Málaga

Pediatras alertan de que aumentarán las patologías infantiles si baja la vacunación

  • Los especialistas instan a cumplir el calendario gratuito de inmunización y advierten de que no se puede bajar la guardia, como demuestran los brotes de sarampión en otros países europeos

Una sanitaria transporta vacunas en una imagen de archivo. Una sanitaria transporta vacunas en una imagen de archivo.

Una sanitaria transporta vacunas en una imagen de archivo.

La advertencia de los pediatras es clara: si se baja la guardia con las vacunas, los niños estarán expuestos a enfermedades típicas de la infancia que ahora son casi testimoniales debido justamente a la inmunización. Pero alertan de que los brotes de sarampión registrados en otros países europeos con menor nivel de vacunación que España deben servir de ejemplo para no relajar el cumplimiento del calendario vacunal que es gratis, seguro y eficaz.

"No se debe dejar de vacunar. La vacunación es, junto con la cloración de las aguas, la medida de salud pública que más vidas ha salvado", sostiene la secretaria de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria de Andalucía (AEPap), Leonor Quesada.

En la provincia se registraron dos casos de sarampión en los primeros meses del año

La inmunización tiene dos beneficiarios. El niño concreto que queda protegido ante una enfermedad y la sociedad en su conjunto. Porque un nivel alto de vacunación provoca que los gérmenes no puedan circular. Las vacunas actúan como cortafuegos. Es lo que los técnicos llaman inmunidad de grupo. En Andalucía, el porcentaje supera el 95%. Así que los pocos niños no inmunizados difícilmente contraen una enfermedad vírica -como sarampión, rubéola o parotiditis, entre otras- porque los patógenos no pueden circular dado el alto índice de vacunación. "De esa inmunidad de grupo se aprovechan los antivacunas", explica la representante de la AEPap.

Según los datos de la Delegación de Salud, en los primeros meses de este año sólo se han registrado dos casos de sarampión en la provincia. La recomendación del Servicio de Salud Pública de esta institución es que se siga el calendario vacunal. El mismo consejo que lanzan los pediatras.

"La mejor garantía para proteger a nuestros hijos es cumplir el calendario vacunal", insiste Quesada. La facultativa cuenta que en 17 años de ejercicio profesional sólo ha visto un caso de sarampión, el de una bebé de 10 meses que aún no había recibido la primera dosis contra esta patología -que se pone a los 12 meses-. La niña vivía en Málaga y contrajo la enfermedad en un viaje con sus padres a un país con un nivel inferior de cobertura vacunal. Se contagió porque allí circulaban más los virus y quedó expuesta, algo que no le había pasado en Málaga donde la inmunidad colectiva era mayor.

La Asociación Española de Pediatría señala que según un informe del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades, el sarampión "avanza firme" en los países comunitarios con un porcentaje de inmunización menor que en España. Los casos se están registrando en Francia, Italia, Reino Unido y Rumanía, que se mueven en una horquilla de vacunación del 85 al 94%. De enero a marzo de 2018, los casos notificados en 31 países ascienden a 4.809. Los que registran más pacientes contagiados son Francia (753), Grecia (549) e Italia (326). Y los que presentan un mayor incremento de casos son Portugal (con 109 en marzo frente a sólo seis en enero y febrero) y República Checa (con 50 en el tercer mes del año contra ninguno en el primer bimestre de 2018).

"Las vacunas son seguras, no hay que tenerles miedo. Al contrario, hay que temer a las enfermedades", afirma Quesada. Los especialistas recuerdan que aunque hay patologías típicas de la infancia que pueden cursar de forma banal, las complicaciones pueden llegar a ser mortales.

El programa vacunal de Andalucía -que es gratuito- echó a andar en 1984. Arrancó con la inmunización contra poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina y rubéola. Desde entonces no paró de crecer y mejorar. El calendario actual inmuniza contra una decena de enfermedades. Y los datos son contundentes. Frente a 4.128 casos de rubéola en 1982 en la provincia -antes del programa autonómico- se pasó en 2010 a un caso. En parotiditis, en el mismo periodo, de 4.878 a 39. Y en la tosferina, de 7.028 a seis, también entre esos años. En poco más de tres décadas, el calendario vacunal -que por la lucha de los pediatras por fin es el mismo en toda España- ha logrado arrinconar patologías que eran típicas de la infancia a niveles testimoniales. De hecho, muchos de los médicos más jóvenes de esta especialidad no han visto este tipo de enfermedades más que en los libros.

Pero los pediatras, ante la fuerza que va cobrando el movimiento antivacunas en algunos países europeos, advierten a los padres que si en la actualidad esas patologías infantiles típicas son raras de ver es debido a la eficacia de la inmunización y que si se baja la guardia, los gérmenes volverán a recuperar terreno.

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