Málaga

Coronavirus en Málaga: La complicada vuelta de 67.500 niños a los colegios

  • Mantener la distancia de seguridad entre los menores de 6 años es la principal dificultad

  • Para los 12.000 alumnos de segundo de Bachillerato habrá que desdoblar las clases

Mochilas en los percheros de una clase de Infantil. Mochilas en los percheros de una clase de Infantil.

Mochilas en los percheros de una clase de Infantil. / Javier Albiñana (Málaga.)

La vuelta de los menores de 6 años a los colegios, en la segunda fase de la desescalada, resulta bastante complicada. En la provincia de Málaga hay más de 67.500 niños con esa edad matriculados en el primer y segundo ciclo de Educación Infantil y para que pisen de nuevo el aula han de cumplirse varios condicionantes: que los padres tengan un trabajo presencial –sin posibilidad de flexibilización horaria– y que éstos lo autoricen.

A ello se une otra dificultad que provoca la desconfianza de familias y docentes, la imposibilidad de que estos menores guarden el distanciamiento de seguridad durante su permanencia en las clases. “Es complicado que niños con menos de 6 años estén separados de sus compañeros todo el tiempo. Eso nos llevaría a estar cada momento encima de ellos”, refiere Isabel Ruiz, una docente de Infantil que confía en que las administraciones concreten más las medidas a tener en cuenta para la desescalada en los colegios.

En la provincia malagueña hay 67.529 alumnos con edades entre los 0 y 6 años matriculados en escuelas infantiles y colegios, según los datos aportados por la Administración autonómica al comienzo del presente curso. De ellos, 20.902 son del primer ciclo de Infantil, que se imparte en escuelas públicas, de convenio y privadas.

Según las medidas anunciadas por el Gobierno, si se cumplen los requisitos epidemiológicos para la segunda fase, estos menores –siempre con las condiciones mencionadas– también podrían regresar a las escuelas infantiles, para las que la Junta de Andalucía, por cierto, activó un programa de ayudas para los centros públicos y de convenio, por el que recibirán por cada plaza de alumno 180 euros, cantidad equivalente al coste de la atención socieducativa que prestan.

Un 90% de estos centros se han acogido a esta aportación, aunque la consideran insuficiente para sufragar los gastos fijos, como por ejemplo el alquiler, la hipoteca, la prevención de riesgos y los seguros. Queda por saber cómo afrontarán la reapertura en tales condiciones.

El segundo gran grupo de menores de 6 años lo conforman los alumnos matriculados en el segundo ciclo de Infantil, que se desarrolla en los colegios. Son, en total, 46.627. Averiguar la cifra de menores que podrán volver a las aulas antes de que acabe el curso resulta una incógnita.

Primero, porque depende de la voluntad de los padres y, segundo, porque los propios colegios reconocen que actualmente no existen garantías para mantener las medidas de seguridad e higiene para evitar nuevos contagios por el Covid-19.

Imbroda critica la medida del Gobierno

El propio consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha criticado al Ejecutivo de Pedro Sánchez por igualar los colegios con las guarderías y reducir la posibilidad de retomar las clases presenciales a la conciliación.

En este punto, conviene tener en cuenta que la Junta de Andalucía barajaba, como uno de los escenarios para afrontar el fin de curso, la vuelta de los menores, por unas semanas, para recuperar contenidos que no hayan podido impartirse mediante la enseñanza telemática. Con las medidas gubernamentales, esta opción se descarta.

Los sindicatos también se han mostrados reacios a esta medida. CSIF, en este sentido, ha exigido a la Consejería de Educación que “despeje las dudas sembradas por el Gobierno central”. Desde ANPE consideran que “solo tendría sentido retomar las clases presenciales en este curso escolar los cursos que dan lugar a titulación como son 4º de la ESO, 2º de Bachillerato y Formación Profesional garantizando las medidas sanitarias correspondiente para evitar el contagio del virus”.

De forma voluntaria, estos son los estudiantes que podrán volver. Especial mención requieren los de segundo curso de Bachillerato, que han de prepararse para la Selectividad, que se celebrará del 7 al 9 de julio. Unos 12.000 alumnos están matriculados en este curso en los institutos malagueños.

Si se atiende a esta cifra, los institutos tendrán que ingeniárselas para que un buen número de estos alumnos retomen las clases presenciales, con un máximo de 15 estudiantes por aula, lo que obligará al desdoble de grupos y una reorganización de la plantilla docente para atenderlos. Buena parte del profesorado, además, deberá compaginar la enseñanza presencial con la telemática.

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