planificación | Emasa ve necesario aumentar los recursos hídricos actuales

Obras por casi 30 millones para 'blindar' Málaga ante la sequía

  • El Ayuntamiento de la capital plantea a la Junta de Andalucía un listado de actuaciones con las que se garantizaría la interconexión de recursos entre sistemas y el abastecimiento de la población en el caso de escasez

  • El periodo de ejecución se alargaría entre tres y cuatro años

La última sequía que ha padecido Málaga ya es casi borroso recuerdo gracias a que el cielo pareció compadecerse y llovió mucho in extremis. Pero es un peligroso bucle estar siempre esperando un milagro para hacer frente a este problema endémico y es ahora en época de bonanza cuando se debe prevenir. Sólo en el caso de la capital, se estima que las obras que la blindarán frente a futuros periodos secos gracias al intercambio de recursos hídricos costaría casi 30 millones de euros, sin incluir ningún proyecto para aumentar las actuales reservas.

Es la cantidad estimada por la Empresa Municipal de Aguas de Málaga (Emasa) tras detallar las actuaciones prioritarias en un informe remitido a la Junta de Andalucía a raíz de la última sequía de cara precisamente a ir definiendo lo que habría que hacer para que a corto plazo no vuelva a ocurrir lo mismo. "Esto es algo cíclico y ahora es cuando hay que tomar medidas porque tenemos reservas en los pantanos", aseguró el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, José del Río.

La Junta busca financiación para obras que ayuden a afrontar periodos de escasez

Fue la propia Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio la que pidió a las tres empresas de abastecimiento de agua de la Costa del Sol -Emasa, Acosol y Axaragua- que plantearan las actuaciones prioritarias para que el intercambio de recursos de agua sea una realidad en el caso de necesidad. Y, en ese sentido, una de las principales sería la adecuación del canal Bores Romero y otras actuaciones complementarias en la red de abastecimiento de la capital para permitir su uso en el traspaso de caudales entre sistemas.

Según el informe elaborado por Emasa, esta conducción sería la encargada de transportar los caudales necesarios entre Málaga y la Costa del Sol occidental y viceversa, por lo que para poder hacerlo habría que someter la tubería a presiones de trabajo superiores a las actuales. Eso podría provocar roturas en determinados puntos críticos, razón por la cual se tendría que reforzar un tramo en la zona de Churriana, otro entre la margen izquierda del río Guadalhorce y la carretera Azucarera-Intelhorce, y un tercero en el polígono industrial del Guadalhorce.

Para complementar esta actuación, los técnicos de Emasa estiman necesario duplicar la conducción que alimenta al depósito de Teatinos en la llegada a la potabilizadora El Atabal, con lo que se podría llenar sin despresurizar la red que abastece a la zona alta de Campanillas, Santa Rosalía, Maqueda y Parque Tecnológico de Andalucía. Además, se debería realizar la conexión en punta de esta nueva tubería con la que abastece a Axaragua y canalizar un tramo a su paso por Hacienda Sánchez Blanca con el objeto de sustituir la salida existente del canal Bores Romero que suministra a la zona de Guadalhorce y Carretera de Cádiz. Todo ello tendría un coste de unos 6,7 millones de euros.

Eso en cuanto a garantizar la conexión de los recursos hídricos de los tres sistemas de la provincia. Pero el Ayuntamiento de Málaga ha incluido en su petición a la Junta de Andalucía como prioridades otro segundo grupo de actuaciones y que son las que asegurarían el suministro a la ciudad en el caso de que se prolongue la sequía

De todas ellas, la obra fundamental sería la mejora de la capacidad de extracción y bombeo en los pozos de Aljaima, así como asegurar sus instalaciones frente a las inundaciones. Los pozos fueron puestos en marcha durante la sequía de 2005, pero los daños que sufrieron tras la grave riada de 2012 los han dejado inutilizados pese a que suponen una importante garantía para Málaga.

También la conexión para hacer reversible la conducción del bombeo entre Aljaima y el canal de abastecimiento es una obra prioritaria para Emasa. La reversibilidad de esta conducción permitirá, según el informe, gestionar eficazmente el agua bruta que llega a la potabilizadora El Atabal "evitando desajustes que pueden producir perdidas por desfases entre el agua potable que demanda el suministro y la cantidad de agua bruta enviada por el canal".

En el canal de abastecimiento, se plantean otras actuaciones como el refuerzo de la medida y telecontrol de la calidad de agua que transporta, la motorización y automatización de determinadas maniobras, y el cubrimiento de algunas zonas deprimidas o con posibilidad de entrada de agua turbia para poder actuar con suficiente antelación y ante contingencias que puedan provocar el ensuciamiento del agua bruta por encima de la máxima turbidez permitida en el tratamiento.

Emasa ha propuesto a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio hacer, además, un baipás del contraembalse de la Encantada, que permitiría disponer de forma inmediata de agua del pantano Conde del Guadalhorce en el canal de abastecimiento sin pasar por la primera. De hecho, podrían mezclarse aguas en distintas proporciones cuando este contraembalse contenga agua con alta turbidez derivada de la propia actividad hidroeléctrica.

Pero en el caso de una nueva sequía persistiese y obligase a no poder disponer de agua bruta de los embalses del sistema Guadalhorce, y dada la limitada capacidad de los pozos de Aljaima que en ocasiones anteriores han suministrado un máximo de 800 litros por segundo, se plantea llevar a cabo un proyecto de emergencia para el aprovechamiento de los recursos hídricos del Bajo Guadalhorce. Consistiría en recuperar para abastecimiento los pozos de Perales, Puente del Rey, San Isidro I, II y IV, Amoniaco e Intelhorce.

Esta actuación ya fue redactada en 2005 y presupuestada en algo más de 9,3 millones de euros. El caudal de agua que se consiga sería transportado a la potabilizadora de El Atabal por la tubería que conduce la salmuera de la desaladora a la depuradora del Guadalhorce, que en previsión de este proyecto se ejecutó con una tubería capaz de soportar la presión de impulsión. Sin embargo, para el transporte de la salmuera sería necesario una nueva tubería de gravedad, que costaría otros 1.250.000 euros.

Solamente en el caso de que se agotasen los recursos de Aljaima y Bajo Guadalhorce, Emasa propone una solución extrema que implicaría la construcción para transportar agua bruta desde el punto de descarga de barcos hasta la conexión con la red. Este proyecto, redactado en 2006, permitiría descargar e impulsar agua hasta el Atabal o hasta la presa del Limonero que vendría transportada en barcos hasta el puerto de Málaga. La actuación, valorado en unos cuatro millones de euros, contempla aprovechar parte de la tubería de la Viñuela por lo que podría suministrar también a la Axarquía.

Todo ello, según el edil de Sostenibilidad Medioambiental, "aliviaría mucho la situación cuando las cosas empiecen a ponerse feas de nuevo", ya que el plazo de ejecución medio sería de entre tres y cuatro años.

No obstante, más a largo plazo considera necesario que debe retomarse desde el punto de vista de la planificación hidrológica "obras que aumenten la cantidad y calidad de los recursos disponibles y que permitan el suministro ante cualquier contingencia".

La mayoría de estas obras son viejas conocidas que llevan años, por una u otra razón, guardadas en un cajón a la espera de fundamentalmente financiación. Es el caso de la remodelación de la estación de tratamiento de agua potable de Pilones, el aislamiento del manantial salino de Meliones o el recrecimiento de la presa de la Concepción.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios