Entrevista | Ricardo Nandwani. Presidente Asociación Jóvenes Empresarios (AJE) de Málaga “Muchos empresarios ganan menos dinero que sus trabajadores”

  • El presidente de AJE Málaga afirma que el autónomo con una sociedad “es el gran olvidado en España”

  • Pide a las universidades que adapten su formación a las necesidades reales de las empresas para poder aumentar la contratación

Ricardo Nandwani posa momentos antes de la entrevista con este diario.

Ricardo Nandwani posa momentos antes de la entrevista con este diario. / Javier Albiñana (Málaga)

Ricardo Nandwani fue elegido presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Málaga –una de las más importantes del país– el año pasado. No ha sido un ejercicio fácil porque ha llevado implícito un cambio de sede o los preparativos del 25 aniversario de la organización, que fue especialmente llamativo al celebrar un musical conmemorativo hace unos días.

Cree que los empresarios y los trabajadores deben ir de la mano para tener una sociedad mejor y más justa y es un apasionado de la tecnología.

–Es presidente de AJE Málaga desde mayo de 2018. ¿Cómo está siendo la experiencia?

–Muy satisfactoria. Es un orgullo. Llevo siendo socio algo más de diez años y nunca me había planteado ser presidente. Me propusieron ser parte de la junta directiva y estuve dos años como vicepresidente. AJE Málaga me ha dado mucho, mis primeros clientes, mis primeros proveedores, creé mi empresa... Gané una red de relaciones profesionales y de amistad, por lo que le quiero devolver a la asociación lo que he recibido de ella. Es un momento muy bonito y de muchos cambios.

–¿Por qué?

–Porque estamos en un proceso de transformación digital, interno y operativo y estamos haciendo una nueva página web. Queremos innovar en los tipos de servicios que ofrecemos, preguntándole a los socios qué quieren para poder proporcionárselo. Si AJE hoy sigue existiendo tras 25 años de vida es porque los empresarios siguen necesitando que defendamos sus derechos. De cara a la campaña electoral nos vamos a reunir, por ejemplo, con los representantes de los partidos políticos.

–¿Cuántos socios son ahora?

–Somos más de 600 asociados, la AJE más grande de Andalucía y una de las mayores y antiguas de España. Esto casa con la situación actual de Málaga, que es la locomotora en creación de sociedades mercantiles en Andalucía y la tercera de España. AJE Málaga en estos 25 años ha contribuido para tener la Málaga empresarial o tecnológica de la que disfrutamos hoy. Málaga es próspera en ese sentido y AJE ha fomentado la cultura emprendedora. Cuando nadie hablaba de cultura emprendedora y de networking, que era una americanada, AJE ya lo hacía. Hemos sido pioneros en muchas cosas.

Ricardo Nandwani posa para esta entrevista. Ricardo Nandwani posa para esta entrevista.

Ricardo Nandwani posa para esta entrevista. / Javier Albiñana (Málaga)

–¿Cuál es el perfil del joven empresario malagueño?

–Joven y sobradamente preparado [se ríe]. Es una persona muy dinámica. La edad media ha aumentado en los últimos años porque en estos momentos se emprende con 38 años. Tiene mucha formación, con estudios universitarios y másters, y es muy tecnológico. Se enamora de sus proyectos y hay muchos idealistas. No obstante, también vemos que hay muchas personas que emprenden por necesidad más que por vocación. Eso tiene una doble vertiente. Te puede ir muy bien porque eres un buen profesional, tienes formación y te sabes asesorar, pero también hay personas que no saben hacer un plan de negocio, se estrellan y hay mucha mortalidad empresarial.

–¿Cuáles son las principales dificultades del emprendedor?

–La principal es la falta de financiación, seguida de no saber cómo empezar, las elevadas cargas fiscales de la Seguridad Social y de Hacienda, y la comercialización, es decir, cómo conseguir clientes. El gran olvidado ahora mismo en España es el autónomo societario, el que tiene una empresa, porque no se beneficia de la tarifa plana.

–Hablaba de la mortalidad empresarial. ¿Qué porcentaje hay en las empresas malagueñas?

–Un tercio de las empresas que se crean no superan los cinco años de vida. Hay mucha rotación y mucho emprendedor en serie, es decir, que hacen un proyecto, no les va bien, intentan otra cosa... Sobre todo en la universidad. Se hacen varios spin-off y hasta que se encuentra el definitivo hay microfracasos.

–Los americanos siempre dicen que fracasar en las empresas es una ventaja.

–Totalmente. Es positivo y si te caes te levantas.

–¿Cómo se podría reducir la mortalidad?

–Para que haya menos rotación y menos mortalidad el Gobierno debe ayudar a los autónomos societarios y estimular la creación de empleo. No se está haciendo porque desaparecieron todas las bonificaciones a la Seguridad Social, por lo que no se ayuda a contratar. Hay pequeñas cosas como un plan de primera oportunidad de la Diputación, pero las grandes bonificaciones las han eliminado o las han hecho más difíciles.

–¿Qué sectores tienen más oportunidades de negocio?

–Málaga es una provincia de servicios, sobre todo del sector turístico, por lo que la transformación digital y la tecnología, que es transversal, es muy importante. Hay muchas oportunidades para modernizar hoteles, restaurantes y empresas de servicios. También están las energías renovables, el medio ambiente y la construcción, que está repuntando.

El presidente de AJE Málaga es experto en tecnología. El presidente de AJE Málaga es experto en tecnología.

El presidente de AJE Málaga es experto en tecnología. / Javier Albiñana (Málaga)

–A medio o largo plazo ¿en qué invertiría su dinero?

–En tecnología y en el factor humano. Hay que fomentar la formación en ética, valores y no perder la humanidad de las empresas. No somos máquinas ni robots. La tecnología está muy bien pero hay que pensar en las personas. Hay que implantar tecnología para ser más productivos pero buscando el bienestar. Es cierto que con la implantación de nuevas tecnologías van a desaparecer muchas profesiones pero van a surgir otras nuevas. Se va a pasar de un esfuerzo más físico a un esfuerzo más intelectual y para eso se necesita mucha formación. También apostaría por negocios relacionados con el bienestar y la salud física y espiritual de las personas. Es muy importante que la gente sea feliz. Trabajamos para vivir y no deberíamos vivir para trabajar.

–Las empresas de coaching se están poniendo de moda en los últimos años.

–Hay muchas empresas de mejora continua y de desarrollo de habilidades. La palabra coach se usa para todo. Hay mucho vendedor de humo. De diez a lo mejor son buenos tres, pero los otros siete se tienen que ganar la vida. Yo creo que es importante hablar desde la experiencia. Una persona que te ayuda desde la experiencia es mucho más valiosa y más creíble que otra que simplemente ha hecho unos cursos o un máster pero no ha pasado por tus vivencias ni tus problemas. Por eso AJE Málaga hace una labor de acompañamiento. Somos coach de jóvenes empresarios porque tenemos socios con empresas desde hace más de 24 años. Es bueno entrenar las habilidades, pero hay que saber con quien.

–En cualquier caso las máquinas vienen para quedarse. Los taxistas, por ejemplo, están preocupados por una evolución futura del coche autónomo.

–Es cuestión de ver una amenaza, analizar tus fortalezas y buscar oportunidades. El entorno muchas veces no se puede cambiar, por lo que hay que adaptarse. Esa mentalidad de adaptación a los cambios la tienen mucho los jóvenes empresarios porque no queda más remedio que sobrevivir.

–En materia de género, ¿hay más igualdad entre hombres y mujeres en el mundo empresarial o sigue siendo eminentemente masculino?

