Málaga

Málaga por fin vive su Metro

  • Alrededor de 50.000 personas se subieron gratis a los trenes el primer día de funcionamiento. A las 12:35 se realizó el viaje inaugural sólo con personal a bordo y a las 13:00 abrieron todas las estaciones al público.

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Málaga se sube, ya sí, al Metro. Desde las 13:00 de ayer el ferrocarril urbano, con los casi 600 millones de euros invertidos en su construcción y los ocho años de obra, sirve materialmente a los vecinos de la capital. La espera alargada desde el origen mismo del proyecto, que se remonta a 2001, y los sinsabores de los trabajos de construcción culminaron con la entrada en servicio comercial de las líneas de Carretera de Cádiz y Teatinos. El histórico hito permite a la capital de la Costa del Sol alcanzar el selecto club de urbes españolas que ya disponen de este medio de transporte y sustentar sobre el mismo un modelo de movilidad tradicionalmente asentado sobre el vehículo privado.

El arranque del ferrocarril urbano se produce, eso sí, sobre un trazado acotado, que tardará aún al menos tres años en llegar hasta el corazón mismo de la ciudad, la Alameda Principal. Alrededor de 400 representantes de las principales instituciones públicas, los sectores económicos y empresariales de la provincia y la comunidad andaluza, así como de miembros de los colectivos sociales, asistieron a la inauguración oficial del suburbano. El pistoletazo de salida, en forma de comunicación verbal desde el intercambiador de El Perchel con el puesto de mando en Los Asperones, correspondió a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que dio luz verde al viaje inaugural a las 12:35.

Como ya ocurriera el 23 de diciembre de 2007 con la puesta en servicio del AVE a Madrid; en diciembre de 2011, con la apertura parcial de la hiperronda, completada un año más tarde, y en marzo de 2010, con la apertura de la nueva terminal del aeropuerto, la capital de la Costa del Sol empieza a degustar las mieles de un nuevo hito. El clima vivido en los actos fue de celebración máxima, con la percepción generalizada de asistir a un acontecimiento que pasará por méritos propios a la historia de la ciudad.

La expectación generada entre las autoridades invitadas al día D fue secundada desde el momento mismo en que se abrieron las puertas de las estaciones y empezaron a funcionar las máquinas expendedoras y validadoras por una avalancha de usuarios. Los datos dados a conocer ayer por la Consejería de Fomento situaron en casi 8.000 pasajeros los se movieron por el interior de los 12 kilómetros de recorrido ya útil entre las 13:00 y las 14:00. Hasta las 21:00 fueron 48.632 los viajeros, según fuentes de la Consejería de Fomento, que previeron que al cierre del servicio, a las 23:00 se superarían los 50.000. Ello supone tres veces la media calculada para lo que resta de año, con unos 16.000 usuarios diarios.

La contundencia del número va en sintonía con la impresión que los principales protagonistas de la nueva infraestructura, los vecinos, transmitían al subirse a los coches. La consulta realizada por dos redactores de este periódico en varias de las estaciones constató la satisfacción que, al menos de inicio, tiene buena parte de la vecindad malagueña con el proyecto. Sí fueron evidentes las quejas por el calor en el interior de los coches, acrecentado por la masiva afluencia. Algunos de los usuarios llegaron a sufrir mareos. A ello se sumó la ausencia de cobertura para el uso del teléfono móvil. Otro de los motivos de duda es la confusión que genera en los pasajeros de una y otra línea el trayecto continuado que en esta primera fase hacen los ocho trenes en servicio. A diferencia de lo que ocurrirá cuando el trazado se amplíe al menos hasta El Corte Inglés, en esta etapa inicial no es preciso realizar transbordo. De este modo, los viajeros que, por ejemplo, partan desde Carretera de Cádiz en dirección al Hospital Clínico, no tienen que bajarse del convoy, un detalle que no todos tuvieron claro ayer.

El pistoletazo de salida se produjo tras una secuencia de casi tres horas de actos protolocarios, coronados por los discursos institucionales de la máxima dirigente andaluza, acompañada por la ministra de Fomento, Ana Pastor, en representación del Gobierno central (que aportará hasta el año 2037 un total de 175 millones de euros a la financiación de la infraestructura); el alcalde, Francisco de la Torre, y la consejera de Fomento, Elena Cortés. Todos ellos coincidieron en subrayar la trascendencia del momento vivido ayer para la capital de la Costa del Sol, al ser el Metro una herramienta con la que transformar el modo de moverse por sus calles.

"Es un día histórico en Málaga y Andalucía", comentó Díaz, que insistió en que el suburbano es un servicio "llamado a cambiar la articulación de la ciudad". "Es estratégico, transformador, de gran envergadura, eficiente, ecológico, rápido, fiable, confortable, accesible y asequible", comentó en su discurso, al tiempo que confió en que en pocos años los malagueños "vean el Metro como una seña de identidad, un instrumento útil y eficiente de su transporte".

Los mensajes positivos lanzados ayer por las máximas autoridades contrastan, sin embargo, con el devenir de los acontecimientos en los más de diez años de historia del proyecto. Este periplo está marcado por numerosos conflictos y desavenencias, principalmente, entre las administraciones local y regional, incidiendo de manera negativa sobre el calendario de trabajos originalmente diseñado. Lo que ayer empezó a funcionar, sólo hasta El Perchel, tendría que haberlo hecho en febrero de 2009 y de manera íntegra desde el Martín Carpena y Teatinos hasta la estación término de La Malagueta.

A pesar de ello, la ministra de Fomento habló del proyecto como "ejemplo de colaboración" entre instituciones, haciendo hincapié en la importancia en sí de la infraestructura para los malagueños. Pastor, que aseguró que el Gobierno mantendrá su compromiso con la financiación del proyecto, mostró su disposición a negociar con la Junta y con el Ayuntamiento la creación de un billete único que permita la intermodalidad entre los trenes de Cercanías, situados en Renfe, con el Metro.

En esta misma línea, De la Torre otorgó valor a la puesta en funcionamiento del ferrocarril urbano y destacó la necesidad de potenciar la intermodalidad de los diferentes medios de transporte público. Mientras, Cortés, visiblemente satisfecha, ensalzó el valor de una infraestructura que "por fin, es de la gente" y no ocultó cierta crítica al señalar cómo el proyecto original "resultó sobredimensionado" teniendo que ser reconducido "para darle viabilidad a largo plazo".

El 30 de julio de 2014 pasa a la historia como el día en que el Metro vio definitivamente la luz. El hito tiene hoy su continuidad ya con el servicio en su verdadera dimensión, es decir, con coste para el bolsillo de los usuarios. Y en el horizonte los nuevos pasos de una infraestructura que, en el mejor de los casos, no alcanzará la Alameda, es decir, el centro de la urbe, hasta finales de 2017. Al mismo tiempo, tendrá lugar la apertura de la ampliación del ramal de Carretera de Cádiz hacia el entorno de los hospitales Civil y Materno Infantil. Antes, es de esperar que para finales de 2016, el pasajero del Metro podrá alargar su recorrido desde El Perchel hasta la estación Guadalmedina. El de ayer fue un punto y seguido.

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