Veinte años servidos en bandeja por Doña Francisquita
La empresa es la encargada de servir la comida en la recepción real del domingo
Lo que empezó siendo un pequeño restaurante familiar es 20 años después una de las empresas hosteleras con más prestigio de la Costa del Sol. Sus emblemáticos menús, siempre al filo de la innovación, han logrado conservar la esencia de los platos andaluces más típicos.
Llevan trabajando desde 1991, cuando decidieron probar suerte en el mundo empresarial abriendo su primer restaurante en el que ofrecían además, servicio de catering, aprovechando que José Manuel, propietario de Doña Francisquita, conocía este sistema de trabajo tras más de 20 años en el sector. "Es un negocio familiar, y comenzó como tal, con cuatro empleados, mi mujer y yo. Rápidamente fue creciendo y llegó un momento en que el local era demasiado pequeño para el volumen de negocio que desarrollábamos, y entonces surgió la necesidad de trasladarnos a un lugar más grande", recuerda José Manuel. Fue entonces cuando pusieron en marcha una nave de producción donde poder cocinar grandes cantidades de comida, aunque como reitera este empresario, "siempre sin perder el toque casero".
También su nombre deja constancia del carácter familiar de esta empresa, a pesar del crecimiento experimentado a lo largo de sus 20 años de vida. "Fue a don José Antonio Valdés, el arquitecto y decorador que nos hizo el primer restaurante, a quien se le ocurrió. Le presentamos unas ocho alternativas, las cuales no le gustaron, y nos recomendó que no buscáramos nombres extraños, ya que el nombre estaba en la propia familia, en nuestros antepasados. Y así nació Doña Francisquita". José Manuel aún recuerda cuando en sus comienzos les solicitaron un catering para 2.400 personas: "Fue un reto en toda regla, nuestro primer gran evento, y todo salió perfecto. Eso marcó, sin duda, un antes y un después".
Desde entonces han tenido la oportunidad de servir a personajes de la talla de Julio Iglesias, Antonio Banderas, la baronesa Thyssen y a los miembros de la casa real danesa. Además, cuentan con el privilegio de ser los elegidos por la familia real española, a quienes han servido en un total de ocho ocasiones. Su próxima gran cita será el domingo, cuando darán de comer a los reyes y a los príncipes en el Jardín Botánico La Concepción en su visita con motivo del Día de las Fuerzas Armadas.
Pero también la crisis ha hecho mella en este sector, afectando a Doña Francisquita en las bodas, entre otras celebraciones, que han bajado hasta un 30%, y han pasado de unas 320 personas por evento a tener en torno a los 200 invitados. Sin embargo, afirman seguir trabajando con ímpetu basando su éxito en "trabajo y más trabajo, siempre con una sonrisa, y la calidad de los servicios, junto a un extraordinario equipo de profesionales formado por 20 cocineros y ayudantes que siempre están dispuestos a arremangarse en cualquier momento y lugar", apostilla José Manuel.
Un negocio incesante que no para de crecer, pues tienen además nuevos proyectos en marcha como una nueva marca de catering en Almería, abrir un restaurante en el centro de Málaga, y convertir el primer restaurante que abrieron en la calle Casablanca de Torremolinos en un lugar cercano a la taberna clásica sin perder el espíritu de sus inicios. "Lo bueno de ir creciendo poco a poco y con mesura es que en estos tres años tan malos por la crisis, hemos podido aguantar sin grandes recortes de personal gracias al apoyo de nuestros trabajadores, que son para nosotros pieza fundamental, una gran familia", concluye José Manuel.
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