PP de Málaga De la Torre le solicita por sorpresa al alcalde de Estepona que sea su número 2

  • El regidor malagueño contactó con el secretario general, Teodoro García Egea, para lograr el aval de la dirección nacional del PP

  • El partido en Andalucía no contempla la operación

De la Torreen el acto del centenario de la casa consistorial. De la Torreen el acto del centenario de la casa consistorial.

De la Torreen el acto del centenario de la casa consistorial. / Javier Albiñana

Francisco de la Torre ya tiene claro a quién quiere de sucesor. El alcalde de Málaga le ha pedido a su homólogo de Estepona, José María García Urbano, que le acompañe como número 2 en la lista del PP al Ayuntamiento de la capital en las elecciones del próximo 26 de mayo. El regidor asume que si consigue revalidar el cargo será su último y definitivo mandato y pretende decidir el nombre de la persona llamada a continuar su legado.

El ofrecimiento se concretó en una conversación el pasado mes de marzo, aunque las primeras insinuaciones ya se produjeron el pasado verano, según han relatado a este periódico fuentes próximas a los protagonistas. García Urbano no rechazó la propuesta en primera instancia pero sí le hizo ver a su colega la complejidad de dar un paso de esta envergadura. En primera instancia, porque acababa de anunciar su decisión de presentarse para un tercer mandado a la Alcaldía de Estepona y en segundo lugar, porque entendía que una decisión de este calado sólo podría apadrinarla el propio partido.

Pero De la Torre no es un político que se dé fácilmente por vencido, así que decidió hace unos días conseguir el aval de la dirección nacional de su partido. El munícipe le trasladó directamente su intención al secretario general del PP nacional, Teodoro García Egea. Una maniobra con la que pretendía eludir las opiniones de los presidentes provincial y regional de su formación política, que ostentan Elías Bendodo y Juan Manuel Moreno Bonilla, según se interpreta en el PP. Tanto Bendodo como Moreno Bonilla tomaron partido por Sáenz de Santamaría en el reciente proceso interno de los populares para elegir al sucesor de Mariano Rajoy. Francisco de la Torre optó primero por Dolores de Cospedal y luego mostró su respaldo por Pablo Casado.

El alcalde entiende que García Urbano cumple los requisitos para continuar con su legado

García Egea ha trasladado la sorpresiva solicitud del alcalde de Málaga a Elías Bendodo quien, por los comentarios que ha trasladado a algunos allegados, no salía de su asombro ante la propuesta que le comunicaba la dirección de Madrid. El PP malagueño rechaza la iniciativa a la que le ve demasiados inconvenientes, tanto porque le obligaría a improvisar un candidato para Estepona como por las consecuencias electorales que pudiera suponer para la Diputación, si se produjera una pérdida de votos.

En el PP, además, algunos dirigentes no se ocultan ante el debate soterrado sobre si debe ser De la Torre el que capitanee el proceso de su propia sucesión o, como entienden que sería lo lógico, es el partido el que debe promover y elegir al delfín de un proyecto de ciudad que corresponde diseñar al PP y no a una persona.

De la Torre siempre ha tenido claro que su sustituto debería ser un dirigente con probada capacidad de gestión y reputación profesional y al que no le espante las horas que deba dedicar a la tarea. Requisitos que entiende cumple a la perfección García Urbano, al que aprecia porque, además, al igual que él, tampoco es un hombre metido en el partido y en las cuitas internas de la política.

El también candidato del PP a la Alcaldía de Málaga sí que defiende que el número 2 debe ejercerlo un concejal de su plena confianza y considera que su trayectoria y los logros que durante sus mandatos ha alcanzado la capital de la Costa del Sol son razones de peso suficientes para disponer de la última palabra sobre este asunto. Esta semana, en una conversación informal con este periódico, De la Torre, cuestionado por la incógnita de su principal acompañante en la candidatura se limitó a decir que “queda mucho tiempo” todavía para despejarla.

José María García Urbano obtuvo en las pasadas elecciones municipal casi el 60% de los votos, uno de los porcentajes más altos de un alcalde del PP en toda España. Con 17 de 25 concejales, su compromiso era agotar dos mandatos, aunque no para retirarse de la vida política. Quienes le conocen saben que, tras su fallido paso por el Congreso de los diputados, donde apenas permaneció unos meses, no habría puesto demasiados reparos en intentar dar el salto a la Alcaldía de Marbella. Pero también le hace ilusión la capital de la Costa del Sol. De ahí que en las conversaciones que ha mantenido con De la Torre nunca se cerrase esa puerta. Pero en el PP dan por seguro que finalmente él no será el 2.

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