La Guardia Civil constató que el centro de tiro carecía de licencia
Un informe tras una denuncia de la AUGC indica que no cuenta con la autorización ambiental unificada
Han tenido que pasar más de 40 años para que la licencia de apertura del campo de tiro olímpico Guadalmedina sea objeto de debate. Después de que las pesquisas de la investigación apunten a unas prácticas realizadas en el interior del recinto como causa del incendio originado el pasado domingo en el paraje Los Anayas, en los Montes de Málaga, un informe elaborado por la Guardia Civil apenas dos semanas antes del incidente desvela que este carece tanto de la licencia de apertura expedida por el Ayuntamiento de Málaga como de la autorización ambiental unificada conforme a la ley 7/2007 de Gestión Integrada de Calidad Ambiental, competencia de la Junta de Andalucía. El documento, realizado a petición de la Asociación Unificada de Guardias Civiles de Málaga (AUGC) tras recibir una denuncia anónima en la que se ponía en entredicho la situación de irregularidad del centro, se contradice con lo expuesto por la delegación territorial de la consejería de Medio Ambiente en respuesta al escrito de la asociación de Deportistas Afectados por las Irregularidades en el Deporte de Tiro Olímpico (Dairdeto) sobre el mal estado del recinto, y en donde afirma que en materia medioambiental este "cuenta con todas las actuaciones que son preceptivas y con la autorización ambiental unificada", requisito indispensable para la realización de la actividad, según la Guardia Civil. No obstante, el delegado de Medio Ambiente en la provincia, Javier Carnero, expuso que ésta no es necesaria para el desarrollo de la actividad del campo de tiro en el Parque Natural de los Montes de Málaga, y que "en el supuesto de que lo fuera, la concesión del centro es anterior a la GICA (Ley de Gestión Integral de Calidad Ambiental), con lo que tampoco tendrían por qué tenerla", según explicó ayer a este periódico. "Sí hay una serie de requerimientos medioambientales que sí le hacíamos y que, en el caso de comprobar que no se han cumplido, no hay duda de que se tomarán las actuaciones administrativas correspondientes", añadió.
En cuanto a la licencia de apertura, tanto la Junta de Andalucía como el Ayuntamiento de Málaga se acusan mutuamente de la responsabilidad de la expedición de este documento, desentendiéndose así de ser la autoridad competente en dicha materia, tal y como informó ayer este periódico. El concejal de Seguridad en el Ayuntamiento, Julio Andrade, reivindicaba que este tipo de instalaciones, al hallarse en terreno forestal y en suelo propiedad de la Junta de Andalucía, "necesitan de una autorización autonómica que está por encima de la licencia municipal, por lo que carece de ella", explicó. Mientras que Carnero acusó precisamente al Ayuntamiento de ser el responsable de la licencia de apertura que supuestamente había otorgado el Consistorio.
Al mismo tiempo, el informe pone de manifiesto el almacenamiento no autorizado de neumáticos. Originalmente, las galerías hacían uso de esta goma para su recubrimiento, aunque el estudio afirma que "estos han sido retirados de las galerías a partir de julio de 2007". "En la actualidad si bien no existen neumáticos en los laterales de las galerías, existen varios cientos apilados que están siendo retirados paulatinamente ante el alto coste que conlleva", según el escrito. También Andrade puso el pasado lunes en entredicho que el centro cumpliera con los perímetros de seguridad establecidos debido a la acumulación de "neumáticos que podían ser peligrosos", manifestó.
Asimismo, el estudio pone en conocimiento de las autoridades competentes que el campo de tiro olímpico Guadalmedina carece de un sistema eficaz de retención o depuración de aguas fecales, tal y como ya denunció Dairdeto, "pudiendo contaminar los acuíferos cercanos, en este caso el del río Guadalmedina que lo circunda".
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