Málaga

Ángeles de la guarda contra la violencia de género

  • VioGén es el sistema de seguimiento integral en los casos de violencia de género

Vídeo grabado por la Policía Local de Málaga contra la violencia de género. Vídeo grabado por la Policía Local de Málaga contra la violencia de género.

Vídeo grabado por la Policía Local de Málaga contra la violencia de género. / Policía Local Málaga

¿Cuántas muertes hemos evitado con los sistemas de protección a las víctimas de violencia de género? Es una pregunta que se hace cada mañana la coordinadora de la Unidad contra la Violencia de Género de la delegación del Gobierno en Andalucía, Maribel Montaño. “Esta pregunta me incentiva para saber que lo estamos haciendo bien”, manifiesta, en cierta medida, con orgullo. Ella, al igual que los ocho responsables provinciales de esta unidad en la comunidad, se desayunan todos los días los verdaderos dramas que denuncian las víctimas de malos tratos y que a diario registra el programa VioGen, el sistema de seguimiento integral en los casos de Violencia de Género. En el que se clasifican, según su nivel de riesgo, en no apreciado, bajo, medio, alto y extremo.

Este programa, dependiente del Ministerio del Interior y activo desde 2007, es clave a la hora de activar los protocolos de protección. “Sin denuncias no se puede activar la protección policial”, nos aclaran los coordinadores. Su funcionamiento va desde la coordinación con todas las instituciones públicas con competencias en materia de violencia de género hasta la aplicación del seguimiento y protección de las víctimas pasando por la determinación de la predicción del riesgo y el desarrollo de labores preventivas.

Detrás de VioGén trabajan miles de agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, así como policías locales de los 151 municipios de Andalucía adscritos, que cada día digitalizan cientos de denuncias. “Es cierto que hay agentes especializados en la unidad de protección a la mujer, pero la realidad es que todos los agentes que trabajan en seguridad ciudadana intervienen en casos de violencia de género”, aclara Leal.

No obstante, aquellos que sí tienen formación en violencia de género son los que tienen la misión de proteger a las mujeres que han sufrido malos tratos o están en riesgo de sufrir agresiones por parte de sus parejas o ex parejas. Agentes que, por su labor, más bien podrían catalogarse como ángeles de la guarda. Su función como protectores de la víctimas va desde el acompañamiento las 24 horas del día en los casos clasificados como extremos hasta una simple llamada periódica, en las denuncias con niveles de riesgo bajos. Las medidas de protección van aumentando en intensidad según se incrementa el nivel de riesgo.  

En Andalucía, 131.442 mujeres han contado con un sistema de vigilancia de las fuerzas de seguridad desde que se puso en marcha VioGén hace 12 años. Una cifra que supera el medio millón a nivel nacional. Del total andaluz, hasta el 31 de octubre seguían activos 16.246 casos. No obstante, según explica Leal, los casos inactivos, es decir, aquellos en los que se retira la atención policial temporalmente por alguna circunstancia, sólo se “archivan” de manera provisional porque “lamentablemente muchos de ellos vuelven con el tiempo a ser casos activos”, explica.

Del total de mujeres residentes en Andalucía en seguimiento, hasta el pasado mes de octubre sólo había una en nivel de riesgo extremo. “Son niveles que se mantienen activos poco tiempo porque suelen conllevar la detención del agresor”, explican Montaño y Leal. Este nivel de seguimiento es el que más riesgo acarrea e incluye, además de la designación de un agente particular, la protección permanente de la víctima “hasta que el mismo agresor o sus circunstancias dejen de ser una amenaza inminente”, recoge la instrucción del de Interior que regula estas actuaciones y por la que se rige VioGén.

Respecto a los otros grados de riesgo, en Andalucía se contabilizaban hasta el mes pasado 92 mujeres en nivel alto. En estos casos, de no haberse podido localizar al agresor, los agentes recomiendan a la víctima el traslado a un centro de acogida o a la casa de algún familiar además de un control frecuente y aleatorio en su domicilio y lugar de trabajo. En el nivel medio, en el que hasta octubre se acogían 1.709 mujeres en la comunidad, el control de los agentes pasa a ser ocasional tanto en el domicilio, como el lugar de trabajo o centros escolares de los hijos de la pareja si es el caso. Ya en los dos niveles con menor riesgo, bajo y no apreciado, que, además, son la mayoría –6.768 y 7.676, respectivamente–se llevarían a cabo contactos personales discretos o telefónicos y, sobre todo, tareas informativas y recomendaciones en materia de prevención y autoprotección. A todo esto se suma el Plan de Seguridad Personalizado, que incluye medidas complementarias a las policiales que correspondan según el nivel de riesgo.

VioGén también trabaja con los agresores. Montaño explica que, aunque las denuncias son “casos muy personalizados”, existe “un perfil muy definido del agresor”. “Nos llama muchísimo la atención como los insultos que los agentes recogen en las denuncias son exactos en todos los casos y el patrón de conducta de los agresores es siempre el mismo”, afina Leal.

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