La alta velocidad se abre camino

El Ministerio de Fomento y la Junta de Andalucía avanzan en los trabajos de construcción del AVE desde Antquera a Granada y Sevilla.

Obras del eje transversal a Sevilla.
Obras del eje transversal a Sevilla.
Sebastián Sánchez / Málaga

17 de octubre 2010 - 01:00

A casi 300 kilómetros por hora. Málaga viaja desde hace casi tres años a esa velocidad en dirección Madrid. Dos años en los que saborea los parabienes de la alta velocidad ferroviaria, en los que la capital de la Costa del Sol ha estado más cerca que nunca del centro de la península. Pero asumida ya por todos tan magna infraestructura, cuyo coste rondó los 2.500 millones de euros, toca el momento de expandir los efectos edulcorantes de un tren con el que enlazar todas y cada una de las capitales de provincia de Andalucía y mediante el que viajar desde la estación María Zambrano a la sevillana Santa Justa suponga apenas 50 minutos de reloj.

El tren se abre camino en la región y lo hace no sin pocas penurias en un momento en el que las inversiones son escasas. A pesar de ello, tanto la Junta de Andalucía, en el caso del denominado eje transversal, que conectará Málaga y Sevilla, como el Gobierno central, responsable de la línea Antequera-Granada, siguen dando pasos en esta ramificación del ferrocarril.

La pieza correspondiente a la Consejería de Obras Públicas ha sufrido en los últimos meses el revés de la crisis económica. La responsable del organismo, Rosa Aguilar, anunció públicamente que dos de los tramos de la línea, Santa Justa-Aeropuerto y Túnel de los Alcores, ambos en la provincia hispalense, habrán de atrasar medio año su inicio, con lo que se prevé que la primera piedra en ambos casos se ponga a principios de 2011.

Esta circunstancia hace que desde la Junta no se apunte calendario de puesta en servicio del ramal, que en un principio se barajó para 2012. El cumplimiento de esta previsión es inviable, dado que el plazo de ejecución de los tajos más atrasados se calcula en unos dos años y medio.

Los datos aportados por la Administración autonómica a este periódico señalan que en este momento el 60% del trazado entre Sevilla y Antequera, de 129 kilómetros (en concreto, desde Marchena a Antequera), tiene la obra de infraestructura concluida o casi, lo que incluye la plataforma, estructuras de conexión y restauración paisajística. En el caso de los dos tajos más próximos a Antequera, que discurren entre Pedrera y la conexión con la estación de Santa Ana, el nivel ronda el 80%, estando calculada su finalización en el primer semestre del próximo año. A ello hay que sumar el inicio de la base de montaje de vía de Marchena, quedando para más tarde la licitación del montaje de vía y de las instalaciones y sistemas.

Menor es el avance en el 40% del trazado, entre Sevilla y la localidad de Marchena. Las fuentes de la Junta aclararon que se trata de un recorrido distinto al que inicialmente se concibió en un inicio. Esta modificación se introdujo tras conocer las conclusiones del estudio informativo contratado para plantear una nueva solución de trazado entre Sevilla y Marchena, al objeto de conectar la Estación de Santa Justa y el aeropuerto de San Pablo. En el proyecto originario discurría por la línea ferroviaria actual (de ancho convencional), lo que precisaba de duplicación de vía, opción que se descartó.

A ello se suma que los dos tramos afectados, Sevilla Santa Justa-Aeropuerto y Túnel de los Alcores, son los de mayor complejidad técnica e inversión. Ambos fueron adjudicados a finales de diciembre del pasado año y se contemplaba e comienzo de las tareas en mayo-junio. Sin embargo, los dos tajos fueron incluidos en la reprogramación de obras, lo que supone un aplazamiento en seis meses.

La maquinaria avanza igualmente en la otra pieza del ramal, la que se extiende entre Antequera y Granada, con 127,5 kilómetros de longitud, que han quedado divididos en 17 tramos. Desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), en este momento hay ocho segmentos en obras, otro de ellos acaba de ser adjudicado, dos más han sido licitados (todo ello con una inversión próxima a los 800 millones) y el resto se encuentra a la espera de disponer de la declaración de impacto ambiental. Caso especial es el de la integración ferroviaria de Granada, actualmente en estudio informativo.

La otra cara de la moneda lo pone el corredor de la Costa del Sol, al que ambas administraciones siguen sin ser capaces de dar una solución que permita vislumbrar su impulso. Hasta la fecha ni tan si quiera se ha creado la comisión técnica que ambas instituciones anunciaron para poder avanzar en el desarrollo de las actuaciones de una intervención valorada en unos 4.500 millones de euros. La trascedencia de esta línea queda respaldada por los cien millones de usuarios que, según los estudios de la Junta, lo utilizarían cada año.

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