Siete fallecidos en el accidente estaban vinculados a Málaga
Un malagueño de 38 años, su esposa canaria y sus tres hijos, entre las víctimas mortales · Un padre de Málaga pierde a sus dos hijos adolescentes que regresaban a las islas tras pasar las vacaciones juntos
Al menos siete de las 153 personas fallecidas en el accidente del vuelo JK 5022 de la compañía Spanair que se accidentó el miércoles en el aeropuerto madrileño de Baraja estaban vinculados a Málaga.
Entre las víctimas mortales figuran el malagueño Alejandro Villanueva, de 38 años, que falleció junto a su esposa, la canaria Carmen Isabel Santana, y sus tres hijos de 4, 10 y 12 años.
La pareja se había conocido en Málaga cuando la esposa estudiaba Magisterio. Hace 14 años que se afincaron en Las Palmas, donde ella era maestra y él trabajaba en una empresa de mantenimiento de piscinas. La familia se mantenía unida a Málaga, a donde acudían a visitar a sus familiares cada año. El miércoles volaban de regreso a Las Palmas después de un periodo de descanso que habían aprovechado para visitar parte del centro y norte de España.
Además, en el siniestro otro vecino de Málaga ha perdido a sus dos hijos, Agustín y Manuel Julihen, de 19 y 13 años de edad. Los chicos habían pasado parte de sus vacaciones con el padre y la familia paterna en la capital malagueña y después los tres viajaron hasta la República Dominicana para pasar unos días de descanso. Justo el miércoles el padre y los dos hijos llegaron a Madrid procedentes de Punta Cana. Al regreso los adolescentes debían viajar hasta Canarias para volver a su casa con su madre, mientras que el padre, que trabaja actualmente en Tánger (Marruecos) se desplazaba hasta Málaga.
Amigos de la familia han señalado que la madre de los chicos fue la primera en conocer que el avión en el que iban los jóvenes se había accidentado.
La azafata de Spanair Raquel Pérez Sánchez, de 25 años, fallecida en el accidente, también tenía vinculaciones familiares en la provincia. Aunque era vecina de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), su padre, José Pérez Rojo, jugador del primer equipo del FC Barcelona en la década de los 80, bajo la dirección técnica de Terry Venables, es oriundo de Nerja donde residen algunos de sus hermanos y localidad en la que ocasionalmente ha veraneado la familia.
Las banderas del Ayuntamiento de Málaga seguirán hoy ondeando a media asta y con crespón negro en los escudos de la ciudad colocados con ocasión de la Feria de la ciudad durante hoy y mañana, en recuerdo de las víctimas fallecidas en el accidente aéreo.
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (PP), ha enviado cartas de pésame al presidente de la comunidad autónoma de Canarias, Paulino Rivero, a la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. Además, el miércoles por la noche se guardó un minuto de silencio al comienzo de la recepción ofrecida por el Ayuntamiento en el recinto ferial de Cortijo de Torres a asociaciones de vecinos e inmigrantes, a la que asistieron representantes de distintos grupos políticos que integran la Corporación municipal.
El alcalde señaló ayer tras conocer la muerte de los cinco miembros de la familia Villanueva que se encontraba a la espera de hablar con los familiares directos de los finados "para transmitirles las condolencias de toda la ciudad".
De la Torre indicó que la situación "es muy triste por todo y más cuando sabes que hay alguien del entorno del territorio malagueño", al mismo tiempo reconoció que "nuestro recuerdo estuvo ayer [por el miércoles] muy presente hacia los familiares de esta familia tan cercana a Málaga".
En el accidente también han fallecido otros cinco andaluces. Entre ellos se encuentran el matrimonio formado por Juan Muriana y Mercedes Martínez y su hija de 6 años, vecinos de la localidad jienense de La Guardia que viajaba para pasar unos días de descanso en las islas y celebrar que la esposa había aprobado las oposiciones de profesora de peluquería. Esta familia aún no ha podido ser identificada y se está a la espera de obtener los resultados de las pruebas de ADN, según ha indicado el alcalde de La Guardia, Juan Morillo.
Además, entre las víctimas mortales se encuentra Telesforo Molino, un funcionario de prisiones natural de Gádor (Almería) que volaba de regreso a las islas tras pasar unos días de vacaciones con su familia en su pueblo natal.
Finalmente, entre los nueve tripulantes del avión figuraba el auxiliar de vuelo Gabriel Guerrero, de 32 años y natural de Huelva que en 2002 se trasladó a vivir a Madrid por motivos profesionales. Ayer tarde su cuerpo no había sido aún identificado.
La tripulación del vuelo JK 5022 de Spanair estaba conformada por diez personas. Todas han fallecido salvo la azafata Antonia Martínez, de 27 años y natural de Úbeda (Jaén). Esta auxiliar de vuelo se encontraba ayer tarde ingresada en el hospital de La Princesa de Madrid con quemaduras faciales y fracturas en un brazo y en varias costillas.
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