Griñán mantiene "las manos abiertas" pese a la ausencia del PP
VISITA OFICIAL
El nuevo presidente andaluz quiere desligar el proyecto del Corredor ferroviario de la Costa del Sol de las vías del tren de cercanías para que el viaje sea de 30 ó 35 minutos y compatible con el AVE
José Antonio Griñán, el nuevo presidente andaluz, se encuentra hoy de visita por la provincia malagueña. Griñán llegó con puntualidad absoluta a las 11:30 a la delegación del Gobierno Andaluz en Málaga, en la Alameda Principal. Allí fue recibido por la delegada María Gámez, que estaba acompañada por los consejeros malagueños del Gobierno Andaluz, Luciano Alonso y Rosa Torres; además del secretario provincial del PSOE, Miguel Ángel Heredia. En esta sede ofreció una rueda de prensa, en la que ha insistido en su apuesta por la descentralización local y abogó por que venga acompañada de una reforma de la financiación de las autonomías y de las corporaciones locales. "Tenemos poca autonomía financiera", manifestó Griñán en su primera visita institucional a Málaga, y afirmó que más de un 70 por ciento de los recursos tributarios de España los recauda la Administración General del Estado a pesar de que sus competencias "abarcan bastante menos del 50 por ciento". Para Griñán, que estuvo acompañado por los consejeros de Cultura y Turismo, Comercio y Deporte, los malagueños Rosa Torres y Luciano Alonso, respectivamente, "hay que reformar todo el sistema de financiación dando más autonomía a las entidades locales y a las comunidades autónomas", insistió, y agregó que esa autonomía debería proceder de ingresos de naturaleza estable, ya que, según dijo, cuando están ligados al ciclo económico, las administraciones territoriales "padecen más".
Posteriormente se trasladó hasta el Ayuntamiento de Málaga, que interrumpió su Pleno Municipal para recibir la visita del nuevo presidente andaluz. En la puerta de la Casona del Parque se concentaron distintos colectivos que denunciaban su situación. Griñán fue recibido en la misma puerta por Francisco de la Torre, que acompañó al sucesor de Chaves hasta el Salón de los Espejos, donde saludó a toda la Corporación Municipal y posteriormente, alcalde y presidente se reunieron en privado.
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha asegurado que quiere desligar el proyecto del Corredor ferroviario de la Costa del Sol de las vías del tren de cercanías para que el viaje sea de 30 ó 35 minutos -algo difícil en caso contrario- y compatible con el tren de alta velocidad (AVE). Ha admitido hoy en conferencia de prensa que, aunque falta aún la decisión final, debaten si se puede "conciliar" el cercanías con el corredor o "sacar el corredor del cercanías y hacer una vía propia de manera que el trayecto máximo sea de 30 a 35 minutos" entre los puntos inicial y de destino, situado este último en Estepona, porque si se mete en el cercanías, habría "más problemas". Cree que la opción de desligar puede salir adelante y hacer "un corredor que permita movilidad activa y mucho más rápida y potenciarlo muchísimo más que incluyéndolo en las cercanías" y ha precisado que "es una obra muy costosa, pero merece la pena porque estamos hablando del núcleo de población más importante que va a tener Andalucía en densidad y movilidad".
Griñán ha planteado a la consejera del ramo no hacer el proyecto "incompatible con la alta velocidad y que pueda hacer que el trazado sea superior en una corona a una hora", opción que considera con "menos fundamento que lo que pretendemos: que Málaga pueda unirse también por la costa hasta Algeciras (Cádiz) y posteriormente con Cádiz y Sevilla".
La Junta debe decidir si el trazado que existe para el cercanías es válido o no para su compatibilidad con la alta velocidad y el presidente andaluz cree que esta "obra importante" va a recibir del Banco Europeo de Inversiones la financiación complementaria a modo de provisión de recursos a devolver en buenas condiciones porque a esa entidad financiera el proyecto "le ilusiona, le gusta".
Sobre el proyecto de nuevo gran hospital para Málaga, José Antonio Griñán, ha comentado antes de visitar el Ayuntamiento de esta capital que pediría a su alcalde, Francisco de la Torre (PP), retirar ese asunto del debate partidario y "hacer entre todos ese gran centro del que se hable en Nueva York o Londres y que sea la referencia en la Europa del Sur". Griñán, que fue ministro de Sanidad, afirma que "a Málaga lo que le conviene es ese gran centro, ya que en la medicina especializada lo que importa es la investigación y la docencia, ser centro de referencia"; que "no vale tener 3, 4, 5 ó 6 hospitales" y que "con la medicina cada vez menos agresiva" y menos necesidad de estancia hospitalaria, "importa tener un centro de referencia internacional en investigación". Añade que la capacidad de figurar en las revistas especializadas del mundo "da muchísima más importancia a Málaga como oferta sanitaria que tener otro hospital del mismo nivel" que los actuales.
