Vecinos y comerciantes se reafirman en su rechazo al Metro en superficie al Civil

Ponen en marcha una plataforma mediante la que mostrar su oposición e insisten en que no hay argumentos que les convenzan

Representantes vecinales y de otros colectivos que participaron ayer en la creación de una plataforma de rechazo al tranvía al Civil.
Representantes vecinales y de otros colectivos que participaron ayer en la creación de una plataforma de rechazo al tranvía al Civil.
Sebastián Sánchez Málaga

25 de noviembre 2015 - 01:00

El camino por el que habrá de transitar el Metro en superficie hacia el entorno del Hospital Civil se estrecha cada vez más. Lejos del compromiso de la Consejería de Fomento y del Ayuntamiento de Málaga de aunar esfuerzos para "persuadir" a los vecinos del distrito Bailén-Miraflores con las bondades de la infraestructura tranviaria, el sentir de los colectivos sociales de la zona. En la línea de las manifestaciones ya conocidas desde que a finales de 2013 se abriese de par en par la apuesta de la Junta de Andalucía por alcanzar la zona norte de la ciudad a ras de calle, las asociaciones vecinales y de comerciantes consultadas por este periódico marcan con rotundidad su negativa a la iniciativa.

Y ello, a la espera de qué pueda ocurrir en los encuentros previstos por ambas administraciones, es sinónimo de bloqueo del proyecto. La secuencia de hechos es claro en este sentido. A expensas de cualquier variación nueva en el guión, el alcalde, Francisco de la Torre, insiste en que no es posible avanzar en esta obra sin el consenso vecinal. Algo en lo que parece coincidir el consejero de Fomento, Felipe López, quien el pasado lunes, incluso, dejó clara la incapacidad de actuar sobre el terreno frente al Ayuntamiento.

"No queremos", asegura una representante vecinal, mientras otra zanja cualquier discusión señalando que "no cabe ninguna posibilidad" de que se les convenza de la idoneidad del Metro a la luz del día. La coincidencia de muchos de los testimonios tomados queda igualmente refrendado en la iniciativa adoptada en la tarde-noche de ayer con la creación de una plataforma de oposición al tranvía, con una veintena de colectivos. A través de ella se quieren recoger firmas para expresar de manera clara hasta donde alcanza el rechazo a la propuesta.

"En el barrio no nos convence, es un absurdo, un gasto de dinero inútil, que se puede emplear en otras cosas", explica Maribel Bueno, de la Asociación de Vecinos Miraflores. A su juicio, la demanda de transporte público que vendría a cubrir el Metro está actualmente bien servida mediante la red de autobuses de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT). "Creemos que casi todo lo que conlleva es negativo; en la parte en la que vivo no he oído a nadie que esté a favor", apostilla.

Su exposición es repetida en varias de las declaraciones. "No lo queremos", incide María González, presidenta de la Asociación de Vecinos Arroyo de los Ángeles-María Eugenia. "Si el Metro es para el Civil y el Materno ya hay una flota de autobuses que pasa por ahí", agrega. Elvira Quijano, al frente de la Asociación de Vecinos Nueva Málaga es concluyente cuando se le pregunta por las opciones de que se produzca una modificación en su posición. "Ninguna posibilidad", sentencia.

"No nos gusta porque la calle Eugenio Gross fue declarada red básica en 2011, tiene mucho tráfico pero ahora no hay un solo atasco", añade Quijano, para quien la Junta tratará de ganarse a los vecinos "diciendo lo buenísimo que es el tranvía de Sevilla, pero que me cuenten el tranvía de Jaén o que nos digan qué van a hacer con el tranvía de Torre del Mar". "En 2013 pidieron firmas por parte del distrito a las asociaciones para que no se hiciera un tranvía en la Alameda; unos 700 vecinos dijeron que no; esos mismos dicen ahora que no; es verdad que en mi barrio hay 20.000 vecinos, pero la sensación es que el rechazo es mayoritario", incide.

Sebastián Rivera es presidente de la Asociación de Comerciantes de Camino de Suárez y Martínez Maldonado. "El sentir es totalmente contrario porque va a conllevar una cantidad de problemas para la circulación; van a quitar muchos aparcamientos y los comercios que hay en esas calles no podrán descargar mercancías", vaticina. Preguntado por si asistirá a las reuniones que tiene previsto convocar la Consejería de Fomento para intentar convencerles, responde: "Seremos nosotros los que iremos a las reuniones para persuadirles a ellos". "De qué nos quieren convencer; lo que deben tener en cuenta es que las votaciones están a la vuelta de la esquina", aclara. Y a modo de resumen deja claro que se al final ejecutan la obra lo harán "en contra de los vecinos".

El presidente de la Asociación de Vecinos de Gamarra, Guillermo Jáuregui, deja poco lugar a la duda e incluso, tras hablar con el alcalde, Francisco de la Torre, en la noche del pasado lunes, cree que el regidor no avalará una obra si previamente los vecinos no están de acuerdo con ella. "Van a venir ahora a convencernos de que tiene ventajas, pero qué ventajas tiene para nosotros cuando estamos a 5 minutos andando del Materno y del Civil y a 10 minutos del centro y tenemos una flota de autobuses bárbara", argumenta.

En alusión al consejero de Fomento, Felipe López, Jáuregui respondió a la demanda que hizo para que se cumplan los compromisos asumidos, en clara alusión al Ayuntamiento. "Le diría que los vecinos tenemos un compromiso de hace quince años del que era delegado de Salud José Luis Marcos de hacernos un centro de salud. ¿Ahora va a venir a decir que los compromisos hay que cumplirlos?"

stats