Senderismo

Ruta de Alfarnate a Villanueva del Rosario: saliendo de la Axarquía por caminos monteses

  • No me enseñes más postales

  • Y llévame a andar al campo

Vistas que nos recuerdan lo pequeños que somos. Vistas que nos recuerdan lo pequeños que somos.

Vistas que nos recuerdan lo pequeños que somos. / malaga.es

La ruta que, de Alfarnate a Villanueva del Rosario, nos sacará de la Axarquía por caminos monteses es lineal a menos que, como hemos dicho en otras ocasiones, decidamos darnos una paliza de más de 30 kilómetros. Y, de igual forma, la describiremos desde Alfarnate en dirección a Villanueva del Rosario, pero se puede hacer perfectamente en sentido contrario si lo que queremos es entrar a la Axarquía en lugar de salir de ella.

Esta senda arranca bien temprano por la mañana desde la plaza del Puente de Alfarnate, pero antes de comenzar a dar pasos debemos tener en cuenta que no hay que menospreciar la altitud en esta ruta. Esto es así ya que a la altura media se le debe sumar la máxima cota alcanzada, que se acerca a los 1.400 metros de altitud. Un puerto en el que las condiciones climatológicas, además, pueden ser muy traicioneras.

También, los senderos tienen tramos con bastantes piedras, por lo que debemos llevar un calzado adecuado y no esas zapatillas deportivas de goma baratas que hemos cogido prestadas a nuestro chiquillo porque están pasadas de moda y nunca se las pone. También tenemos que salir bien equipados de provisiones, ya que no hay puntos donde rellenar nuestra cantimplora hasta llegar a la zona del Hondonero, y aún así esta fuente no está tratada para el consumo humano.

Teniendo todo esto en cuenta, ya podemos arrancar desde Alfarnate, atravesando sus campos de siembra en busca de la sierra, hacia el puerto del Quejigal a lo largo de un tramo muy llano y fácil.

El primer hito reseñable es el paso por el arroyo Morales, un vadeo que coincide con la vía pecuaria Vereda de Archidona o también conocida como del Fraile.

Si seguimos avanzamos, atravesamos un tramo de la carretera A-4152 y, a continuación, la ruta se va haciendo cada vez más pedregosa, pero a la vez sus flancos se van poblando paulatinamente de encinas. Este tramo se une a una empinada cuesta que en el pasado era conocida como la senda de Escarigüela.

El ascenso nos conducirá hasta el puerto del Quejigal. Desde este punto, la vereda se hace más amable mientras desciende en dirección a Villanueva del Trabuco. Desde puerto del Quejical podremos contemplar esta localidad a lo lejos, entre frondosos pinares de carrasco, en una imagen digna de Instagram.

Debemos tener en cuenta la altitud media que alcanzamos a lo largo de esta senda. Debemos tener en cuenta la altitud media que alcanzamos a lo largo de esta senda.

Debemos tener en cuenta la altitud media que alcanzamos a lo largo de esta senda. / malaga.es

Tras el puerto del Quejigal, bajamos a los hoyos y navas del Quejigal. Otro hito de la senda lo marca una zona donde se erigió un camping que no llegó a funcionar. Pero ahí sigue, ocupando espacio y sin usarse para rodar películas a lo Viernes 13, Campamento asesino, o cualquier chorrada de esas.

De hecho, si estamos muy cansados, podemos cambiar de ruta e ir hacia Villanueva del Trabuco desde este punto, ya que está muy cerca. Además, en la entrada del camping abandonado están señalizados los accesos a las zonas de escalada de Darrin y Toriles.

Pero si seguimos la ruta original, el camino nos lleva a otro tipo de parque, al parque de arborismo de Villanueva del Trabuco.

El parque de arborismo de Villanueva del Trabuco es un buen plan para un fin de semana. El parque de arborismo de Villanueva del Trabuco es un buen plan para un fin de semana.