Respecto al futuro metro malagueño, quiere que la línea 2 esté prácticamente en funcionamiento en 2011 y ha explicado que hay dificultades con la línea 1 y que "es una infraestructura compleja y costosa" que harán "con continuidad y recursos y habrá una parte que estará antes de que termine la legislatura", ya que, "según culminen las obras que puedan abrirse al público, se abrirán".
En relación a la delegada del Gobierno de la Junta en Málaga, María Gámez, ha dicho que "es una buena delegada del Gobierno y nadie quita a nadie que es bueno", que tiene su confianza y que lo que diga ella en Málaga "es algo serio y a tomar en cuenta".
En su primera salida de Sevilla después de presidir sus dos primeros Consejos de Gobierno tras tomar posesión ha llegado a Málaga en su primera visita oficial tras llegar la pasada semana a la jefatura del Ejecutivo "dispuesto a escuchar".
Sobre la ausencia de los alcaldes del PP de la provincia en la recepción convocada en la Diputación por la visita de José Antonio Griñán al considerarla más un "mitin político" que una reunión de trabajo, el presidente no entiende que "el PP diga quien tiene que ir o no cuando los alcaldes representan a todos los ciudadanos de su municipio" y cree que "mal empezamos", aunque mantiene sus "manos abiertas y seguirá tendiéndolas después de hoy".
No es casualidad que el nuevo presidente de la Junta haya elegido Málaga para su primer viaje oficial fuera de la capital hispalense. Tras diecinueve años en el poder, la herencia que deja Manuel Chaves es especialmente complicada en la provincia, donde los socialistas perdieron las últimas elecciones autonómicas y donde en los últimos tiempos ha resurgido el latente sentimiento de agravio espoleado por varias decisiones de la Junta. En su discurso de investidura, Griñán fijó la descentralización como una de sus prioridades. También se ha hablado, más simbólica que físicamente, de que tendrá un despacho en Málaga para atender cada quince días los asuntos de la provincia. A la vista de los proyectos e inversiones pendientes de la Junta en Málaga, el presidente tiene mucho trabajo por delante.
Salud
El gran talón de Aquiles de la administración autonómica en Málaga. El fuerte crecimiento demográfico experimentado por la provincia en las últimas dos décadas la ha dejado a la cola de Andalucía en la ratio de camas de hospital público por habitante, con 1,9 cada 1.000 habitantes, y con los principales proyectos del SAS empantanados o con un importante retraso frente al avance de la sanidad privada, que este año abrirá más camas que la Junta en una década.
Hay varios ejemplos de la errática política sanitaria seguida en la provincia. El Hospital de la Cruz Roja de Ciudad Jardín lleva casi una década cerrado, pendiente de una reforma para dotarlo de 90 camas que la consejera de Salud, María Jesús Montero, prometió y nunca llegó. En 2007, en plena campaña de las municipales se canceló el proyecto porque la Consejería había decidido construir un nuevo pabellón en el Hospital Civil con 110 camas, en respuesta a la demanda ciudadana de un tercer hospital. El año pasado, ese otro proyecto se perdió en el limbo cuando el Gobierno andaluz propuso por sorpresa, y pese a sus negativas anteriores, construir un megahospital de 1.500 camas financiado en parte por la recalificación de los terrenos del Carlos Haya y el cierre del Civil y del Materno (éste último se derribaría). De momento la capital sigue sin ganar una cama más y ahora el Ayuntamiento y la Junta se han enfrascado en su habitual cruce de acusaciones.
Mientras, en Cártama sigue pendiente el inicio del hospital de alta resolución, que debía haberse inaugurado el pasado mes de diciembre pero que aún está en fase de adjudicación de proyecto, y en Ronda empezaron hace unos meses las obras de su nuevo hospital comarcal, prometido por Manuel Chaves al comienzo de esta década. Curiosamente, el único hospital incorporado en los últimos años a la sanidad pública lo construyó Enrique Bolín, entonces alcalde de Benalmádena, gracias a un convenio urbanístico con Rafael Gómez, imputado en el caso Malaya.
educación
Al igual que ocurre con la sanidad, pero con muchas más inversiones en nuevos colegios e institutos, la Junta no ha podido aumentar su oferta educativa al mismo ritmo que crecía la población malagueña. Baste el caso reciente de los más de 200 niños de Rincón de la Victoria que no tendrán plaza el año que viene en el municipio salvo que se instalen más aulas prefabricadas. La misma situación se registra en otros municipios costeros y en las zonas de expansión de la capital.
