Málaga

La UMA se equipa para recibir a sus alumnos tras seis meses sin clases presenciales

Alumnos en la biblioteca de una facultad de la UMA. Alumnos en la biblioteca de una facultad de la UMA.

Alumnos en la biblioteca de una facultad de la UMA. / M. H.

La Universidad de Málaga (UMA) se prepara para volver a recibir a sus alumnos seis meses después de la suspensión de las clases por el coronavirus. El nuevo curso universitario estará, sin duda, condicionado por el virus, que obliga a adoptar medidas de seguridad para reducir el riesgo de contagios.

A falta de unas semanas para que comience la actividad académica, la UMA ha informado este viernes que se están concluyendo en estos días los trabajos de adecuación de sus espacios y la actualización de sus medios técnicos para adaptarse a las necesidades que conlleva el modelo de docencia mixta.

El vicerrector de Estudiantes de la UMA, Ernesto Pimentel, ha explicado que las distintas facultades y centros de la UMA combinarán la enseñanza presencial con la virtual, procurando el menor riesgo posible para estudiantes, docentes y trabajadores. El grado de presencialidad dependerá de las peculiaridades de cada centro, tanto académicas como de infraestructuras.

Así, se han establecido grupos de distintos tamaños atendiendo a la capacidad de las aulas y cada centro ha hecho una programación en la que se desarrolla un sistema alterno de presencialidad. Es decir, una misma clase podrá ser seguida desde el aula y desde casa, según los turnos y horarios organizados por cada facultad. "Hay una heterogenidad bastante importante en ese sentido por titulaciones", indica el vicerrector.

Mesas de las clases de la UMA señalizadas Mesas de las clases de la UMA señalizadas

Mesas de las clases de la UMA señalizadas

La apuesta por el modelo semipresencial en la Universidad afectará también a las clases prácticas, para las que se tendrá que recurrir al uso de simuladores. El vicerrector de Estudiantes de la UMA reconoce que es inevitable que este curso haya menos horas prácticas en labotatorios, pero insiste en que "va a haber un mínimo de presencialidad que garantice aquellas competencias que son específicas".

Se hará, por tanto, una reorganización de las prácticas para completar las horas restantes con simuladores. "Esto va a requerir un esfuerzo, pero me consta que los responsables de los departamentos y los docentes lo están haciendo para reorganizar las prácticas presenciales y hacer que esa disminución tenga el impacto menor", añade Pimentel.

Para que se pueda garantizar este modelo de enseñanza en condiciones idóneas, enfocadas a asegurar las medidas higiénico-sanitarias establecidas por las autoridades competentes, la UMA ha instalado cámaras en un total de 317 aulas, así como tabletas digitalizadoras (62) -que llevan a la pantalla lo que el profesor escribe en ellas- y cámaras de digitalización de documentos (37), además de monitores interactivos.

También se han reforzado los sistemas de audio, con micrófonos en la mayoría de esas aulas, según se informa desde el servicio de Enseñanza Virtual, dependiente del Vicerrectorado de Empresa, Territorio y Transformación Digital.

En cuanto a las medidas higiénico-sanitarias, al uso obligatorio de mascarillas se une la instalación de dispensadores de hidrogel, la correcta ventilación y el necesario cumplimiento de los aforos (con la distancia mínima de 1,5 metros), para lo que se distribuirán códigos QR en aulas y laboratorios que facilitarán los rastreos en caso de algún positivo.

También se incluye la señalización de los centros para facilitar el flujo de entrada y salida de los estudiantes para que no haya cruce entre ellos, y se han organizado de forma escalonada los horarios para que los alumnos no se agolpen a su llegada a las facultades.

Asimismo, se ha puesto en marcha, a través de distintos servicios de la Universidad de Málaga, un Plan de Formación destinado a fortalecer la docencia online, que incluirá cursos para los profesores, con la intención de que el equipo docente profundice en el manejo técnico y metodológico de las citadas herramientas.

En cuanto a las zonas comunes, como cafeterías y bibliotecas, se mantienen las mismas normas de seguridad establecidas en otros ámbitos. 

Por lo que se refiere al comienzo oficial del curso académico de la UMA, se fija para el 24 de septiembre, si bien la fecha de inicio de clases en facultades y escuelas, al igual de que en años anteriores, la determina cada una de ellas.

Según ha señalado Pimentel, el equipo de gobierno y los decanos y directores de centros de la UMA realizan un seguimiento continuo para ir adecuando la actividad académica a la nueva situación, con atención a las indicaciones del Ministerio de Universidades y de la Consejería tanto de Salud como de la de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía.

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