El Carlos Haya desenmascara una alergia invisible
Especialistas del hospital malagueño identifican una rinitis que no se detecta ni con las pruebas del brazo ni con análisis de sangre · Sólo se descubre con un test en la nariz.
Era una alergia escurridiza, pero la han atrapado. Especialistas del Hospital Carlos Haya han identificado una rinitis alérgica que no se detecta ni con los tradicionales test del brazo ni con análisis de sangre complementarios. Los pacientes sufrían todos los síntomas de los alérgicos, pero a la luz de las pruebas tradicionales estaban sanos. Hasta que los alergólogos del centro sanitario malagueño descubrieron que se trataba de una rinitis alérgica local que únicamente se desenmascara con una prueba específica en la nariz.
El hallazgo ya ha sido publicado en revistas científicas de impacto y ha permitido diagnosticar en los tres últimos años a unos 800 pacientes de la provincia.
María José Torres -alergóloga del Carlos Haya y coordinadora del 39 congreso que reunirá en Málaga a finales de mes a todos estos especialistas andaluces- explicó ayer que por ahora desconocen por qué la rinitis alérgica local no se detecta con las pruebas tradicionales. Pero lo que sí se saben los profesionales es que aproximadamente uno de cada cinco enfermos de rinitis padece esta patología hasta hace poco invisible.
"Tenemos que hacer lo que llamamos una provocación nasal para descubrirla. Es una prueba no invasiva y con una maquinita medimos la inflamación, en lugar de en la piel [del brazo], en la nariz", explicó. Los pacientes que sufren rinitis alérgica local padecen los mismos síntomas que el resto de los alérgicos y necesitan idénticos tratamientos.
El hallazgo aporta una respuesta a personas que hasta hace relativamente poco tiempo no encontraban el origen de sus constantes estornudos y moqueo; a la vez que permite su tratamiento.
En general, las alergias en su totalidad afectan a una quinta parte de la población. Y lo que es peor, van a más. La mayor contaminación del medioambiente, la disminución de las enfermedades parasitarias que hacen que el sistema inmunológico esté más desocupado y ataque desmesuradamente a determinados alérgenos o las características de las viviendas actuales más propicias a la acumulación de ácaros pueden ser algunas causas de ese incremento. Para Torres, ante este panorama, la situación es complicada, pero la clave siempre es un diagnóstico precoz.
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