El parque de arborismo de Villanueva del Trabuco es un buen plan para un fin de semana. / malaga.es

El parque Pindongos se encuentra a los cinco kilómetros del inicio de la marcha, en una extensa depresión con una laguna y rodeada de grandes árboles.

Dejemos de lado esta divertida atracción para celebrar el cumpleaños del niño y continuemos hasta llegar a un hondonada llamada el hoyo Virote, rodeado de pinos carrascos, encinares muy densos y grandes cornicabras.

La era de Juan Moreno es un hito claro a lo largo de esta ruta. La era de Juan Moreno es un hito claro a lo largo de esta ruta.

La era de Juan Moreno es un hito claro a lo largo de esta ruta. / malaga.es

De este nuevo llano surge una cañada que va ascendiendo bajo un tupido bosque de quejigos, los cuales dan nombre a toda la zona. Un nuevo llano, donde se empieza a intuir la altitud y que coincide con la linde de los municipios de Villanueva del Rosario, del Trabuco y Alfarnate. El ascenso nos conduce, en el kilómetro séptimo, hacia la era de Juan Moreno (que nada tiene que ver con el presidente de la Junta de Andalucía). Desde aquí podremos divisar la mole de la Sierra de Loja.

Una vez repuestos de tan magnífica vista, continuamos por la cañada que sube entre la Sierra del Jobo, con el morrón del Chamizo a levante y la Sierra Gorda a poniente. El sendero corona el punto más alto de toda la Gran Senda de Málaga, donde se localiza la fuente de Toma y Bebe (el nombre no deja mucho lugar a la imaginación).

El morrón del Chamizo. El morrón del Chamizo.

El morrón del Chamizo. / malaga.es

Este punto es el puerto del Quejigo y el llano de la Cueva, que se encuentran a algo más de ocho kilómetros, y 1.385 metros de altitud. Por lo tanto, ya sólo queda bajar. Una bajada que va dando vistazos en su recorrido a la dehesa de Hondonero.

Entrada y ascenso a la Sierra del Jobo. Entrada y ascenso a la Sierra del Jobo.

Entrada y ascenso a la Sierra del Jobo. / malaga.es

El objetivo es utilizar el sendero para llegar al mirador de Hondonero, pasando por unos impresionantes tajos entre los que se localizan grandes ejemplares de arces.

Una vez recorridos nueve kilómetros y medio llegaremos al mencionado mirador (al que se puede llegar en coche desde Villanueva del Rosario). El entorno de este mirador es privilegiado por las agrestes sierras que lo rodean pero también por la amplitud de las vistas hacia el norte, hacia las llanas extensiones de las dos villanuevas. Un lugar muy frecuentado por su fácil acceso y sus ya mencionadas impresionantes vistas.

Vista desde la Sierra de Jobo hacia Hondoneros. Vista desde la Sierra de Jobo hacia Hondoneros.

Vista desde la Sierra de Jobo hacia Hondoneros. / malaga.es

La ruta se mantiene pero para llegar a Villanueva del Rosario gira bruscamente hacia el norte justo donde se encuentra el desvío hacia el tajo de la Madera, un imponente farallón rocoso de color bermejo imposible de no ver.

En este punto lo que resta, como lo venimos haciendo desde un comienzo, es caminar. Y llegaremos, en el kilómetro 14, a la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, desde donde parte el acceso al nacimiento de El Chorro, un corto desvío muy recomendable si todavía tenemos fuerzas.

En la zona del Hondonero hay un abrevadero: el agua no está tratada para el consumo humano. En la zona del Hondonero hay un abrevadero: el agua no está tratada para el consumo humano.

En la zona del Hondonero hay un abrevadero: el agua no está tratada para el consumo humano. / malaga.es

El sendero transita luego entre los incipientes valles del arroyo del Cerezo y el arroyo de la Canaleja, al que nos aproximamos cada vez más hasta alcanzar el puente que da acceso a Villanueva del Rosario donde se da por finalizada la senda y el sufrimiento, y desde donde parte la nueva ruta: la ruta de la tapa y la cervecita.

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