Málaga

Aprendiendo a saborear el oro líquido

  • Organizan en el Parque Innova la primera c ata de aceite virgen extra para aficionados

El aceite de oliva, y sobre todo el virgen extra, es uno de los mayores tesoros de la dieta mediterránea. Su aroma, su color, sus vitaminas y sus propiedades antioxidantes hacen que sea la base de muchos platos y un elemento imprescindible de la gastronomía. Pero, ¿cómo se puede diferenciar un aceite bueno de aquel que no lo es? Esto es algo que los vecinos de Benalmádena han podido aprender esta semana, ya que en el Parque Innova se celebró la primera cata de aceite virgen extra dirigida a aficionados.

Se trata de un evento organizado por la empresa La Tienda del Aceite y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento benalmadense. En la primera edición de este evento se probaron aceites de la Denominación de Origen Estepa, aunque está previsto que se organicen nuevas jornadas para dar a conocer las distintas denominaciones andaluzas, una docena hasta el momento.

Para comenzar, los asistentes recibieron una corta charla técnica sobre el origen y los tipos de aceite de mano del secretario técnico de la denominación estepeña, Moisés Caballero. Él fue el encargado de informar a los asistentes de la diferencia entre los aceites habituales y los virgen extra, un tipo que Caballero afirmó que se puede usar para todo. "El consumidor tiene que saber que el aceite tiene un nombre y un apellido y estos son virgen extra. Tenemos el concepto de que el aceite debe oler a eso, a aceite, pero no es cierto; tiene que oler a fruta fresca, hierba, tomate…", dijo el secretario.

Al igual que con los vinos, los asistentes realizaron los pasos habituales para realizar una cata. Para comenzar, miraron el color, el movimiento y el olor de una muestra que estaba servida en un pequeño vaso. Poco a poco dieron su opinión y aprendiendo que no todos los aceites son iguales, ya que su tratamiento es muy diferente.

Alfonso García, director comercial de la entidad organizadora, detalló que se iban a catar cuatro tipos de aceites distintos, para que los asistentes aprendieran a paladear y determinar los matices. Eso sí, entre toma y toma tuvieron que tomar un poquito de manzana para limpiar el gusto y que no quedaran residuos. "Es un producto natural y con una gama fascinante de sabores. Lo que más sorprende es que, a pesar de los años que han pasado, sigue haciéndose como antiguamente. Es todo un lujo que hay que aprender a conocer" afirmó Andi Schenneider, uno de los participantes extranjeros que recibió esta formación básica.

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