Málaga es la provincia andaluza con más agresiones físicas en la sanidad pública

El 13% de la plantilla sufrió ataques, incluido los verbales, en la última década

El dato es el más alto de la comunidad autónoma

Leonor García

17 de octubre 2017 - 13:51

Málaga/Málaga es la provincia andaluza con más agresiones físicas en la sanidad pública en la última década. Exactamente 495 de las 2009 registradas en ese periodo a nivel autonómico. Pero es más. Es también la provincia con la ratio más alta de agresiones –tanto físicas como verbales– de Andalucía en relación con su plantilla. Según un estudio de CCOO presentado hoy, de 2007a 2016, el 13,10% de los trabajadores de la sanidad pública malagueña han sufrido algún ataque.

El sindicato relaciona el incremento de las agresiones con los recortes. De acuerdo al estudio comparativo de la central, en toda la comunidad los trabajadores sufrieron a diario una media de 2,43 agresiones desde 2007. El pico más alto fue en 2011, el año con más recortes. “Los principales factores de riesgo son la demora y la masificación. Los recortes se tradujeron en un deterioro asistencial que puede ser el origen de ese incremento”, ha argumentado el secretario de Sanidad de CCOO, Rafael González. Para el sindicato, la “infradotación” de la provincia puede explicar que Málaga esté a la cabeza en las agresiones en relación a su plantilla y en los ataques físicos ya que “la sobrecarga asistencial es el primer factor de riesgo”.

CCOO lanza la voz de alerta porque tras el pico registrado en 2011 (2,95 agresiones diarias en Andalucía ) se produjo un descenso en 2012 (2,53) y 2013 (2,12) que sin embargo se interrumpió en 2014 (2,18). Desde entonces, la tendencia ha sido progresivamente ascendente en 2015 (2,56) y 2016 (2,74).

Para el sindicato, ante esta realidad, la Administración sanitaria no sólo tiene que dar los datos estadísticos, sino que debe “actuar”. La responsable de Salud Laboral de CCOO Andalucía, Rosa Martín, ha reclamado que se evalúen las medidas adoptadas para atajar las agresiones y se apliquen las correcciones oportunas para reducir los ataques a los trabajadores. “Desde 2005 no avanzamos”, ha protestado.

González ha reconocido que la aplicación de juicios rápidos y el endurecimiento de penas –de faltas a delitos– fueron medidas efectivas. “Estamos de acuerdo con endurecer las penas porque no puedes ir a tu puesto de trabajo a que te peguen”, ha dicho.

El análisis de CCOO se basa en los datos del Registro Informatizado de Agresiones (RIAC). Pero hay más ataques. Por lo menos, un 20% más ya que aquellas que no se denuncian no figuran en las estadísticas.

Los últimos datos, de 2016, recogen en la provincia 187 casos, entre agresiones físicas y verbales. Ello supone un ataque a un trabajador de la sanidad pública cada dos días. De esta cifra, 48 fueron físicas y 139 verbales. Médicos (40,05%), enfermeros (34,31%) y auxiliares de enfermería (21%) son, en ese orden, los colectivos con mayor riesgo y acaparan el 95,36% de las agresiones de la comunidad autónoma.

CCOO reprocha que no haya una política unitaria de seguridad en Andalucía a la hora de combatir el problema. “Cada provincia va un poco por libre en la toma de medidas”, señala el informe del sindicato. Las provincias donde menos agresiones se producen –Cádiz y Granada– son las que más interfonos poseen. Málaga –la que tiene más timbres antipánicos– es sin embargo, la que más agresiones físicas registra. “Ello puede darnos una idea de que no es una medida muy acertada”, sostiene el estudio.

A modo de conclusión, CCOO reclama “actuar de una manera más decidida”, que se elabore un mapa de riesgo de las agresiones por centros y que se realice un estudio comparativo de la efectividad de las medidas preventivas implantadas. El sindicato también demanda un Observatorio de Agresiones, en el que además de la Administración y los sindicatos, estén integrados técnicos, policías y usuarios a fin de definir medidas más efectivas “que hagan disminuir esta oleada de intimidación”.

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