Málaga

El fin del estado de alarma no corta la hemorragia de viajeros del Metro y la EMT de Málaga

  • Aunque se observa una ligera mejora en el mes de julio, los dos medios transportaron cerca de un 42% menos de usuarios que en 2019

Dos trenes del Metro y dos autobuses de la EMT, en la Universidad de Málaga. Dos trenes del Metro y dos autobuses de la EMT, en la Universidad de Málaga.

Dos trenes del Metro y dos autobuses de la EMT, en la Universidad de Málaga. / Javier Albiñana

Los dos grandes referentes del transporte público en Málaga capital tratan de recuperar la normalidad perdida a causa del coronavirus. Aunque con el paso de las semanas, tanto el Metro como los autobuses de la Empresa Malagueña de Transportes (EMT), mejoran los registros de pasajeros, la realidad es que siguen muy lejos de los meses propios de la antigua normalidad. En la nueva, el desplome se sigue dejando sentir de manera acusada.

Fiel ejemplo de esta realidad es el pasado mes de julio, el primero en el que fue plenamente efectivo el levantamiento de las restricciones fijadas por el estado de alarma decretado por el Gobierno central para poner coto a la extensión del virus. Hasta el 21 de junio pasado, estuvo en vigor esta medida, con las consiguientes afectaciones en, por ejemplo, el desarrollo de ciertas actividades económicas, caso de los aforos máximos permitidos en los mismos.

A pesar del levantamiento de estas limitaciones, el descenso en la demanda real de usuarios de ambos medios estuvo por encima del 40%. En el caso de la EMT, este valor se situó en el 44,3%, rebajándose levemente, hasta el 42,6% en el suburbano. Mientras el primero movió 2.231.000 personas (frente a los 4.007.000 del año pasado), el segundo, transportó 273.242 viajeros (476.000 en julio del año pasado). La suma total fue algo superior a los 2,5 millones, frente a los 4,8 millones del año pasado (casi un 44% de caída).

Los datos objetivos ponen de manifiesto la reticencia que aún una buena parte de la población muestra a la hora de optar por los transportes colectivos. Una circunstancia que viene a sumarse al hecho de que hay aún muchas empresas que mantienen vigente la fórmula del teletrabajo, que el turismo está en niveles muy bajos y que no hay actividad educativa.

Siendo unos valores malos, lo son bastante menos que las mensualidades anteriores, en las que la afectación de la Covid-19 fue sensiblemente mayor. De todos los periodos en los que la pandemia está presente, con diferencia, el peor fue abril, en el que el Metro apenas movido a 38.000 personas, mientras que los autobuses urbanos hicieron lo propio con 501.000 pasajeros. Ese mes, de acuerdo con los datos oficiales de los explotadores de ambos sistemas, la caída de uso fue de casi el 94% en el ferrocarril urbano y del 87,3% en la empresa municipal de autobuses.

Extendiendo el análisis a los cinco meses en los que la ciudad está conviviendo con el virus, el global de pasajeros movidos por la EMT fue de 7,3 millones, 16 millones menos que en el mismo intervalo de 2019; el Metro, por su parte, soló transportó 880.000 viajeros, casi dos millones menos que la anualidad anterior.

Si se incorporan a estos datos los meses de enero y febrero, en los que la Covid no estaba presente, el volumen crece hasta los 2,9 millones en el ferrocarril urbano (más de un millón menos que en los primeros siete meses de 2019) y a 13 millones en la EMT (27,2 millones el mismo intervalo del año pasado)..

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