Prisión para el guardia civil detenido por el accidente con tres víctimas
El suboficial, que ha sido suspendido tras dar positivo en alcohol y drogas, está investigado por tres delitos de homicidio, dos contra la seguridad vial y otros siete de lesiones
La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Torremolinos decretó ayer el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el sargento de la Guardia Civil, M. C. L., que el miércoles por la tarde fue detenido por su presunta relación con el accidente mortal ocurrido en la A-7, tras el que, supuestamente, dio positivo en las pruebas de alcohol y drogas que se le practicaron. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía indicaron que el mando, que pasó por la mañana a disposición judicial, está siendo investigado por dos delitos contra la seguridad vial, tres de homicidio imprudente y siete de lesiones.
En palabras del delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, el suboficial viajaba solo en el momento en el que se produjeron los hechos y no estaba de servicio. Al margen del proceso judicial que ha dado comienzo, la Guardia Civil estipula a raíz de lo sucedido "el cese inmediato de destino y suspensión de sus funciones", en aplicación del reglamento del Instituto Armado.
El siniestro, registrado en el entronque de la A-7 y la hiperronda, en sentido Cádiz, a la altura de Torremolinos, se ha saldado, por el momento, con la muerte de tres personas, una el día en el que tuvo lugar y otras dos que se encontraban ingresadas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional de Málaga, donde los sanitarios ya no pudieron hacer nada por salvar su vida. Se trataba de un hombre de 26 años y una mujer de unos 30.
Los fallecidos eran dos súbditos -un hombre y una mujer- del reino de Bahréin (situado en la costa este del golfo Pérsico) y una mujer de Kuwait. Viajaban junto a otros tres ocupantes de la misma familia en un taxi de la marca Mercedes Vito con nueve plazas, que fue embestido de forma lateral por el vehículo que, presuntamente, conducía el guardia civil ahora apresado. El presidente de la Asociación Unificada de Autónomos del Taxi (Aumat), José Royón, explicó horas después de los hechos que fue un BMW blanco el que golpeó a un taxi a gran velocidad a la altura del Palacio de Ferias y Congresos de Torremolinos, provocando su vuelco. "El coche que causó el accidente perdió hasta el motor en el impacto. El compañero está bien, no ha sido hospitalizado. Tiene alguna magulladura, pero para la gravedad del accidente. Ha vuelto a nacer. Esto lo llevará grabado de por vida", aseveró.
Debido a su tamaño y a que estaba adaptado para que pudiera ser utilizado por minusválidos, el vehículo que conducía era muy pesado. Pese a ello, el impacto que sufrió hizo que acabara volcando. Desde Aumat indicaron que el trabajador tiene una larga trayectoria profesional y que está "destrozado psicológicamente". Había recogido a primera hora de la tarde a una familia extranjera en la estación María Zambrano para llevarla a Marbella.
La investigación continúa abierta y apunta a que el sargento que fue arrestado se cruzó bruscamente de un carril a otro, lo que ocasionó el accidente múltiple. Circulaba por la A-7 cuando, según las primeras informaciones, colisionó con un turismo y terminó golpeando al taxi, del que salieron despedidos varios viajeros tras haber dado varias vueltas de campana. Tras el choque, trató, supuestamente, de huir a la carrera, saltando incluso por la mediana, y fue, según otras fuentes, interceptado por unos agentes de paisano.
Como consecuencia del siniestro, que generó varios kilómetros de retención y que obligó a habilitar un paso entre el arcén y el carril derecho de la A-7 mientras culminaban las tareas de retirada de los coches siniestrados, un total de cinco personas resultaron heridas de diversa consideración. Pese al baile de cifras que hubo dada la dificultad para identificar a algunos de los afectados, al cierre de esta edición quedó confirmado que tres de ellos continuaban hospitalizados. Una mujer permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Regional. Está estable y consciente. Por su parte, una madre y su hija se encuentran en el Clínico. Ambas han tenido que someterse a una intervención quirúrgica por una fractura de cadera y de tibia, respectivamente. Los médicos no temen por su vida.
Fueron varios conductores habituales de la carretera en la que tuvo lugar el accidente los que ayer denunciaban en las redes sociales el "peligro" que supone el tramo. Uno de los usuarios destacó que el punto de unión de las dos autovías estuvo un tiempo "mal señalizado" y "confuso". "Todos los días nos jugamos la vida en esa carretera", apostilló otro afectado. Uno de los críticos fue el propio taxista que sufrió el impacto del vehículo conducido por el guardia civil. En declaraciones a este periódico, subrayó que circular por la zona supone "una lotería, jugar a la ruleta rusa".
El sargento 'polilla'
Conocido como polilla, al igual que el resto de agentes que se formaron en la Academia de Valdemoro, el sargento de la Guardia Civil que supuestamente intentó fugarse tras provocar un accidente que ha acabado con la vida de tres miembros de una misma familia ya había protagonizado anteriormente otros conflictos con la Justicia e incluso con los vecinos de Tolox. En este puesto se encontraba destinado cuando, el pasado 2014, al parecer, dio positivo en el test de alcoholemia que se le practicó tras producirse un siniestro ocurrido en la carretera A-7053 y en el que se vieron implicados dos turismos y una motocicleta. Así lo aseguraron desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y precisaron que, aquel día, el suboficial "se ausentó de la zona", para, de esta forma, "intentar evitar" someterse a los controles de detección de sustancias prohibidas al volante. Fue entonces cuando se abrió un procedimiento contra él, lo que le obligará a sentarse ante el juez en la vista oral que, según está previsto, se celebrará en septiembre. Pero ésta no fue la última vez que empañó su expediente. En 2015, la letra incómoda de una murga de Tolox en la que era mencionado -y que ni siquiera llegó a cantarse- acabó con una denuncia. Uno de los integrantes del grupo lo llevó al juzgado y presentó, además, una queja ante la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga. Una veintena de vecinos del citado municipio se echaron a la calle en repulsa por su actitud. De forma espontánea, fue convocada una concentración en la Plaza Alta en señal de protesta por el "maltrato del sargento para con el pueblo, con la guinda de una agresión a un carnavalero". Una sentencia condenatoria le prohibía volver a prestar sus servicios en dicha localidad, de la que tenía una orden de alejamiento. Según la AUGC, fue cesado como Comandante de Puesto de Tolox "por una serie de altercados". Finalmente, se le destituyó "por las supuestas amenazas vertidas a un policía nacional que presentó la denuncia". "Estos hechos fueron gestionados de forma opaca por parte de la Comandancia. Se vanagloriaba de ser primo de un comandante destinado en la Jefatura de la Comandancia, lo que podría explicar las extrañas circunstancias que se dieron", apostillaron. La AUGC recalcó que trasladó "el problema que suponía la conducta de este suboficial al subdelegado del Gobierno, obteniendo siempre el silencio". Otras fuentes precisaron que entre 2010 y 2016 se iniciaron seis expedientes disciplinarios contra él -tres de ellos por causas muy graves y uno grave-. Ya había sido suspendido.
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