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Municipal

El eje Carretería-Álamos: freno a las terrazas de los bares

  • El Ayuntamiento mantiene que sólo habrá dos puntos donde se podrán poner mesas y sillas 

  • Comercio tendrá que modificar el plan de control, que llegaba a plantear seis puntos de ocupación

Infografía del diseño previsto en la parte alta de Carretería. Infografía del diseño previsto en la parte alta de Carretería.

Infografía del diseño previsto en la parte alta de Carretería.

La apuesta de Ayuntamiento de Málaga por frenar la ocupación que las terrazas de los bares y restaurantes han hecho tradicionalmente de los nuevos espacios peatonales ganados en el entorno del Centro tiene en la operación diseñada para el eje Carretería-Álamos un ejemplo claro. El proyecto de intervención diseñado por la Gerencia de Urbanismo tras numerosos encuentros con colectivos vecinales y sociales, que ayer fue validado por la Junta de Gobierno Local, pone coto a la proliferación de las mesas y sillas.

El planteamiento es tal que el área de Comercio va a tener que modificar de manera sensible la última versión del Plan Especial de Control de Aprovechamiento que había elaborado para ordenar el reparto de usos en estas dos vías. El citado documento, que data del pasado mes de enero y que, según informaron desde el departamento municipal, formaba parte del expediente de la actuación, llegaba a dibujar hasta seis puntos susceptibles de autorizar ocupaciones a los negocios de hostelería.

De todas ellas, según lo manifestado por el concejal de Ordenación del Territorio, Raúl López, sólo se mantienen dos: frente a la Tribuna de los Pobres, donde en la actualidad ya hay un permiso para las mesas y sillas instaladas por el hotel que hay abierto, y al inicio de la calle Álamos. Los otros cuatro estaban fijados uno frente a la calle Gigantes, otro junto al Muro de las Catalinas y dos más entre la calle Nosquera y Mariblanca.

Calle Álamos. Calle Álamos.

Calle Álamos. / Javier Albiñana

La estrategia sigue la línea de lo ya acordado en la Alameda Principal con motivo de la reurbanización y peatonalización de los laterales norte y sur. En este escenario urbano, el plan de control delimita 39 puntos susceptibles de permitir la ocupación con mesas y sillas, acotando la densidad en cada uno de ellos a un máximo de cuatro mesas y 16 sillas.

La decisión adoptada en lo concerniente a la ocupación de la calle es una de las más relevantes de cuantas contiene la operación en Carretería-Álamos. El proyecto que ayer tuvo luz verde por parte de la Junta de Gobierno Local, abriendo la puerta a su remisión a la Delegación de Cultura, cuyo pronunciamiento es clave en el futuro de la intervención, eleva la inversión a desarrollar a 6,4 millones de euros (5 millones para Carretería y 1,4 millones para Álamos), con un plazo de obras de entre dos años y dos años y medio.

La zona peatonal se ampliará de 4.105 metros cuadrados a 6.216

La pretensión de la Gerencia de Urbanismo es que una vez se produzca el informe de Cultura pueda licitarse y adjudicarse la obra antes de finales del año que viene, pudiendo, con ello, arrancar los trabajos en la parte final de 2020. La cuestión de los tiempos es relevante por cuanto al contar con fondos europeos, concedidos dentro del programa Dusi, las actuaciones tienen que estar justificadas antes de que concluya 2023.

Para rebajar las dificultades que para la circulación rodada y para el tránsito peatonal tendrán las obras, el equipo de Urbanismo encargado ha dividido en siete etapas físicas y temporales el conjunto de la operación. De este modo, cada una de las fases tendrá que estar completada antes de avanzar en la siguiente. El primero de los pasos, según el proyecto, se dará en la parte de Carretería más próxima a la Tribuna de los Pobres, incluyendo al reforma de la misma.

De acuerdo con las numerosas reuniones celebradas con colectivos vecinales y sociales del entorno del casco antiguo, la intervención sobre este espacio, icono de la Semana Santa de la ciudad, traerá consigo su renovación, aunque manteniendo en buena medida su actual esencia. La estructura sí será adaptada a la normativa de accesibilidad actual y se instalará un ascensor junto a la misma.

La gran variación, además de la renovación de los pavimentos, se dejará notar en la reducción significativa que se hará en el espacio destinado al tráfico de paso. En este sentido, se prevé una reducción del 21% en la intensidad media diaria de vehículos (unos 6.000 vehículos actuales) por un eje que desde hace años viene funcionando como una especie de circunvalación del Centro.

Para ello, la calzada de tráfico queda reducida a un vial, ampliando la zona peatonal de 4.105 metros cuadrados a 6.216 metros. Sólo se permitirá el paso de residentes, carga y descarga y otros vehículos autorizados. Y para controlar esta restricción se instalarán cámaras. Al tiempo, se contemplan 24 plazas de parking para bicis en Carretería y 12 más en Álamos, seis fuentes, 26 contenedores soterrados (22 en Carretería y 4 en Álamos), 139 árboles.

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