Taxis aéreos a la Costa del Sol, una realidad “posible” para el aeropuerto de Málaga

Técnicos trabajando en una aeronave.
Técnicos trabajando en una aeronave. / Javier Albiñana

Los coches voladores parecían una realidad solo de las películas. Pero, el paso de los años demuestra que la ciencia ficción casi siempre se torna en realidad. Hace más de dos décadas que los taxis aéreos ya circulaban por el cielo urbano en la pequeña pantalla, en filmes como El Quinto Elemento. Ahora, este modo de movilidad para el desplazamiento de viajeros a la Costa del Sol parece ser una opción “posible” para el aeropuerto de Málaga.

Uno de los requisitos para que esta posibilidad sea tangible, señala el director del recinto aeroportuario, Pedro Alberto Bendala, “que una compañía aérea quiera establecer la ruta” del mismo modo que lo hizo la compañía Hélity Copter Airlines con Ceuta. Un trayecto, en helicóptero, que apenas tiene hueco para una decena de pasajeros y su duración es de unos 30 minutos.

Bendala explica que la aerolínea que desee ofrecer este servicio de helicóptero taxi en la Costa del Sol, en primer lugar, ha de obtener un certificado de autorización por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. “Una vez conseguido, lo que tiene que solicitar en el aeropuerto, como cualquier otra compañía aérea, es un slot”. En aeronáutica, este término se refiere a la franja horaria de despegue y aterrizaje que tiene el trayecto controlado de un avión; una vez asignado, la torre de control de destino otorga la reserva de un horario y también asigna una pista para despegar o aterrizar. Para este último trámite, el director del recinto aeroportuario de Málaga aclara que “no habría ningún problema”.

Su principal cometido, detalla, sería “mantener los estándares de seguridad para garantizar que no existe riesgo para la propia aviación ni para los pasajeros”. En esta línea, defiende que las nuevas formas de movi

Viajar en un jet privado, equiparable a la primera clase de un vuelo comercial

El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol remonta a velocidad de crucero el número de vuelos comerciales registrados en 2019 tras atravesar una crisis sanitaria mundial. Si bien, las cifras de trayectos de jets privados también han aumentado. "Este recinto aeroportuario tiene la suerte de tener un FBO (Operador de Base Fija) con dos operadores que dan servicio a estas aeronaves", manifiesta Bendala al tiempo que indica que hay días en verano en los que se producen hasta 50 o 60 movimientos de estos aviones privados.

El número de personas que viajan a bordo de estas aeronaves suele ser muy reducido, entre dos y diez normalmente. El perfil mayoritario, detalla el director del aeropuerto de Málaga, "personas de alto poder adquisitivo que viajan por motivos de negocio o simplemente por placer". No obstante, Bendala señala que en la actualidad los costes de esta aviación para un grupo de siete u ocho personas son comparables con los de primera clase de un vuelo comercial. "Por eso hay compañías que cuando hacen reuniones de sus directivos pueden permitirse estas formas de viajar sin que signifiquen realmente un coste muy superior". Así, ha considerado que, del mismo modo que ocurrió en los 90, "se está democratizando el acceso a este modo de transporte".

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