TRANSPORTES
La principal promesa electoral de Manuel Chaves, y por ende del PSOE, en los comicios autonómicos de 2000, 2004 y 2008 en la provincia de Málaga ha sido el tren de la Costa del Sol, es decir, llevar el Cercanías desde Fuengirola hasta Marbella y Estepona y el Metro hasta Rincón de la Victoria y después a Vélez-Málaga. En estos nueve años, la Consejería de Obras Públicas no ha logrado terminar aún los proyectos de todos los tramos ni convencer al Ministerio de Fomento de la necesidad de ampliar a alta velocidad el recorrido ya existente entre la capital y Fuengirola para que así el AVE pueda circular desde Madrid hasta Estepona. De momento, el mes pasado se procedió a la única adjudicación de obras, un pequeño tramo de 4 kilómetros entre Las Lagunas y La Cala de Mijas, por 163 millones, aunque aún no se ha puesto la primera piedra.
Es algo que hará el nuevo presidente, que tendrá que lidiar con el alto coste de esta promesa, con un presupuesto que en origen se cifró en 2.500 millones de euros pero que ya va por los 4.500 millones, y eso sin empezar los trabajos. En cuanto al Metro de Málaga, los conflictos iniciales con el Ayuntamiento y posteriores con la empresa concesionaria han retrasado considerablemente otro proyecto que ha duplicado su coste. Aunque la promesa era haber inaugurado las dos líneas (Malagueta-Teatinos, Malagueta-Martín Carpena) el pasado febrero, las previsiones más optimistas hablan de poner en marcha un pequeño tramo dentro de dos años y las más realistas citan 2014 como fecha probable. De momento aún se estudia cómo afrontar el paso del Metro por la Alameda y el Parque y nada se sabe de plazos de la línea 3 hasta El Palo y Rincón de la Victoria, paralizada.
Medio ambiente
En materia de aguas, las cosas no han mejorado mucho desde la transferencia de la extinta Confederación Hidrográfica del Sur a la Junta de Andalucía en 2005. La provincia ha superado una de las sequías más largas que se recuerdan con restricciones, pero no se ha aportado ni un sólo hectómetro cúbico más a las reservas de agua. La principal infraestructura prometida, la desaladora de Mijas, financiada con el Ministerio de Medio Ambiente, se adjudicó el año pasado pero aún no han empezado sus obras, cuando ya debería estar terminada. El recrecimiento del pantano de la Concepción de Marbella, que cada vez que se registran precipitaciones abundantes se ve obligado a tirar agua al mar, también sigue a la espera de una decisión.
La mejora de los regadíos del Guadalhorce y la Axarquía, que llegan a perder hasta la mitad del agua transportada, está pendiente desde hace dos décadas. La principal actuación hidráulica de la Junta en estos años ha sido remodelar la organización administrativa de la Cuenca Mediterránea Andaluza, degradarla a a distrito, y trasladar a Sevilla las competencias de control, lo que en la práctica supuso acabar con uno de los pocos organismos supraprovinciales que tenía Málaga y ha generado un fuerte malestar en la provincia.
La otra gran promesa autonómica en Málaga en materia ambiental también se perdió por el camino, el denominado Cinturón Verde de Málaga. Se trata de un ambicioso plan de defensa contra las inundaciones que preveía multiplicar por cinco la superficie forestal de Los Montes, y para el que la Consejería de Medio Ambiente exigió financiación europea al Gobierno central del PP. Ahora es un desconocido para sus actuales responsables.
Urbanismo
La Junta abrió en 2004 la caja de Pandora del urbanismo andaluz al acometer la elaboración de Planes de Ordenación Territorial comarcales tras aprobar una Ley del Suelo muy polémica. En la provincia malagueña los conflictos han sido permanentes con los ayuntamientos independientemente del color político. Tras el rechazo inicial, los planes de la Costa del Sol occidental y oriental fueron aprobados, aunque aún sigue pendiente el del área metropolitana de Málaga, que ha sufrido numerosos cambios en lo que el Ayuntamiento que preside Francisco de la Torre considera injerencias, intromisiones e incluso obstáculos deliberados del Gobierno andaluz a su PGOU.
El control de la ordenación del territorio por parte de la Junta también ha sido puesto en entredicho por los múltiples escándalos urbanísticos destapados por la Justicia en Marbella, Estepona, Alcaucín y otros veintidós municipios con alcaldes imputados o investigados.
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