Servicio de Microbiología | Hospital Clínico de Málaga Los invisibles, pero esenciales del Clínico

  • El Servicio de Microbiología es imprescindible para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes

  • Alrededor del 40% de su trabajo se centra ahora en coronavirus

Parte del equipo del Servicio de Microbiología del Clínico con el gerente del hospital.

Parte del equipo del Servicio de Microbiología del Clínico con el gerente del hospital. / M. H.

Hay un puñado de profesionales en el Hospital Clínico a los que los pacientes no les ponen cara, a diferencia de lo que ocurre con su médico o su enfermero. Sin embargo, son fundamentales en miles de diagnósticos y tratamientos. Son los que se meten en el laboratorio a analizar las muestras de sangre, heces, orina u otros materiales biológicos para saber cuál es el microorganismo causante de los problemas de un enfermo. Hepatitis, anemias, patologías venéreas, tuberculosis, VIH, infecciones urinarias y un larguísimo listado de dolencias son diagnosticadas en el Servicio de Microbiología. Y como no, también el coronavirus, que en la actualidad genera en torno al 40% de trabajo del medio centenar de profesionales del equipo, entre técnicos, administrativos y facultativos.

Ellos, con sus análisis, son los responsables de precisar si un paciente tiene hepatitis, tuberculosis o Covid porque, como detectives sanitarios, se encargan de encontrar el microorganismo que está detrás de cada infección. Incluso, en esa búsqueda, también determinan el mejor tratamiento para cada caso. Y como los detectives, son muy discretos. Invisibles, pero esenciales. Porque sus conclusiones son imprescindibles para poner en marcha la maquinaria a fin de que cada enfermo reciba el tratamiento más ajustado a su situación clínica.

La jefa del Servicio de Microbiología del Clínico, Encarnación Clavijo, apunta que la vocación de “ayudar al paciente” está detrás de la elección de esta discretísima especialidad médica que implica un MIR de cuatro años. “No hace falta ir presumiendo. Tenemos que hacer nuestro trabajo lo mejor posible, pensando en una persona enferma que está sufriendo”, sostiene.

Debido al incremento de trabajo derivado de la pandemia, el Servicio fue reforzado con equipos y personal. Sólo para el diagnóstico del coronavirus, sus profesionales han estudiado las muestras de unas 70.000 PCR y de alrededor de 15.000 test de anticuerpos.

Clavijo cuenta la presión asistencial extraordinaria que han sufrido con esta crisis sanitaria. Algunos pacientes con Covid ingresaban con neumonía y en cuatro o cinco horas tenían los pulmones destrozados. Así que acelerar el diagnóstico era crucial.

Encarnación Clavijo, jefa del Servicio de Microbiología del Clínico. Encarnación Clavijo, jefa del Servicio de Microbiología del Clínico.

Encarnación Clavijo, jefa del Servicio de Microbiología del Clínico. / M. H.

Por eso, todos los profesionales han corrido contrarreloj; en todo el mundo. Empezando por los investigadores. Explica que mientras en el VIH,las técnicas diagnósticas tardaron unos dos años, en el Covid apenas demoraron tres meses.

El Servicio de Microbiología del Clínico analiza las muestras no solo de este hospital. También las de 23 centros de salud de la provincia y las de los hospitales de Marbella y Ronda para técnicas concretas. Además, es uno de los cuatro centros de referencia de Andalucía para el estudio de la resistencia antiviral en el VIH. “Somos poco visibles. Pasamos muy desapercibidos. Pero es un Servicio que ya se puso en valor con la crisis de la listeria y, ahora más, con la del coronavirus”, comenta.

“Debemos hacer nuestro trabajo lo mejor posible, pensando que hay un enfermo que sufre”

Antes de la pandemia, el protocolo de trabajo implicaba trabajar con guantes y en cabinas de bioseguridad para evitar contagios. Tras la irrupción del Covid, las medidas de protección se han extremado debido a lo fácilmente que se transmite el patógeno. Incluso, los profesionales que manipulan las muestras de los contagiados con este virus tienen que ponerse EPI para realizar determinados procedimientos. Diagnosticar esta enfermedad infecciosa es un trabajo añadido al que ya venían realizando.

Microbiología es transversal a todas las áreas asistenciales. Todos los demás servicios del hospital requieren a diario de su apoyo diagnóstico para determinar qué enfermedad padecen los pacientes e incluso para afinar los tratamientos.

Una profesional de Microbiología manejando una muestra. Una profesional de Microbiología manejando una muestra.

Una profesional de Microbiología manejando una muestra. / M. H.

Por eso, aunque los enfermos difícilmente conozcan a estos profesionales, la mayoría de ellos –no sólo del Hospital Clínico, sino de muchos centros de salud– se han beneficiado de su trabajo callado.

A fin de no ser vector de transmisión de ningún virus, los trabajadores de Microbiología tienen que cambiarse al entrar y salir del área. Para ahorrarse el engorro de vestirse y desvestirse, lo más común es que ni salgan. Por esa razón incluso no suelen ir a la cafetería del hospital sino que comen o descansan en un espacio dentro del propio Servicio. Una rutina que ahonda en el hecho de que sean los más desconocidos del hospital. Estas líneas pretenden darles visibilidad porque ellos son los que están detrás de los microscopios.

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