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atracciones mecánicas

Donde hay un 'cacharrito'

  • Un centenar de atracciones para todas las edades

  • El precio va de los 3 a 10 euros

Los niños sueñan con la llegada de la Feria desde semanas antes que ésta dé inicio, su pensamiento sólo se centra en volver a subirse a esos coches de choque que añoran durante once meses y medio cada año, en ver las luces de la noria cambiar mientras da vueltas y dar el salto del carrito al caballo del tiovivo para sentirse mayores cabalgando.

El punto álgido de la jornada para quienes trabajan en los cacharritos comienza cuando el cae el sol. Las familias acaban su turno en las casetas y los niños ven cómo sus plegarias se hacen realidad: es el momento de acudir a la zona de las atracciones.

El gusano loco, la noria, la olla o la casa del terror, clásicos que resisten a las nuevas atracciones que llegan a la Feria. Renovarse o morir. Los niños buscan lo de siempre, pero también nuevas opciones: las pistolas láser aparecen como una alternativa al saltamontes o el barco vikingo.

Acudir a las atracciones de feria es saber que cada viaje cuesta entre tres y cuatro euros, a excepción de una atracción como es el tirachinas, cuyo precio asciende hasta los diez euros que incluyen un DVD con el poco más de un minuto que dura el viaje con en el que se alcanza el punto más alto del Real.

Como en todo, hay favoritos, aunque ver alguna de las atracciones con poca afluencia es bastante raro. Las colas de padres e hijos son una constante, hay que serpentear en cada calle para evitarlas y continuar el paseo. Las caras de felicidad de los pequeños mientras el cacharrito da vueltas compite con la de sus progenitores que aprovechar para grabarlo y hacer fotos con el móvil para guardar el recuerdo y, probablemente, sacar pecho en redes sociales de lo mono que va su pequeño vestido con sus tirantes y su chaquetilla.

Pero no todo son actividades para los peques de la casa. El Cortijo de Torres cuenta en esta edición con un centenar de atracciones, de las que 54 son para un público infantil. Así, queda claro con ese 46% destinado a jóvenes y adultos que no todo son carricoches y tiovivos. Los mayores también tienen claros sus objetivos en la Feria, y no sólo son la música y el alcohol. Ver saltar a un chaval de veintitantos rogando a su grupo de amigos "vamos a los autos locos, vamos a los autos locos" es una estampa más habitual de lo que se pueda creer.

Los adultos van buscando velocidad, altura... Emociones fuertes al fin y al cabo, y saben que atracciones como Giant Max o Extreme les darán lo quieren, por eso las colas para montarse no tienen nada que envidiar a la de los pequeños a los que doblan en altura y sólo quieren que un vehículo que va sobre raíles de un par de vueltas, porque para ambos su elección es 'lo más'.

Una Feria con atracciones y atractivos para todas las edades. Una Feria con varias caras, donde todas suman para hacer de estos nueve días de agosto una aventura completa con diferentes episodios que contar.

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