"Málaga pierde eventos por falta de hoteles de cinco estrellas"

césar pérez. director del hotel vincci posada del patio

El director del hotel Vincci Posada del Patio, un establecimiento que cumple cinco años, afirma que la oferta museística de la capital está captando turistas

César Pérez posa ayer en el hotel Vincci Posada del Patio momentos antes de la entrevista con este diario.
César Pérez posa ayer en el hotel Vincci Posada del Patio momentos antes de la entrevista con este diario.
Ángel Recio Málaga

04 de junio 2015 - 01:00

El hotel Vincci Posada del Patio, el único cinco estrellas de la capital, acaba de cumplir sus primeros cinco años de vida. Su director, César Pérez, hace un balance con este diario sobre el pasado, presente y futuro tanto de este establecimiento como del sector turístico en Málaga.

-Cinco años ya.

-Sí, parece que no pasa el tiempo pero pasa muy rápido. Es un proyecto en el que apostamos desde el primer momento con mucha ilusión y que nos está dando la razón y muchas alegrías. Empezamos en plena crisis, con un producto nuevo y una apuesta arriesgada porque éramos el primer cinco estrellas de la ciudad e hicimos mucho hincapié en la gastronomía entre los servicios del hotel. Parece que justo este año la conjunción de los astros empieza a darnos la razón.

-¿Son rentables desde el principio?

-No, como todos los negocios tenemos unas fases de lanzamiento y cuesta trabajo. Hay que estabilizar primero el producto y hacerse un hueco en la ciudad, algo que no es fácil en Málaga donde hay muy buena planta hotelera. Pero sí se han ido siguiendo las pautas previstas. Nos hemos posicionado para que el hotel esté funcionando en el cuarto y quinto año a una velocidad de crucero. Empezamos a ver los frutos de lo que hemos sembrado estos años.

-¿Qué cuota de mercado han conseguido arañar en Málaga?

-La que en teoría nos correspondía por nuestra capacidad de habitaciones. Poco a poco hemos hecho valer la quinta estrella y hemos ido mejorando las tarifas, como el resto de hoteles de la ciudad.

-¿Cómo va el año?

-El último año fue bueno y espero que este también, no solo para nosotros sino a nivel general. Los hoteleros solemos ser muy llorones, pero si les preguntas te dirán que no vamos mal y eso es buena señal [se ríe].

-Prevé entonces un buen verano.

-Sí. Compaginamos el cliente de playa, porque Málaga tiene playas muy cuidadas, con el que viene a hacer turismo cultural y gastronómico, con el broche de la feria en agosto. En verano también hay una alta ocupación en la capital. La verdad es que trabajamos al mismo nivel casi todo el año.

-¿Se ha logrado pasar el invierno con nota?

-Ha sido bueno por el desarrollo de eventos en la ciudad, congresos, reuniones, etcétera.

-¿Se está notando la apuesta de Málaga por los museos? ¿Ya preguntan los clientes por el Pompidou o el Ruso?

-Sí, Málaga se ha posicionado ya en el mundo cultural con una oferta muy interesante, a lo que se le suma la facilidad de comunicación, el clima o la vida en la calle. Vienen clientes con rutas programadas para visitar tres o cuatro museos durante la estancia. En nuestro hotel el 80% de los clientes son internacionales que pasan cuatro o cinco días en la ciudad.

-Un buen termómetro para calibrar el comportamiento económico es la captación de congresos y reuniones empresariales. ¿Hay ya un repunte?

-Sí. Cada vez hay más espacios para celebrar reuniones de empresas y es una parte importante del negocio, lo que en los hoteles llamamos el corporate.

-Hubo un boom de nuevos hoteles en la capital que se ha parado. ¿Está saturado el mercado?

-Hubo un boom, pero creo que hay cabida para algún hotel más. Hay que incrementar la oferta de cinco estrellas. Parece que tiro piedras contra mi tejado, pero no es así. A nosotros nos ha venido muy bien estar cinco años como el único hotel de cinco estrellas porque nos ha permitido posicionar el hotel con más tranquilidad, pero también es cierto que se necesitan más plazas porque perdemos muchos eventos al no tener habitaciones suficientes. Y el siguiente hotel al que recurrir está casi en Marbella. Si hay más oferta de cinco estrellas habrá más demanda.

-¿Qué eventos se han perdido?

-Hay presentaciones de productos, como coches y tal, que quieren cinco estrellas. Antes iban a Marbella y ahora tienen a Málaga como alternativa.

-Está previsto un nuevo cinco estrellas en el Miramar.

-Están trabajando en la obra a toda prisa y creo que será un hotelazo. Es un clásico y será un magnífico producto.

-Les va a hacer la competencia.

-Nos vamos a complementar. Trabajaremos juntos y nos vendrá bien a todos. Ayudará a tirar de los precios. La apuesta por la calidad siempre es interesante. Prefiero crecer en hoteles de cinco estrellas que en otros de baja categoría o no reglados.

-¿Qué pasa con el hotel de Moneo que van a gestionar ustedes?

-Hasta donde nosotros sabemos están terminando los últimos trámites del ayuntamiento y estamos deseando ver movimiento de tierras y obras para abrirlo cuanto antes. Es un proyecto magnífico y será un edificio emblemático de la ciudad. Va a darle un aire nuevo a esa zona de la ciudad que está un poco degradada. Será positivo. Será un cuatro estrellas en la misma línea de Posada del Patio, pero con su propia filosofía y más grande.

-¿Cuándo se abrirá?

-La previsión de la obra son dos años, por lo que estaría para 2017.

-Hay partidos políticos que quieren frenar este proyecto porque quieren mantener La Mundial.

-Estamos en época de pactos y ahora todos utilizan sus herramientas. No me puedo pronunciar sobre eso. Lo que hay que valorar es la totalidad del proyecto, lo que aporta a la ciudad tanto en creación de puestos de trabajo como de desarrollo de una zona. El edificio de La Mundial se va a replicar en la misma plaza. Habrá que llegar a un acuerdo porque es un proyecto de futuro para la ciudad.

-Por último, ¿qué falta en Málaga?

-Quizás que la zona centro se expanda un poco más para evitar aglomeraciones y que muramos de éxito. Pero se está trabajando en eso con el muelle 1, la zona gastronómica de la plaza de toros, Tabacalera... Creo que queda poco más. Podríamos pedir nieve, pero si la tuviéramos seríamos ya la leche.

stats