Las gasolineras notan un ligero aumento de la venta de bombonas

‘‘Es como si, por ejemplo, vienen tres días seguidos de frío’’, asegura una encargada

Las gasolineras de Málaga disparan un 60% sus ventas por el temor a una mayor subida de precios

Punto de venta de bombonas en una gasolinera de Málaga.
Punto de venta de bombonas en una gasolinera de Málaga. / JAVIER ALBINAÑA

La bombona de butano sigue siendo habitual en muchos hogares de la provincia de Málaga y la situación global generada por la guerra de Oriente Medio vuelve a poner la mira en la subida del precio del gas. La semana pasada ya se pudo observar cómo afectó al del combustible. Aunque fuentes del sector no comparan la demanda de bombonas con la de gasolina —las ventas se dispararon un 60% por el temor a una mayor subida de precios—, sí señalan que en los últimos días se está registrando un incremento en la venta del gas.

El vicepresidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de Málaga (APES), Luis Clavero, confirma la más que segura subida de precio la próxima semana. Actualmente, el Gobierno tiene tasado el coste de la bombona en 15,58 euros y, según explica Clavero, se realizan revisiones cada dos meses. La próxima es el martes 17 y el vicepresidente sabe lo que va a ocurrir: ‘‘Subir va a subir, tiene toda la pinta’’. Aunque desconoce a cuánto ascenderá su precio.

Por otro lado, explica que, por el momento, salvo en algunas zonas concretas de la provincia de Huelva, hay abastecimiento de bombonas, por lo que, en caso de una mayor demanda, las estaciones de la provincia que se dedican a la venta de este producto podrán responder a esa situación. ‘‘La venta de bombonas en gasolineras, por lo general, es... Salvo en zonas que no están cerca de ciudad, que si hay una mayor venta’’, precisa.

En la gasolinera Gueroil situada al paso de la autovía A-7, a la altura de Cajiz, una de las más transitadas de esta zona de la provincia, también han notado un ligero incremento de las ventas, pero Raquel, una de sus encargadas, matiza que es lo habitual. ‘‘Es como si, por ejemplo, vienen tres días seguidos de frío’’, apunta. Los clientes, según concreta la encargada, se han llevado una o dos bombonas en estos días. ‘‘El que más, ha podido llevarse tres o cuatro, pero porque habitualmente también lo hacen’’, añade.

A pesar de este ligero repunte, Raquel señala que la situación está lejos de ser extraordinaria. ‘‘Por ahora no se ha notado algo descomunal’’, concluye, haciendo ver que la venta de bombona sigue siendo normal y nada comparable con lo que ha sucedido con la gasolina.

Otro de los encargados, Francisco, aseguró la semana pasada que uno de sus clientes ‘‘se gastó 400 euros de gasolina entre garrafas y consumo del propio vehículo’’. En esta estación de servicio, que al día puede generar unos 2.000 tickets, en una sola jornada llegaron a vender 50.000 litros de combustible, el doble de un día normal.

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