, infraestructuras, calidad de vida, etcétera el cambio ha sido para bien. Igual se han perdido algunos encantos como la cercanía de la gente o la tranquilidad pero hemos elegido tener una gran ciudad. Ahora lo que tenemos que hacer es disfrutar de lo que tenemos. Queremos empleo de calidad, parque tecnológico, no queremos contaminación... Todo no se puede. Una ciudad grande tiene estas cosas.

-¿Qué echa en falta?

-Para mí es vital el Guadalmedina. Parte la ciudad y es un espacio inutilizado. El día que el río y el Puerto estén integrados en la sociedad, la capital cambiará mucho.

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