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Una batalla en pleno Torremolinos

  • El Palacio de Congresos acoge una feria de coleccionismo, recreación histórica, vehículos clásicos y militaria

Pinceles, pinturas, miniaturas y un gran tablero. Estos son los requisitos básicos para recrear una batalla sobre una mesa, unos instrumentos que ayer cobraron protagonismo en Expohistórica, la primera Feria del Coleccionismo, Recreación Histórica, Vehículos Clásicos y Militaria que se celebra hasta hoy en el Palacio de Congresos de Torremolinos. El primer teniente de alcalde del municipio, Ramón del Cid, acompañado de representantes del Ayuntamiento de Benalmádena, lugar donde se celebró el año pasado la exposición, fue el encargado de inaugurar este curioso evento en el que se dieron cita aficionados a la historia y al coleccionismo llegados de toda España.

"Para nosotros tener un sitio donde se reúnan todos estos artículos de colección y poder conocer un poco más de cerca etapas de la Historia, como la Primera o la Segunda Guerra Mundial, es todo un lujo", comentaba Alonso Garrido, un aficionado a la historia llegado de Granada. Y es que en el Palacio de Congresos se han instalado un total de 42 puestos en los que se reúnen antigüedades, libros, maquetas, discos, cromos y todo tipo de objetos militares como insignias, armas o uniformidades originales, así como réplicas.

Entre ellos se encontraba el puesto del Regimiento 916, una asociación llegada de Barcelona que se encarga de vender parafernalia militar original o réplicas de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo del bando alemán. Por ello en el puesto se podían ver cervezas de la época o latas de paté con símbolos del bando alemán que eran usadas por los soldados, además de medallas, insignias o partes de uniformes.

A pocos metros se instaló el Club Landwehr de Málaga, una asociación que se encargó de mostrar al público los secretos de las batallas en miniatura, pues en el recinto se colocó una recreación de una batalla del Renacimiento, que alcanza una longitud de cinco metros. "Tardamos como unos dos años en ir completándolo todo, aunque hoy otros proyectos menos ambiciosos", comentaba Carlos, un miembro del club mientras colocaba los soldados en la mesa. Pero Expohistórica también sirve para conocer más de cerca los entresijos de la vida de los distintos cuerpos militares a lo largo de la historia. Así, por ejemplo, en la instalación se pudo ver al Regimiento Suizo de Reding, un grupo de recreación histórica al que no le faltaba el más mínimo detalle. Junto a este regimiento se encontraban varios soldados de la ONU, que instalaron un puesto de control justo a la entrada del recinto, boinas vedes o soldados de los años 40. Hasta uniformes de cosmonautas se colocaron para la ocasión.

El coordinador de la cita, José Antonio Fernández, explicó que la programación del evento se completa con distintas exhibiciones de airsoft, un deporte de estrategia basado en la simulación militar, así como golpes de mano de cuerpos de operaciones especiales militares, paradas militares de época y de exveteranos de la Legión.

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