–Es más masculino que femenino. En AJE Málaga un 35% son mujeres y un 65% hombres. No obstante, en mi junta directiva tengo un vicepresidente y una vicepresidenta con seis hombres y seis mujeres. Ha sido casual, por sus perfiles y como se complementan, no por el sexo. En el joven empresario está el espíritu de igualdad. No es justo que la mujer tenga más dificultades que un hombre en el mundo laboral cuando quiere ser madre. Es un problema cultural, de falta de ayudas y de estructura administrativa, de horarios de las empresas, de los colegios... Hace falta pensar entre todos cómo se puede ayudar para que hombres y mujeres trabajen con las mismas oportunidades. Se ha avanzado mucho, pero es verdad que la igualdad real no existe. Hay que ser capaces de equilibrar el aspecto personal y profesional. Hay mujeres que no han sufrido techo de cristal, pero que han tenido que sacrificar otras cosas.

–¿Cómo están funcionando las incubadoras y las aceleradoras de empresas en Málaga?

–Bien. Hacen un buen trabajo y son necesarias. Es importante que nos escuchen a las organizaciones empresariales para que podamos acompañar en el proceso de consolidación. Se ha estimulado mucho la creación de empresas, pero hay que consolidarlas. Hay buena voluntad y se hacen muchas actividades, pero hay que mejorar.

–¿Cómo cree que se atajaría el problema del paro en Málaga, que es mayor que en el resto de España y Europa?

–Los planes de determinadas carreras en las universidades no están actualizados ni se ajustan a las necesidades reales de las empresas. Están viniendo profesionales de fuera de Málaga e incluso de España a trabajar aquí porque no hay personal cualificado. Hace falta una modernización y que la universidad esté más cerca de la empresa. En Málaga la UMA hace un buen trabajo en materia de emprendimiento, pero el alumno ha de salir formado y hay que analizar y escuchar el entorno. Se está fomentando bien la formación profesional, abriendo el abanico de especialidades, y con el método dual que permite la práctica en empresas. Hay que ser pragmáticos. En Europa se hace muy bien y aquí estamos aprendiendo. Por otra parte, para reducir el paro hace falta más cultura emprendedora. En los colegios, los institutos y la universidad. Igual que se le enseña matemáticas o historia a los niños hay que enseñarles el desarrollo de habilidades, de emociones y sensaciones. Muchas veces, al margen de la formación técnica, te contratan por la empatía, hay que saber venderse y relacionarse con los demás. Por otra parte, los empresarios somos los que creamos trabajo y si no se nos ayuda va a seguir habiendo este nivel de desempleo.

Nandwani señala que aún no hay igualdad entre hombres y mujeres en materia laboral. Nandwani señala que aún no hay igualdad entre hombres y mujeres en materia laboral.

Nandwani señala que aún no hay igualdad entre hombres y mujeres en materia laboral. / Javier Albiñana (Málaga)

–Comenta que falta gente cualificada en Málaga. ¿En qué sectores?

–Por ejemplo en el mundo informático y del software.

–Aquí hay una facultad de informática.

–Tenemos una buena facultad pero hace falta más.

–¿Está afectando la subida del salario mínimo a la rentabilidad de las empresas?

–Una persona tiene que ganar un salario justo. El salario mínimo está por debajo de lo que necesita una familia para sobrevivir. No obstante, sí es cierto que el pequeño empresario, si se planteaba contratar a alguien más, lo tiene ahora más difícil. Me parece fantástico subir el salario mínimo, pero hay que fomentar la creación de empleo bajando por ejemplo las cargas fiscales, el impuesto de sociedades o la cuota de la Seguridad Social.

–¿Por qué apuestan tanto los empresarios por los contratos temporales? Así es imposible que los ciudadanos tengan estabilidad.

–Por una parte depende de la propia temporalidad de la empresa. Un restaurante, por ejemplo, en temporada alta tiene más negocio que en temporada baja. Otro problema es que no hay flexibilidad en el mercado laboral. A las personas con un contrato temporal cuesta menos despedirlas. La gran mayoría de las empresas pequeñas van al día y en muchos casos los propios empresarios ganan menos que los trabajadores porque están sacando adelante su compañía. En cualquier caso, creo que el principal problema es que hay muchos impuestos.

–Por último, ¿qué proyecto considera más urgente en Málaga?

–El tren litoral. Una ciudad como Marbella merece un tren.

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