Málaga

El Área de Juventud lanza una campaña contra la sumisión química durante la Feria

  • Bajo el lema '¿Para ti es diversión? Para nosotras es violación', se difundirá en locales de ocio y espacios de diversión

Presentación de la campaña y cartel en el Ayuntamiento de Málaga Presentación de la campaña y cartel en el Ayuntamiento de Málaga

Presentación de la campaña y cartel en el Ayuntamiento de Málaga

El Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga, en colaboración con el Área de Derechos Sociales, pone en marcha una campaña de sensibilización contra la sumisión química. Con el lema ¿Para ti es diversión? Para nosotras es violación, se pretende concienciar que las agresiones sexuales por medio de sumisión química son un tipo de violencia sexual hacia las mujeres.

Además, se incidirá ante la juventud que este tipo de violencia sexual es un delito, tanto la participación activa en este tipo de acciones como la complicidad pasiva. Con ello se hace un llamamiento a los y las jóvenes para crear un entorno de ocio que se base en valores de libertad, igualdad de derechos, respeto y consentimiento.

La campaña incluye la difusión de carteles con la imagen de la campaña en los locales de ocio y en aquellos lugares que acojan actividades durante la Feria de Málaga. Se entregarán tarjetas con mensajes dirigidos tanto a los jóvenes como a las jóvenes con información concreta ante posibles situaciones originadas por la sumisión química. La imagen de la campaña y estos mensajes también se difundirán mediante abanicos de tela que se repartirán en los lugares de ocio. El mismo mensaje se dará a través de redes sociales.

Por último, se habilitará un punto de información en el estand de la plaza de la Merced para acercar esta campaña a la juventud malagueña, que también se dará a conocer a través del equipo de mediación de ocio nocturno en las rutas en las que tradicionalmente atienden a la población adolescente y joven, gestionado por la ACP (Asociación Cívica para la prevención).

Sumisión química

La sumisión química es la anulación de la voluntad de una persona por medio de sustancias químicas. Se busca sedar a la víctima o mantenerla consciente pero incapaz de tomar decisiones con el objetivo de causarle daño, en la mayoría de los casos, una relación sexual no consentida.

Ante situaciones de agresiones y abusos sexuales, la sumisión química complica aún más el escenario al que se enfrenta una mujer, ya que no solo se anula su voluntad y la capacidad de recuerdo sino que es complejo seguir el rastro de estas sustancias en una prueba clínica, ya que algunas de ellas como la escopolamina (burundanga) el cuerpo humano las elimina en un periodo medio de entre 2 y 6 horas.

Este tipo de abuso sexual representa una realidad creciente. El uso de estas drogas está vinculado a lugares de ocio y de fiesta. La manera en la que se puede someter a la víctima mediante la sumisión química puede cobrar tres diferentes formas: ataque oportunista, en la que el agresor aprovecha una situación de mayor vulnerabilidad de la víctima que voluntariamente ha consumido cualquier sustancia química; ataque proactivo, en la que la víctima no sabe que está tomando un producto que va a anular su voluntad y que ha sido añadido a su comida o bebida sin su conocimiento; o ataque mixto, en la que la víctima ya está tomando una sustancia que puede alterar su capacidad (alcohol) en la cual el agresor introduce alguna sustancia que acelera el proceso o lo asegura.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios