Málaga

El Materno incorpora dos triciclos con portasueros para tratar a niños oncológicos mientras juegan

  • Los aparatos han sido donados por dos particulares a través de la Fundación Juegaterapia

Una niña juega con el triciclo. Una niña juega con el triciclo.

Una niña juega con el triciclo. / M. H.

El Hospital Materno Infantil ha incorporado dos triciclos con portasueros para poner tratamientos a niños oncológicos mientras juegan. Han sido donados por la Fundación Juegaterapia para los menores ingresados en la planta de Oncohematología de Pediatría. Estos aparatos han sido, a su vez, sufragados por dos particulares que han colaborado con esta entidad social con el objetivo de hacer la estancia más llevadera a los niños hospitalizados.

Denominados kiciclos, se trata de dos triciclos con un portasuero incorporado para que los niños enfermos de cáncer puedan jugar y correr por el hospital mientras reciben el tratamiento. Estos permiten a los pequeños ingresados montar y pedalear o impulsarse por los pasillos pero conectados a sus sistemas de gotero para no interrumpir su medicación. La forma es parecida a la de un triciclo convencional pero con una barra vertical sujeta a la parte posterior del mismo con cuatro ganchos al final donde se cuelgan los recipientes de la medicación. Toda la estructura está calibrada para que funcione con normalidad.

Los triciclos permiten a los niños ingresados hacer ejercicio y mantener su tono muscular

El kiciclo es una idea de la Fundación Juegaterapia para hacer más fácil y alegre la vida de los niños enfermos de cáncer en los hospitales. Este triciclo con portasuero incorporado, además de una forma de jugar diferente en el hospital, fomenta el deporte entre los niños, ya que mueven de forma moderada y controlada las piernas, lo que les ayuda a mantener en cierta medida su tono muscular.

La responsable de enfermería de la planta de Oncología pediátrica, Yolanda Rando, reconoce que estos aparatos viene muy bien a los menores porque suponen un plus para su entretenimiento. "Estos niños pasan largas estancias en el hospital, por eso no es raro verlos por los pasillos de la planta dar paseos y hacer incluso alguna carrera. Con estos triciclos ahora juegan más, les viene muy bien, porque hacen una actividad física importante", explica la enfermera, que reconoce que estos juguetes han tenido muy buena acogida entre las familias.

Los menores ingresados en Oncohematología de Pediatría no acuden a la ludoteca común del hospital, por lo que cuentan con un espacio de juegos más reducido en la planta. "Gracias a la labor de las entidades que colaboran con nosotros los pasillos del hospital son menos fríos y la estancia se hace más llevadera por las actividades que se llevan a cabo aquí", concluye.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios