El bulevar sobre el soterramiento del AVE sigue sin calendario de finalización
El alcalde no sabe cuándo podría estar acabada totalmente la avenida La escasez de fondos se suma a la necesidad de obtener parte de los suelos del polígono La primera fase, al 25%
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, sigue sin saber cuándo podrá terminar la que hoy por hoy es la única gran obra que impulsa el Ayuntamiento de la ciudad: el bulevar sobre el soterramiento de las vías del tren. La realidad es que justo un año después de que el propio regidor pusiese la primera piedra de esta infraestructura, la duda sobre el horizonte temporal de este proyecto, que busca conectar la ronda oeste con la estación de autobuses, se mantiene intacta. La situación es tal que el equipo de gobierno del PP sólo es capaz de garantizar la culminación a finales de 2013 de la primera fase de la obra, que se extiende desde la calle Puerto de Oncala hasta Sillita de la Reina y la reurbanización de la calle Ceramistas, con una extensión lineal de 900 metros.
Para comprobar el avance de los trabajos, adjudicados por 12,2 millones de euros a la unión temporal de empresas (UTE) integrada por Construcciones Vera, Detecsa y Larsor, con un plazo de 23 meses, De la Torre visitó ayer el tajo, acompañado, de los concejales de Cruz de Humilladero y Carretera de Cádiz, Teresa Porras y Raúl Jiménez, respectivamente, y por el delegado de Ordenación del Territorio, Diego Maldonado.
Si bien el alcalde confirmó que los plazos de esta primera pieza del proyecto se mantienen intactos para finales del año próximo, no pudo hacer lo propio cuando se le interpeló por las otras dos etapas necesarias y sin las cuales la funcionalidad real de la avenida del ferrocarril se ve sensiblemente mermada. De hecho, eludió fijar calendario alguno "hasta que no tengamos despejada la economía de este país y también el marco de los fondos europeos y cómo vamos a participar los ayuntamientos".
A la escasez de recursos municipales, agravada por el estancamiento de los ingresos procedentes de los convenios urbanísticos, con los que se preveía financiar esta obra, se suma la complejidad de liberar los suelos necesarios para acometer buena parte de esta avenida y que actualmente ocupan naves industriales de propiedad privada, de un lado, e instalaciones municipales como las cocheras de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT). "La situación económica no anima a que se planteen operaciones internas en el polígono que permitan ir financiando esos cambios", comentó el regidor, que no habló de avance alguno en los contactos del Ayuntamiento con los propietarios de estos espacios.
A pesar de la trascendencia que el propio regidor viene dando desde hace un lustro a esta infraestructura, lastrada en parte por la negativa del Ministerio de Fomento a ceder el suelo ganado con el soterramiento del AVE, el alcalde restó importancia al hecho de que no se sepa cuándo se podrán acometer las dos fases siguientes. "Hemos hecho lo más difícil, que es enterrar el ferrocarril y, a partir de ahí, ya haremos todo lo demás", afirmó, al tiempo que apostilló: "Es cuestión de tiempo, esperemos que no mucho".
Lo que ya es visible sobre el terreno es tan solo el 25% de las obras de la primera fase del bulevar, según dio a conocer De la Torre. A pesar de lo reducido del dato y que apenas hay un año por delante para la culminación de los trabajos, dijo que están dentro del plazo previsto y justificó la situación en el arranque suele coincidir con la parte más lenta de la intervención, "de distribución de los efectos y desarrollo de las infraestructuras bajo tierra". "Ahora en superficie, sobre un espacio diáfano, es más fácil desarrollar las obras", añadió.
Este primer tramo comprende un espacio de más de 40.000 metros cuadrados -distribuidos a lo largo de más de 900 metros lineales-, de los que 4.187 serán zonas ajardinadas y 14.210, superficie para paseos. Como apunte, el regidor aludió a que se han sacado unas 6.000 toneladas de residuos de obra, material que se ha reutilizado. En cuanto al número de trabajadores implicados, dijo que la nueva fase que se avecina requerirá más mano de obra, con unas 40 personas, de las que, dijo, "siete u ocho" serán de las barriadas colindantes. Cabe recordar que De la Torre llegó a prometer a los vecinos de Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero que instaría a las contratistas para que contase con personal de la zona. Promesa que, con el paso de los meses, fue rebajando.
A pesar de lo incompleto de la apertura parcial del bulevar, el máximo responsable municipal destacó su importancia para el entorno oeste de la capital. "Aunque le falte un punto de origen y un punto final, es un elemento de conexión de todas estas barriadas, que antes daban a un elemento sucio y marginal, que no permitía conectar en ningún sentido, y ahora, en vez de dar a un muro, dan a un espacio abierto, con posibilidad de conexión viaria y sobre todo peatonal", explicó.
"A finales del próximo año se podrá disfrutar de ese elemento de conexión entre Cruz de Humilladero y Carretera de Cádiz y, además, las fachadas dejarán de dar a un espacio muerto como era el ferrocarril, que se convertirá ahora en un espacio de vida maravilloso", insistió. Otra de las mejoras, recordó, es que el barrio de Dos Hermanas dejará de sufrir inundaciones cuando haya lluvias intensas, tras los trabajos realizados en la zona.
No hay comentarios