Málaga

Málaga se sitúa entre las ciudades más rentables para el alquiler de viviendas

  • Un informe económico destaca el bajo riesgo y el crecimiento de este tipo de mercado inmobiliario

  • Los precios de venta subieron un 5% el pasado año en todo el país

Dos jóvenes visitan una vivienda destinada al alquiler en Málaga. Dos jóvenes visitan una vivienda destinada al alquiler en Málaga.

Dos jóvenes visitan una vivienda destinada al alquiler en Málaga. / Javier Albiñana

Málaga es una de las ciudades españolas donde resulta más rentable la inversión inmobiliaria con destino al alquiler. El boom de los pisos turísticos dirigidos a visitantes de temporada, unido al aumento de la demanda de este mercado entre los jóvenes y trabajadores ha situado a la capital malagueña a la cabeza de las ciudades con menor riesgo en este negocio, junto a Madrid, Valencia y Alicante, según el Informe de Tendencias del Sector Inmobiliario, publicado por la Sociedad de Tasación.

La rentabilidad del alquiler subió en el último trimestre del año un 7,29%, frente al 6,91% del año anterior y aunque Málaga no está a la cabeza en la subida de los precios, el informe constata que figura entre las que presentan un mejor comportamiento, teniendo en cuenta "el poco riesgo, la alta rentabilidad y una evolución notable con respecto al año anterior", según el informe.

Los compradores invierten 7,6 años de sueldo para acceder a una vivienda media

En Málaga ya hay más demanda que oferta en este tipo de inmuebles, hasta el punto de que los alquileres resultan caros y escasos. A la creación de listas de espera para una misma vivienda se ha sumado el fuerte encarecimiento de los precios en las zonas más solicitadas. Resulta prácticamente imposible alquilar un piso en el Centro de la capital o en barriadas como Teatinos sin tener que desembolsar más de 1.000 euros al mes.

Pero si alquilar está complicado, también lo está la compra de un inmueble. El último informe de la Sociedad de Tasación constata que el 2017 ha sido el año de la recuperación del sector inmobiliario, con un crecimiento constante y suave de los precios de la vivienda. El precio medio de la obra nueva se situó en 2.227 euros por metro cuadrado, lo que supone un 5% más en el año y la mayor subida desde el 2007, aproximándose los precios en ciudades como Barcelona y Madrid a niveles previos a la crisis.

El informe, realizado en cerca de 400 municipios, muestra que Cataluña (3.452 euros por metro cuadrado) es la comunidad con precios más altos, seguida por Madrid (3.167 euros) y País Vasco (2.596 euros). Las tres presentan los niveles de precios en vivienda nueva más altos. Por el contrario, Extremadura (1.148 euros), Murcia (1.206 euros) y La Rioja (1.355 euros) son las comunidades que presentan precios de vivienda nueva más bajos.

En cuanto a las capitales de provincia, lideradas por Barcelona (3.865 euros), San Sebastián (3.441 euros) y seguida de cerca por Madrid (3.167 euros), siguen ejerciendo un efecto tractor en el incremento de los precios del territorio nacional. Por el contrario, Badajoz (1.155 euros), Cáceres (1.138 euros) y Ciudad Real (1.160 euros) siguen siendo las capitales que presentan los precios más bajos.

Asimismo, el estudio muestra que en la segunda mitad del ejercicio el precio medio de la vivienda nueva en España aumentó un 3,3% en las capitales de provincia, alcanzando los 2.227 euros por metro cuadrado, y duplicando el crecimiento del primer semestre que se situó en 1,7%.

El precio medio de una vivienda tipo de 90 metros cuadrados en las capitales de provincia es de 200.400 euros. En el resto de ciudades estudiadas que no son capitales de provincia, el precio medio de una vivienda nueva se ha situado en 1.580 euros por metro cuadrado, lo que supone un aumento del 1,6% respecto a diciembre del año anterior.

En la evolución semestral de precios, la subida de precio más significativa se produjo en la ciudad de Barcelona, alcanzando un crecimiento anual del 9,9%, y Madrid, con una subida semestral de 6,8%. El Índice de Esfuerzo Inmobiliario de Sociedad de Tasación, que define el número de años de sueldo íntegro que un ciudadano medio necesita destinar para la compra de una vivienda de tipo medio, mantiene su tendencia de crecimiento suave y se sitúa en 7,6 años en el último trimestre de 2017, igual que el trimestre anterior, y 4 décimas por encima del registrado un año antes cuando se situó en 7,2. Este indicador se calcula a partir del cociente entre el valor de mercado de la vivienda y los ingresos medios brutos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios